Sindicatos piden al Reino Unido no liberar oro venezolano hasta que haya un nuevo gobierno

Exsubsecretario de EEUU propone guardar recursos en Reserva Federal

Representantes de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y de la Coalición Sindical Nacional e Internacional Venezolana solicitaron formalmente este martes al Gobierno británico que mantenga bajo custodia las aproximadamente 31 toneladas de oro venezolano depositadas en el Banco de Inglaterra, valoradas en alrededor de 4.000 millones de dólares, hasta que “exista un gobierno legítimo surgido de elecciones libres y justas”.

La petición se formuló a través de una carta fechada el 17 de agosto de 2026, dirigida al primer ministro británico, Andy Burnham, y con copia a autoridades del Foreign Office, el Banco de Inglaterra, el Tesoro y comités parlamentarios.

El mensaje fue amplificado en redes por las organizaciones firmantes, entre ellas Carlos Ortega (CTV), Carlos Salazar y José Patines.

En paralelo, Marshall S. Billingslea, exenviado presidencial y exsubsecretario del Tesoro de Estados Unidos, se pronunció sobre el mismo tema. Billingslea, quien lideró gestiones durante la primera administración Trump para impedir el acceso al oro por parte de lo que denominó “Cartel de los Soles”, afirmó que “sería un gran error entregarlo hoy sin controles estrictos”.

Propuso como posible solución transferir el oro a la Reserva Federal estadounidense y someterlo a mecanismos de control similares a los aplicados a los ingresos petroleros venezolanos.

El documento fue redactado y difundido por el abogado británico-venezolano Lord Iván Emiro Cañas Gutiérrez, quien actúa en representación de las organizaciones sindicales. En la misiva, Cañas Gutiérrez argumenta que el oro pertenece al Estado venezolano y “no a ninguna administración interina temporal”.

Sostiene que liberarlo ahora, incluso en el marco de acuerdos recientes entre autoridades interinas y asambleas para destinarlo a la reconstrucción tras un terremoto, generaría riesgos jurídicos y políticos. Invoca la doctrina de “Una Sola Voz” del derecho inglés, según la cual los tribunales deben seguir las decisiones de reconocimiento del Ejecutivo británico.

Señala que el Reino Unido no ha otorgado un reconocimiento formal a las actuales autoridades interinas equivalente al que en su momento se extendió a Juan Guaidó, y recuerda que sucesivos gobiernos británicos han insistido en una transición democrática genuina, con liberación de presos políticos y elecciones observadas internacionalmente.

La carta sostiene que una entrega prematura podría interpretarse como un reconocimiento de facto, exponer al Banco de Inglaterra a eventuales reclamos futuros y debilitar los incentivos para reformas institucionales profundas. También subraya que la asistencia humanitaria británica ya ha atendido parcialmente las necesidades post-terremoto a través de canales transparentes, y que las reservas estratégicas no deben confundirse con fondos de reconstrucción.

La Coalición Sindical respaldó públicamente la iniciativa, calificándola de “urgente” y afirmando que defiende el patrimonio nacional venezolano.