Gobierno de transición y nuevo TSJ, los puntos que trancan la negociación

POLÍTICA · 23 ENERO, 2022 16:00

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Ibis Leon | @ibisL


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Cuando en la mesa de negociación llegó la hora de discutir temas claves como la constitución de un gobierno de transición, en 2019, o la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en 2021, el chavismo abandonó las conversaciones esgrimiendo argumentos de distinta índole como la imposición de sanciones o la extradición a Estados Unidos del empresario Álex Saab, quien insisten es diplomático venezolano.

Para entender cómo las delegaciones de la oposición y del chavismo terminaron sentadas en una mesa de negociación en México y por qué este intento se mantiene en suspenso, hasta el momento en el que se publica esta nota, es necesario remontarse a 2019, ahora que fuentes de la oposición, como el dirigente Freddy Guevara, afirman que este mecanismo no se ha acabado, lo que sugiere una posible reanudación.

Oslo-Barbados

Luego de que la oposición fallara en su intento por provocar un quiebre en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, tras la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela en 2019, los diplomáticos noruegos iniciaron los contactos para acercar a las partes que ya habían intentado alcanzar un acuerdo en tres procesos de negociación anteriores.

Estos esfuerzos se beneficiaron de una fase exploratoria confidencial que comenzó a finales de febrero y que consistía en un proceso pendular que no es otra cosa que reuniones con las partes interesadas por separado para construir la agenda.

Después de al menos dos rondas de reuniones presenciales a mediados de mayo en Oslo, las negociaciones se trasladaron a Barbados para facilitar la logística de los participantes, como registra un informe publicado por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola por sus siglas en inglés) que mantuvo entrevistas con múltiples miembros de las delegaciones para reconstruir el proceso.

La agenda en esa oportunidad era de seis puntos:

1️⃣ Levantamiento de sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

2️⃣ Restauración del orden constitucional.

3️⃣ Condiciones electorales.

4️⃣ Paz y reconciliación.

5️⃣ Garantías poselectorales.

6️⃣ Reinstitucionalización de Venezuela.

El coordinador de la oposición Gerardo Blyde dio pistas sobre los objetivos que se intentaron lograr y la razón por la que no se concretó un acuerdo.

En una entrevista, concedida a finales de septiembre de 2019, señaló que buscaban un acuerdo integral cuyo punto principal era una elección presidencial con condiciones. Para esto argumentaron sobre la necesidad de reformar la ley electoral para permitir que los venezolanos que están en el exterior –que la ONU estima en más de 5 millones- pudieran votar.

Gobierno de transición marcó el fin

Pero también plantearon la constitución de un gobierno de transición que fuera asumido a través de un Consejo de Estado que conduciría las riendas del país hasta la convocatoria de las presidenciales.

Para la instalación de este Consejo de Estado era necesario que tanto Nicolás Maduro como Juan Guaidó se apartaran de sus cargos.

La puesta sobre la mesa de esta propuesta y las sanciones secundarias que impuso el gobierno de Donald Trump para restringir las ventas de petróleo venezolano a través de sus aliados rusos, chinos y otros marcaron el fin de la negociación.

No obstante, aunque el chavismo justifica su salida en las medidas coercitivas aplicadas por Estados Unidos, la reunión que sostuvo el gobierno de Maduro con una representación de la oposición moderada en la sede de la Cancillería venezolana reveló que el oficialismo planeaba una negociación paralela desde antes a espaldas de los facilitadores noruegos.

En ese momento, Gerardo Blyde aseveró que no estaría dispuesto a regresar a ninguna negociación para empezar de cero.

México

Este proceso, aunque con nuevas reglas de juego, es una continuación del anterior. Un Memorándum de Entendimiento, que fue el resultado de seis meses de conversaciones y no menos de 14 reuniones entre voceros del gobierno de Maduro y del sector que encabeza Guaidó, marcó el inicio de esta nueva ronda de conversaciones en 2021.

La agenda se amplió a siete puntos:

1️⃣ Derechos políticos para todos.

2️⃣ Garantías electorales para todos. Cronograma electoral para elecciones observables.

3️⃣ Levantamiento de las sanciones. Restauración de derecho a activos.

4️⃣ Respecto al Estado Constitucional de Derecho.

5️⃣ Convivencia política y social. Renuncia a la violencia. Reparación de las víctimas de la violencia.

6️⃣ Protección de la economía nacional y medidas de protección social al pueblo venezolano.

7️⃣ Garantías de implementación, seguimiento y verificación de lo acordado.

La diferencia fundamental fue que las partes tenían la posibilidad de avanzar en acuerdos parciales irreversibles mientras se lograba pactar el documento integral.

Se aprobaron dos acuerdos: el primero para la instalación de una Mesa Nacional de Atención Social que básicamente garantizaría las vacunas anti-COVID-19 para los venezolanos, pero nunca se materializó. Un segundo acuerdo tenía que ver con la defensa de la soberanía de Venezuela sobre la Guayana Esequiba.

A pesar del esfuerzo de los noruegos, el oficialismo se levantó de la mesa cuando se discutiría, en un tercer encuentro, la reinstitucionalización del Poder Judicial.

Su retiro coincidió con la extradición del empresario Álex Saab a Estados Unidos acusado de conspiración para blanquear dinero.

Actualmente, el chavismo –a través de la Asamblea Nacional que domina- lleva adelante una reforma judicial que promete la reinstitucionalización del TSJ, así resuelven este punto que estaba en la agenda de negociación en México de forma paralela y unilateral.

La restructuración del TSJ es un esfuerzo del gobierno por mejorar su imagen internacional en un momento en el que la Corte Penal Internacional (CPI) entró en fase de investigación sobre crímenes de lesa humanidad supuestamente cometidos en el país.

“La negociación está suspendida, pero va a volver y todos los participantes apoyan el proceso de negociación para entender que hay que salir de este desastre en el país. Creo que el Gobierno está reconsiderando volver a una mesa de negociación que nos produzca los pasos para la reinstitucionalización«, dijo Blyde en diciembre de 2021.

Sin embargo, aunque el opositor Juan Guaidó ha reiterado que están listos para retomar la negociación, Maduro continúa condicionando su regreso a la liberación de Saab.

POLÍTICA · 6 DICIEMBRE, 2022

Gobierno de transición y nuevo TSJ, los puntos que trancan la negociación

Texto por Ibis Leon | @ibisL

Cuando en la mesa de negociación llegó la hora de discutir temas claves como la constitución de un gobierno de transición, en 2019, o la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en 2021, el chavismo abandonó las conversaciones esgrimiendo argumentos de distinta índole como la imposición de sanciones o la extradición a Estados Unidos del empresario Álex Saab, quien insisten es diplomático venezolano.

Para entender cómo las delegaciones de la oposición y del chavismo terminaron sentadas en una mesa de negociación en México y por qué este intento se mantiene en suspenso, hasta el momento en el que se publica esta nota, es necesario remontarse a 2019, ahora que fuentes de la oposición, como el dirigente Freddy Guevara, afirman que este mecanismo no se ha acabado, lo que sugiere una posible reanudación.

Oslo-Barbados

Luego de que la oposición fallara en su intento por provocar un quiebre en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, tras la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela en 2019, los diplomáticos noruegos iniciaron los contactos para acercar a las partes que ya habían intentado alcanzar un acuerdo en tres procesos de negociación anteriores.

Estos esfuerzos se beneficiaron de una fase exploratoria confidencial que comenzó a finales de febrero y que consistía en un proceso pendular que no es otra cosa que reuniones con las partes interesadas por separado para construir la agenda.

Después de al menos dos rondas de reuniones presenciales a mediados de mayo en Oslo, las negociaciones se trasladaron a Barbados para facilitar la logística de los participantes, como registra un informe publicado por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola por sus siglas en inglés) que mantuvo entrevistas con múltiples miembros de las delegaciones para reconstruir el proceso.

La agenda en esa oportunidad era de seis puntos:

1️⃣ Levantamiento de sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

2️⃣ Restauración del orden constitucional.

3️⃣ Condiciones electorales.

4️⃣ Paz y reconciliación.

5️⃣ Garantías poselectorales.

6️⃣ Reinstitucionalización de Venezuela.

El coordinador de la oposición Gerardo Blyde dio pistas sobre los objetivos que se intentaron lograr y la razón por la que no se concretó un acuerdo.

En una entrevista, concedida a finales de septiembre de 2019, señaló que buscaban un acuerdo integral cuyo punto principal era una elección presidencial con condiciones. Para esto argumentaron sobre la necesidad de reformar la ley electoral para permitir que los venezolanos que están en el exterior –que la ONU estima en más de 5 millones- pudieran votar.

Gobierno de transición marcó el fin

Pero también plantearon la constitución de un gobierno de transición que fuera asumido a través de un Consejo de Estado que conduciría las riendas del país hasta la convocatoria de las presidenciales.

Para la instalación de este Consejo de Estado era necesario que tanto Nicolás Maduro como Juan Guaidó se apartaran de sus cargos.

La puesta sobre la mesa de esta propuesta y las sanciones secundarias que impuso el gobierno de Donald Trump para restringir las ventas de petróleo venezolano a través de sus aliados rusos, chinos y otros marcaron el fin de la negociación.

No obstante, aunque el chavismo justifica su salida en las medidas coercitivas aplicadas por Estados Unidos, la reunión que sostuvo el gobierno de Maduro con una representación de la oposición moderada en la sede de la Cancillería venezolana reveló que el oficialismo planeaba una negociación paralela desde antes a espaldas de los facilitadores noruegos.

En ese momento, Gerardo Blyde aseveró que no estaría dispuesto a regresar a ninguna negociación para empezar de cero.

México

Este proceso, aunque con nuevas reglas de juego, es una continuación del anterior. Un Memorándum de Entendimiento, que fue el resultado de seis meses de conversaciones y no menos de 14 reuniones entre voceros del gobierno de Maduro y del sector que encabeza Guaidó, marcó el inicio de esta nueva ronda de conversaciones en 2021.

La agenda se amplió a siete puntos:

1️⃣ Derechos políticos para todos.

2️⃣ Garantías electorales para todos. Cronograma electoral para elecciones observables.

3️⃣ Levantamiento de las sanciones. Restauración de derecho a activos.

4️⃣ Respecto al Estado Constitucional de Derecho.

5️⃣ Convivencia política y social. Renuncia a la violencia. Reparación de las víctimas de la violencia.

6️⃣ Protección de la economía nacional y medidas de protección social al pueblo venezolano.

7️⃣ Garantías de implementación, seguimiento y verificación de lo acordado.

La diferencia fundamental fue que las partes tenían la posibilidad de avanzar en acuerdos parciales irreversibles mientras se lograba pactar el documento integral.

Se aprobaron dos acuerdos: el primero para la instalación de una Mesa Nacional de Atención Social que básicamente garantizaría las vacunas anti-COVID-19 para los venezolanos, pero nunca se materializó. Un segundo acuerdo tenía que ver con la defensa de la soberanía de Venezuela sobre la Guayana Esequiba.

A pesar del esfuerzo de los noruegos, el oficialismo se levantó de la mesa cuando se discutiría, en un tercer encuentro, la reinstitucionalización del Poder Judicial.

Su retiro coincidió con la extradición del empresario Álex Saab a Estados Unidos acusado de conspiración para blanquear dinero.

Actualmente, el chavismo –a través de la Asamblea Nacional que domina- lleva adelante una reforma judicial que promete la reinstitucionalización del TSJ, así resuelven este punto que estaba en la agenda de negociación en México de forma paralela y unilateral.

La restructuración del TSJ es un esfuerzo del gobierno por mejorar su imagen internacional en un momento en el que la Corte Penal Internacional (CPI) entró en fase de investigación sobre crímenes de lesa humanidad supuestamente cometidos en el país.

“La negociación está suspendida, pero va a volver y todos los participantes apoyan el proceso de negociación para entender que hay que salir de este desastre en el país. Creo que el Gobierno está reconsiderando volver a una mesa de negociación que nos produzca los pasos para la reinstitucionalización«, dijo Blyde en diciembre de 2021.

Sin embargo, aunque el opositor Juan Guaidó ha reiterado que están listos para retomar la negociación, Maduro continúa condicionando su regreso a la liberación de Saab.