Cinco retos para Venezuela tras un mes de cuarentena  - Efecto Cocuyo

CORONAVIRUS · 16 ABRIL, 2020 08:52

Cinco retos para Venezuela tras un mes de cuarentena 

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett Fotos por Iván Reyes | @ivanereyes

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Venezuela cumple un mes en cuarentena. El país intenta frenar la propagación del nuevo coronavirus con la extensión del estado de alarma nacional y con la prolongación de la medida de distanciamiento social, dictada inicialmente el 16 de marzo. Con casi 200 casos confirmados de COVID-19 en un mes, las autoridades y la población enfrentan retos en una etapa crucial para la contención del virus.

Expertos en epidemiología e infectología analizan la situación en Venezuela tras la llegada del SARS-CoV-2 y destacan cinco retos principales para las semanas venideras.

1. No bajar la guardia

Luis Echezuría, pediatra y epidemiólogo, profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV), destaca que Venezuela se encuentra en la fase de mitigación del impacto del coronavirus en el país.

“Entramos en la etapa de la contención. Con el virus en el territorio, tenemos que poner el mayor esfuerzo para que la transmisión no sea rápida. Tratar de bajar a la máxima expresión la condición de la transmisión comunitaria“, indica.

Según la administración de Nicolás Maduro, el comportamiento de la epidemia en Venezuela no ha sido tan agresivo en comparación con otros países de la región. Aunque el gobernante ha afirmado que la nación está cerca de romper la cadena de transmisión, expertos aseguran que no es momento de bajar la guardia o levantar la cuarentena.

“Este virus tiene una velocidad vertiginosa y nos ha enseñado que cuando se instala no debemos bajar la guardia. Sí hay que dejar las falsas sensaciones de seguridad. Hay que continuar alerta y se deben mantener mensajes comunicacionales positivos en cuanto a información y educación a la comunidad”, señala Echezuría.

2. Incrementar el número de pruebas

Funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro han asegurado que Venezuela es el país de la región que hace más pruebas por millón de habitantes. Hasta el 14 de abril, según declaró Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información, se habían realizado 225.009 pruebas, pero no especificó de qué tipo eran.

Expertos coinciden en que es necesario descentralizar e incrementar el número de pruebas que se hacen en el país. En Venezuela se designó un centro de referencia, el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (Inhrr) en Caracas, para el diagnóstico de COVID-19 a través de la técnica de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real, método confirmatorio recomendado a nivel mundial para la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.

Solo el estado Táchira es la otra entidad habilitada: instaló recientemente un laboratorio especial para examinar muestras de venezolanos que retornaron por la frontera.

“Tener centralizada la posibilidad de hacer diagnóstico hace complejo poder estimar cuántos casos hay efectivamente y cómo vamos en líneas generales. Hay un solo instituto (Inhrr), más unas máquinas trasladadas al Táchira para la frontera, por las personas que están regresando, pero sigue siendo insuficiente la cantidad de laboratorios que hacen la prueba gold standard (máxima fiabilidad) recomendada por la Organización Mundial de la Salud y agencias similares”, indica Patricia Valenzuela, internista e infectóloga, integrante de la junta directiva de la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI),

Para Luis Echezuría, debe intensificarse la toma de muestras en personas que no presenten síntomas.

“Esa es la etapa más dura y más difícil de todas las epidemias porque el virus se desplaza con los seres humanos, pero no todos enferman, sino que una cantidad es capaz de cargar el virus y difundirlo en las comunidades. Esto hay que identificarlo para poder hacer medidas efectivas del control de la enfermedad”, dice el epidemiólogo.

3. Acondicionar hospitales

Antes de la llegada del virus y la implementación de la cuarentena, especialistas alertaron que la dotación de los hospitales sería crucial para contener la epidemia en un país que atraviesa una crisis de salud y una emergencia humanitaria compleja. Para Patricia Valenzuela, ese requerimiento sigue vigente y se une a la petición de mejoras en los servicios públicos como agua y energía eléctrica. 

“Hay que acondicionar las estructuras de los hospitales y que el personal tenga tapabocas, guantes; que haya agua potable continua, diariamente, 24/7″, señala.

Igualmente destaca la importancia y la necesidad de la estabilidad del servicio eléctrico.

“Hemos tenido importantes bajones eléctricos a nivel nacional que alteran desde la refrigeración de los hemoderivados en un banco de sangre hasta las muestras que se toman del exudado nasal y faríngeo que debe usarse para la PCR en tiempo real, que se tienen que mantener entre 4 y 7 grados centígrados en las primeras horas. Si tienes esas fluctuaciones de la electricidad, ¿cómo garantizas que la prueba dé el resultado que tiene que dar?”, dice la también infectóloga de la Policlínica La Arboleda.

4. Reforzar la prevención

Cada persona cumple un rol dentro de la prevención de COVID-19. El epidemiólogo Luis Echezuría resalta que la continuación de la cuarentena o distanciamiento no excluye el empleo de las otras técnicas como el lavado de manos y el uso de mecanismos de barrera que siguen teniendo vigencia.

Para Patricia Valenzuela, la medida que más ha protegido a los venezolanos ha sido la práctica de la cuarentena y el distanciamiento, pues ha disminuido la exposición, el contacto y la transmisión ente pacientes sintomáticos, pacientes presintomáticos y pacientes asintomáticos. Sin embargo, destaca que es necesario que cada ciudadano use correctamente la mascarilla.

“Lávese las manos, se la coloca, la ajusta bien, de manera que cubra nariz y boca, y no tenga que volver a tocarla o ajustársela. Vuélvase a lavar las manos y manténgase atento a lo que toca en cuanto a superficies como escritorios y teclados de computadoras”, dice.

Asimismo, la especialista insta a ser más exhaustivos con el lavado de manos y preferir esa técnica por encima de la utilización de guantes.

“Personalmente me gustaría que el venezolano se lavara más las manos y no usara tantos guantes porque el guante te da una falsa seguridad. Así como arrastras el SARS-CoV-2 arrastras cualquier bacteria en los guantes y te expones a otra posible enfermedad infecciosa”, agrega.

5. Fomentar solidaridad y eliminar discriminación

El país, al igual que otras naciones del mundo, ha presenciado ejemplos de solidaridad y también muestras de estigmatización. De acuerdo con Patricia Valenzuela, tras el primer día de cuarentena en Venezuela es necesario fomentar la solidaridad y eliminar la discriminación.

El personal de salud, que en Venezuela además debe enfrentar fallas en el suministro de gasolina, ha sido víctima de expresiones de discriminación, al igual que algunos pacientes con diagnóstico positivo para la enfermedad.

“El personal de salud se ha visto discriminado de manera importante. Eso no debe ser. Ya el trabajo es arduo, desgasta a la persona. Tienes que estar pendiente de muchas cosas: de colocarte el equipo de protección personal, de si lo tienes como debe ser. Hay que lavarse las manos y para quitárselo hay que seguir una serie de pasos. Además estás solo: eres tú con el paciente”, dice la integrante de la directiva de la Sociedad Venezolana de Infectología.

Uno de los llamados de la especialista es a evitar los prejuicios, la discriminación y la estigmatización.

“COVID-19 le puede dar a cualquier persona de cualquier edad, de cualquier sexo, de cualquier grupo etario, de cualquier raza. Es una pandemia por eso, porque le puede dar a cualquier persona. Hay que fomentar la solidaridad y eliminar la discriminación, la estigmatización”, enfatiza.

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