Del mantra al Acuerdo de Salvación Nacional y ahora a Salvemos Venezuela: los vaivenes de la estrategia opositora

POLÍTICA · 13 FEBRERO, 2022 14:11

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Deisy Martínez


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Con cada año, mientras Nicolás Maduro se aferra más al poder, la oposición venezolana liderada por Juan Guaidó, busca rectificar errores y replantear estrategias con objetivos comunes y hasta ahora no alcanzados: consolidar la unidad opositora, reactivar la movilización ciudadana en la calle y lograr elecciones presidenciales libres en Venezuela.

 Así, del mantra: «cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres» en 2019, se pasó a decretar la continuidad de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 frente a las cuestionadas elecciones parlamentarias de 2020, el relanzamiento de la coalición opositora en una plataforma unitaria y la propuesta de un Acuerdo de Salvación Nacional en 2021, hasta llegar a la agenda Salvemos Venezuela, planteada para 2022.

 ¿Cuáles son los puntos de coincidencia, rectificaciones y diferencias? Veamos:

 El mantra

«Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres». Fue el norte fijado por la oposición tras el desconocimiento de las presidenciales, la declaratoria de usurpación del cargo de la AN de 2015 por parte de Nicolás Maduro y la juramentación de Guaidó como presidente encargado de la República el 23 de enero de 2019.

 Se apoyó en el reconocimiento internacional a Guaidó por parte de casi 60 países y la profundización de las sanciones internacionales de naciones como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea (UE). Uno de los golpes fuertes a la gestión de Maduro fue que a partir de dicho reconocimiento, activos venezolanos en el exterior como las empresas Citgo y Monómeros, pasaron al control del Gobierno interino.

El develado intento fallido de insurrección militar del 30 de abril de 2019 en La Carlota, con Guaidó y Leopoldo López, asumiendo el liderazgo, despertó dudas sobre los mecanismos a los que recurriría la oposición para lograr el cambio. El fracaso del movimiento, que devino en persecuciones, arrestos y huidas de dirigentes al exterior, generó frustración en la militancia opositora. Otro revés fue el congelamiento del diálogo primero en Barbados y luego Noruega.

 La movilización ciudadana en la calle, que comenzaba a despertar luego de las protestas masivas de 2017, con la convocatoria a la «protesta sostenida» de Guaidó, a partir de noviembre, encontró un freno con el inicio de la pandemia en marzo de 2020. El cese de la usurpación no se logró.

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 Continuidad de la AN

 En plena pandemia, el Consejo Nacional Electoral (CNE) convoca elecciones parlamentarias. La oposición anuncia que no participará por falta de condiciones y para finales de año, transcurridos los comicios que permitieron al chavismo al ganar la mayoría, retomar el control del Palacio Legislativo, la AN de 2015 aprobó su continuidad a través de la Comisión Delegada Legislativa que seguiría siendo presidida por Guaidó.

 De esta forma, se garantizó igualmente la continuidad del interinato y con ello del apoyo internacional, pues los países no avalaron las parlamentarias y del control de los activos en el exterior, así como de las sanciones internacionales. Estados Unidos ofreció recompensas monetarias por Maduro y otros dirigentes del chavismo como Diosdado Cabello, a quienes acusó por narcotráfico.

 En mayo de 2020, la oposición liderada por Guaidó fue señalada de nuevo de poseer una «agenda oculta» para desalojar a Maduro del poder por la vía de la fuerza. El gobierno de Maduro informó sobre la detección en costas venezolanas (La Guaira y Aragua) de un intento de invasión armada, al que denominó «operación Gedeón». Se aseguró que el fin de la operación fue asesinar al gobernante. Se desata nuevamente la persecución contra la dirigencia opositora.

 A finales de año (entre el 7 y el 12 de diciembre), Guaidó y la AN de 2015 también convocaron a una consulta popular para que la ciudadanía ratificara su voluntad de cambio. Se consideró que la consulta fracasó porque no estuvo acompañada de un plan para concretar sus objetivos y no aprovechar la participación 6 millones 466 mil 791 venezolanos para el reimpulso de la protesta popular en la calle.

 Plataforma Unitaria

Llegó 2021 sin que los objetivos fueran logrados. Tras varias mea culpa y señalamientos mutuos en el seno opositor en abril del año pasado, se anuncia el relanzamiento de la unidad en torno a Guaidó a través de una Plataforma Unitaria de más de 40 partidos, gremios, sindicatos y organizaciones como Gente del Petróleo y el Frente Institucional Militar, entre otros. La nueva coalición nació con cuatro objetivos entre los que ya no figuraba el cese de la usurpación:

 1.- Atención a la crisis humanitaria, económica, de derechos humanos y a los efectos de la pandemia por COVID-19.

 2.- Restitución del orden constitucional, el Estado de Derecho, los Derechos Humanos, la justicia, la paz, la libertad de los presos políticos civiles y militares y los valores democráticos.

 3.- Restablecimiento de la soberanía popular a través de la consecución elecciones libres, justas y transparentes.

 4.- Promoción de la reconciliación nacional.

 Se aseguró que entre los partidos afiliados se encontraba el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), antiguo integrante del Gran Polo Patriótico, además del Movimiento Democracia e Inclusión, dirigido por Nicmer Evans, antiguo aliado del chavismo. Posteriormente dirigentes del MEP, de las tres corrientes existentes, desmintieron que formaran parte de la Plataforma Unitaria.

 La dirección de la Plataforma Unitaria se redujo al llamado G4 plus (AD, Voluntad Popular, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo (UNT), más otras organizaciones como La Causa R, Encuentro Ciudadano, Copei, Proyecto Venezuela, Movimiento por Venezuela (MPV) y Convergencia.

 Antes de las elecciones regionales fijadas para el 21 de noviembre, la división en la oposición se manifestó entre quienes llamaron a participar en los comicios con la inscripción de candidaturas, avalado por parte del G4 plus y quienes se abstuvieron, encabezados por Guaidó y organizaciones como Encuentro Ciudadano, por falta de condiciones.

 Acuerdo de Salvación Nacional

 En julio de 2021, Guaidó anuncia su propuesta de un Acuerdo de Salvación Nacional que tampoco incluyó el cese de la usurpación sino el logro de elecciones libres en Venezuela.

Guaidó plantea «acuerdo de salvación» entre oposición mayoritaria, chavismo y comunidad internacional

 La principal oferta del Acuerdo es el levantamiento progresivo de sanciones a cambio de que el chavismo en el poder acceda a acordar un cronograma que contemple la celebración de elecciones presidenciales con garantías (cese de inhabilitaciones políticas y retorno de los exiliados, entre otras), permita el ingreso de ayuda humanitaria y de vacunas contra el COVID-19, entre otras exigencias.

Solo el ingreso de vacunas se logró y algunas garantías electorales como un CNE menos desequilibrado con la inclusión de dos rectores ligados a la oposición, cese de inhabilitaciones políticas contra contados dirigentes para que participaran en las regionales y la promesa del cese de los protectorados en los estados.

 Pero dichas garantías se lograron en una negociación entre el gobierno de Maduro y sectores de la sociedad civil que excluyeron a Guaidó.

 Los señalamientos de presunta corrupción en el manejo de activos en el exterior, especialmente de Monómeros con sede en Colombia, hizo mella en la credibilidad del liderazgo de Guaidó y la oposición en su conjunto.

 Salvemos Venezuela

 El 11 de febrero, con un acto en el Paraíso, Caracas y acompañado por los partidos Encuentro Ciudadano, Copei, Convergencia, Causa R y Voluntad Popular (VP), Guaidó da a conocer una «nueva estrategia», en torno a un movimiento y agenda denominada Salvemos Venezuela.

 El líder opositor explicó que tiene cuatro pilares fundamentales:

 1.- Vuelvan caras contra la resignación: retomar la organización y movilización para la exigencia de derechos.

 2.- Presión internacional: mejorar coordinación internacional y apoyo al proceso que adelanta la Corte Penal Internacional (CPI).

 3.- Reimpulso del proceso de un acuerdo en México (negociaciones) y construir garantías para todos los sectores.

 4.- Ampliar y fortalecer la unidad: convocatoria de un proceso de base para que el pueblo elija el liderazgo de las fuerzas democráticas en todos los niveles. Esta última fue una propuesta del dirigente de Primero Justicia, Carlos Ocariz el año pasado. 

Guaidó llama a reorganización por elecciones libres durante caminata por el Día de la Juventud

 

Tras una caminata en Chacao por el Día de la Juventud, este 12 de febrero, Guaidó llamó a incorporar a todos los sectores del país y las bases de los partidos y movimientos regionales para fortalecer los liderazgos. También prometió que serían recorridos todos los estados para reimpulsar la movilización ciudadana, reorganizar a la mayoría del antichavismo y trabajar por lograr elecciones presidenciales y parlamentarias con garantías democráticas.

 ¿Qué es diferente?

 El movimiento tiene una novedad evidente, la incorporación de una figura emblemática del chavismo disidente: el economista, exdiputado nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y exministro de Finanzas de Hugo Chávez, Rodrigo Cabezas, quien actualmente se desempeña como profesor de la Universidad del Zulia.

 Cabezas apoya la realización de elecciones primarias para escoger a un candidato unitario para unas próximas elecciones presidenciales con condiciones .

 ¿Qué hace diferente a Salvemos Venezuela y por qué se piensa que esta vez resulte? el mismo Cabezas explica:

 «Es una convocatoria a la unidad superior, a la unidad de la nación, no solo de tres, cuatro o cinco partidos. Es el relanzamiento de una convocatoria a la unidad de la nación y esta es movilizar a sus trabajadores, sus campesinos, su movimiento cultural y artístico, sus intelectuales, sus científicos, para insistir en la esperanza de que nosotros tenemos que luchar por una elección presidencial y de AN libres y cuanto antes mejor».

 La estrategia al igual que las anteriores continúa apoyándose en la comunidad internacional, cuya línea fundamental se sigue basando en sanciones contra funcionarios del gobierno de Maduro y empresas estatales como Pdvsa. Esta vez se añade el componente del proceso que se sigue en la CPI por crímenes de lesa humanidad.

 Asimismo, la oposición apuesta a que se retomen las negociaciones en México y que de allí puedan salir acuerdos en temas como el electoral.

Rescatar la esperanza

 El diputado de 2015 por Convergencia y el máximo dirigente de Copei, Biagio Pilieri y Roberto Henríquez apuntan que Salvemos Venezuela nace de la Plataforma Unitaria de partidos para rescatar la esperanza por un cambio e imprimirle «dinamismo, acción y motivación» a la lucha por el cambio político en el país en este nuevo año.

 Llama la atención que ni la dirigencia de Primero Justicia y Acción Democrática, bajo el control de Henry Ramos Allup, ni la militancia con franelas y banderas, figuraron en la caminata que organizó Guaidó por el Día de la Juventud en Chacao, uno de los actos utilizados para el lanzamiento de la agenda. Solo el dirigente y diputado adeco, Williams Dávila grabó un mensaje en apoyo a la iniciativa.