¿Cómo pasó Venezuela de 27% a 82% recuperados en mes y medio?

COCUYO CHEQUEA · 4 SEPTIEMBRE, 2020 12:36

¿Cómo pasó Venezuela de 27% a 82% de recuperados en solo mes y medio?

Texto por Jeanfreddy Gutierrez | @Jeanfreddy

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Para ser considerado curado, hay que haber estado enfermo. Con un diagnóstico de COVID-19 una persona puede ser asintomática y nunca presentar ningún síntoma o con los días presentar síntomas leves, moderados o graves, que incluyen la necesidad de ser recluido en una unidad de cuidados intensivos. Todos estos son los considerados casos activos o abiertos. El total de los contagios se conforma de fallecidos, activos y recuperados.

Para el 1° de septiembre, de acuerdo a Worldometers, se contabilizaban en el mundo 25.669.551 casos, de los cuales 855.489 habían fallecido, lo que equivale a 3,3% del total. Así mismo, hay 17.969.087 recuperados y 6.844.975 activos. Es decir, 70% se han recuperado y aún hay 26,7% de casos están abiertos o activos.

En una actualización publicada en mayo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera un paciente positivo recuperado alguien que haya pasado al menos diez días en aislamiento y cuatro sin síntomas, pues después de dos semanas ya no es contagioso. No hace falta una prueba molecular o PCR, la más confiable para detectar COVID-19.

¿Y en Venezuela?

El Ministerio de Salud de Venezuela cambió el protocolo para considerar a un paciente curado el 15 de junio de 2020. Pasó de dos pruebas PCR negativas a tan sólo una para dar el alta y considerarlo recuperado. Ese día el país tenía oficialmente 835 recuperados, 2.118 activos y 25 fallecidos. Entonces existían 2.978 contagios oficializados.

Así mismo, el 28 de julio fue publicado el cuarto informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Ayuda Humanitaria (Ocha, por sus siglas en inglés), donde se reveló que sólo entre 5% y 6% de las pruebas realizadas en el país eran PCR. Eso implica que se hicieron un máximo de 90.686 pruebas PCR hasta ese día.

Consideramos entonces que se habrían tenido que usar dos pruebas PCR para los primeros 835 recuperados (una para detectarlo y dos para darlo de alta) y una PCR desde entonces hasta los 10.195 recuperados que se reportaban hasta ese mismo 28 de julio.

Eso daría un total de 1.670 PCR para los primeros recuperados y 9.360 PCR para los siguientes, un total de 11.030 PCR, lo que equivale al 12,16% de los pruebas realizadas. Por tanto, sólo se habrían usado 79.656 PCR para detectar nuevos casos.

Considerando que hasta el 28 de julio había 16.571 contagios detectados, se puede calcular una tasa de positividad de 20,8%. Esto al comprar los casos detectados con las pruebas realizadas. Y a pesar de los anuncios del gobernante Nicolás Maduro de seguir con los protocolos de la OMS, esta tasa está lejos de la recomendación de no levantar cuarentenas ni confinamientos hasta no tener menos del 5% de positividad.

Un análisis de Prodavinci en su trabajo “epidemia a ciegas” refleja la insuficiencia de la cantidad de pruebas moleculares, lo que lleva a una errónea e inexacta comprensión del estatus de la pandemia en el país, que no muestra una curva clara como en otros países.

Para que Venezuela cumpliera con este protocolo del 5% de positividad, hasta el 28 de julio debió realizar, por lo menos, 331.420 PCR. Es decir, que apenas ha hecho un cuarto de las pruebas confirmatorias que se deberían.

Esto sin tomar en cuenta las segundas pruebas confirmatorias del protocolo nacional.

14 días para recuperarse

Otras anomalías estadísticas se encuentran al considerar el tiempo de latencia para conocer el resultado de una PCR.

Si después del 15 de junio hacía falta una segunda prueba molecular para darte de alta y considerando que esta se haría cuando el paciente mostrara varios días sin tener síntomas.

Así que con la obligación de pasar 14 días en aislamiento si no presentas síntomas por la orden de hospitalizar al 100% de los casos y el testimonio de retraso de entre dos y tres semanas en las PCR, que han corroborado también expertos como el médico infectólogo Julio Castro.

Prodavinci pudo documentar que en el Hospital Universitario de Maracaibo están aplicando el protocolo de alta clínica de la OMS en la práctica, tras dos semanas los dan de alta salvo que estén en condición grave.

Así que tomaremos ese tiempo de 14 días de aislamiento u hospitalización para que alguien detectado positivo sea considerado recuperado o dado de alta por el colapso del sistema público de salud por la orden de hospitalizar al 100% de los casos detectados.

Esto para contrastar el altísimo porcentaje que se reporta oficialmente, de 81,6 % para el 2 de septiembre, después de tener la tasa de recuperados más baja de Sudamérica apenas el pasado 14 de julio cuando el país superó los 10 mil contagios. Desde entonces las cifras de recuperados se dispararon.

¿Recuperados o no?

Después del nuevo protocolo del 15 de junio los recuperados se presentaban de forma espaciada, correspondiendo con la espera de varios días por el resultado de las pruebas. Por ejemplo, 492 recuperados el 22 de junio, ocho días después del último anuncio de aumento de pacientes dados de alta.

Luego fueron anunciados 322 después de cinco días y 422 después de la misma cantidad de tiempo. Otro 440 pero ahora en seis días y así continuó hasta el 15 de julio, un día después de revelarse que el país tenía la tasa de recuperadas más baja de Sudamérica.

Entonces los recuperados empezaron a subir diariamente.

Hasta el 14 de julio, habían 2.671 recuperados (26,7% de los casos) y 7.243 casos activos. De los cuales la inmensa mayoría, 6.112 era asintomáticos (84,4%). Había tan sólo 550 casos leves (7,6%), 18 moderados y 25 graves.

De acuerdo al infectólogo Julio Castro, el 86% de los casos son asintomáticos y leves. Sin embargo, oficialmente se contaba un 92% hasta entonces. Es decir, una subregistro de los moderados y los graves.

Del 15 al 27 de julio se registraron 7.288 curados, más que los activos que existían. Al mismo tiempo se diagnosticaron 5.978 casos. Es decir, que estaban curando más personas que las que se diagnosticaban. Esto es aceptable considerando que se cumplían más de cuatro meses y medio desde los primeros casos, así que podrían estar curándose.

Aquí surge otra dato esencial: si se curaron 7.288 personas; es decir, todos los que estaban contagiados activos para el 14 de julio más otras 45 personas, los activos o enfermos que quedaban debían ser de los 5.978 casos nuevos detectados menos los 50 que habían muerto en ese tiempo y los 45 recuperados extras, es decir, 5.883 personas.

Efectivamente para el día 27 de julio se reportaban 5.883 casos activos.

Entonces hubo otro cambio. El mismo sistema que estaba curando muchísimo entonces dejó de hacerlo.

Así que entre el 28 de julio y el 9 de agosto, también una docena de días, apenas se curaron 3.397 pacientes mientras se detectaron 8.973 casos nuevos. Es decir, los activos subieron a 11.390, casi el doble.

¿Qué había sucedido si se usaban los mismos tratamientos y protocolos para que entonces se curaran menos de la mitad que las personas que en los doce días anteriores?.

La respuesta fue numérica. En los siguientes doce días -entre el 10 y el 21 de agosto- la Comisión Presidencial presentó 12.974 recuperados mientras anunció 12.606 casos nuevos. De nuevo estaban en la senda de curar más personas que las que se contagiaban al mismo ritmo exponencial del contagio.

Trueque de leves y asintomáticos

Lo curioso del considerable aumento de los recuperados, entre el 15 el 27 de julio, fue el cambio en los números dentro de los activos. En un marco de muchos pacientes dados de alta, los casos leves se duplicaron llegando a 1.129 pacientes mientras que se registraban 1.478 asintomáticos menos. Entonces los recuperados ascendían a 62,3%. Un análisis de estas cifras publicada anteriormente por la Unidad de Datos y FactChecking de Efecto Cocuyo arrojaba la posibilidad de estar haciendo pasar por recuperados a los asintomáticos.

Un ejemplo fueron los 2.101 recuperados del 19 de julio y los 1.914 asintomáticos menos del día siguiente. O los 6.818 recuperados entre el 10 al 12 de agosto que correspondieron con 4.522 asintomáticos menos en los registros. O los 3.562 recuperados entre el 23 y el 25 de agosto, cuando también los asintomáticos se redujeron en 3.172 pacientes.

Así que los pacientes activos estaban dejando de ser mayoritariamente asintomáticos. Tanto que los casos leves eran para el 27 de julio apenas el 19% de los activos y quienes no tenía síntomas casi el 79%. Sin embargo, apenas un mes después habían cambios importantes. El 25 de agosto había un 50,6% de leves y 42% de asintomáticos. Esto era la primera vez que sucedía.

Esta caída vertiginosa de los asintomáticos -y aumento de recuperados- continuó hasta el 29 de agosto, cuando de nuevo las estadísticas dieron un cambio en sus tendencias después de tres reportes de casos en que no se especificaron cuántos casos leves, moderados, graves o asintomáticos habían.

Entonces era el momento de los leves “de curarse”.

Del 29 de agosto al 2 de septiembre se registraron 4.942 nuevos recuperados mientras los leves cayeron de 4.457 casos a tan sólo 1.081 personas. El récord fue impuesto el 29 de agosto cuando entonces los casos con síntomas leves se redujeron en 2.313 pacientes.

Así el porcentaje de recuperados pasó de 26,7% el pasado 14 de julio hasta un sorprendente 81,6% para el 2 de septiembre, sin explicación oficial o informal sobre cómo se realizó.

Subregistro y exageración

Para el 2 de septiembre se reportaban tan sólo 8.573 casos activos admitidos, incluyendo 6.760 de ellos asintomáticos, por tanto recluidos en decenas de hoteles, El Poliedro o centros de atención como Canchas de Paz, representando el 78,9% de los casos activos. Así mismo, los 1.081 leves serían 12,6% de los casos. En conjunto suman 91,5%, lo que de nuevo parece indicar un subregistro de moderados y graves.

Pues a pesar de registrarse oficialmente sólo 631 casos con insuficiencia respiratoria aguda-moderada y 101 pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos, el médico y diputado José Manuel Olivares denunció el 31 de agosto que había 778 fallecidos y no 381 como aseguraba el conteo oficial.

Así mismo, reveló que había un casi total colapso en la capacidad hospitalaria con un 100% de ocupación de las salas de emergencia en los estados Bolívar, Monagas, Anzoátegui, Nueva Esparta, Miranda y Apure y casi total con 99,4%, 94% y 93% en Barinas, Táchira y Sucre respectivamente.

“Emergencias colapsadas quiere decir que cuando un venezolano va a buscar atención médica por cualquier patología lo rechazan”, advirtió.

El monitoreo del parlamentario también arrojó un 100% de ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos en Monagas, Guárico, Miranda, Vargas, Lara y Zulia, mientras que en Bolívar y Delta Amacuro no hay siquiera. Además, en Mérida y Falcón se registra 98% y 95%. Lo que contradicen los números y los tipos de casos activos oficiales.

En los siguientes gráficos se puede ver el irregular comportamiento de las estadísticas de la administración de Maduro