Súper Niño en Venezuela: ¿Qué es, cuándo será su pico y qué medidas preventivas tomar?
Los mayores impactos de El Niño se esperan entre octubre y diciembre

El pronóstico es que las temperaturas del aire en Venezuela aumenten más de lo habitual apenas comience septiembre 2026, debido al fenómeno climático conocido como El Niño. El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen) habla de un incremento entre 2 y 3 grados centígrados adicionales a la temperatura habitual del país en su informe más reciente.
El aumento de la temperatura es apenas unas de las secuelas de El Niño que vivirá Venezuela, porque su pico se espera entre octubre y diciembre de este año con una fuerte sequía.
Los expertos coinciden en que ahora es el momento para prepararse con diferentes medidas para aminorar las huellas que puede tener este fenómeno en sectores tan medulares como la distribución del agua potable a los hogares, la generación hidroeléctrica y el rendimiento de la agricultura nacional.
¿Por qué se habla del Súper Niño en Venezuela?
El Niño es un patrón climático natural que está determinado por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico y que genera alteraciones en los patrones de lluvia y temperatura en Venezuela y el resto de América Latina. La creación de una masa de aire seco que acentúa la sequía en el país es parte de sus mayores efectos ya comprobados.
“Súper Niño no es el término técnico. La verdadera definición sería de El Niño con una categoría muy fuerte. Desde el año 1950 hasta 2025, se observaron cuatro eventos de El Niño muy fuerte en Venezuela y sin importar su categoría, lo que siempre hemos observado es que la lluvia ha sido menor que el promedio bajo este fenómeno”, explicó Valdemar Andrade, ingeniero y responsable del análisis en la Estación Hidrometereológica de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en entrevista para Efecto Cocuyo.

El apodo de Súper Niño partió de los propios medios de comunicación internacionales para hablar de las proyecciones del episodio actual que se caracteriza por un incremento de 3,3 °C de anomalía climática en las aguas del Pacífico, algo que no ocurría en, al menos, 150 años. Por eso, se proyectan también impactos más fuertes en aumento de la temperatura del aire y, sobre todo, de una disminución de las lluvias en Venezuela.
De hecho, la investigadora del Instituto de Zoología y Ecología Tropical de la Universidad Central de Venezuela (IZET-UCV), María Eugenia Grillet, recordó que El Niño “es el principal regulador del régimen de lluvias en Venezuela” a escala interanual, en un artículo publicado por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (Acfiman).
¿Qué medidas preventivas deben seguirse contra el Súper Niño?
Casi todos los países de América Latina ya pusieron en marcha varias de las medidas preventivas para soportar El Niño en los próximos meses. El Canal de Panamá, por ejemplo, anunció que reducirá de 36 a 32 buques, la cantidad de pases diarios por la sequía esperada. Mientras que Perú aumentó su inversión para prevenir las inundaciones y Brasil emitió una serie de recomendaciones a los agricultores para evitar las pérdidas de las cosechas.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez sólo llamó a los ciudadanos a un plan de ahorro de electricidad y agua en los hogares, aunque sí habló de un mayor seguimiento estatal de los embalses y las cuencas.
Andrade coincidió en que el seguimiento minucioso de las cotas alcanzadas en los embalses del país es clave para paliar los efectos de El Niño en Venezuela: “lo más probable es que a finales de octubre se alcance la cuota máxima de embalses como Guri y no exista ningún problema en cuanto a generación eléctrica. Pero esos sistemas deben operar en función de que van a tener aportes (de lluvias) por debajo del promedio, para atravesar la época seca hasta finales de abril”.
Desde la Acfiman también llamaron a que se preparen medidas de recolección de agua que puedan servir a la producción agrícola en los distintos rubros, porque las afectaciones de sequía se esperan en los llanos centrales, llanos occidentes y también en las regiones central y nororiental.
Además, Acfiman recordó que esta masa de aire seco con un aumento de temperatura impulsa las olas de calor y sus efectos sobre la salud, por lo que llamó a una mayor atención a estos cuadros, sobre todo, en los niños y los adultos mayores.
