Demandas de la oposición vs. el mutis del interinato, ¿qué pasa con el debate electoral?

Los expertos electorales José Domingo Mujica, Celiz Mendoza y una experta jurídico electoral, que prefirió omitir su nombre, atribuyen el “desinterés” a la falta de presión de EEUU y de negociaciones políticas

A la par de que familiares, abogados y defensores de derechos humanos siguen presionando por la liberación de todos los presos políticos y los trabajadores por mejores salarios, la oposición y la sociedad civil persisten en la exigencia de nuevas elecciones presidenciales lo antes posible para concretar el cambio político en Venezuela, tras los eventos del 3 de enero. 

Las peticiones, a las que se sumaron recientemente declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre la necesidad de designar un nuevo árbitro electoral contrastan con el silencio del interinato sobre el tema. Actualmente, la Asamblea Nacional (AN) se concentra en el nombramiento de nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el debate sobre la materia electoral continúa postergado. 

Para el coordinador de la Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación, José Domingo Mujica; el exconsultor jurídico del Poder Electoral, Celiz Mendoza, y una experta jurídico electoral, que prefirió omitir su nombre para esta nota, es “preocupante” que el gobierno encargado de Delcy Rodríguez ignore el debate hacia nuevos comicios.

Resaltan además la inacción del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuya página web tiene desactivada casi dos años, en aspectos como el Registro Electoral que ya deberían estarse trabajando por los problemas que presentan, pese a la ausencia de una convocatoria a elecciones. 

En declaraciones a Efecto Cocuyo, los expertos coinciden en que mientras avanza la cooperación económica entre Estados Unidos -que ejerce un tutelaje sobre Venezuela tras detener a Nicolás Maduro- y Miraflores, el “rodrigato” no se siente presionado para abrir paso a nuevos comicios presidenciales. Sin embargo, por orden lógico, se esperaría que la AN aborde el nombramiento de un nuevo CNE luego de culminar la renovación del TSJ.  

Sin señales 

“Es preocupante el silencio del gobierno interino sobre el tema electoral, a pesar de las opiniones de autoridades norteamericanas, cuya influencia en la decisión sobre las elecciones en Venezuela parece importante, tales como las expresadas por el secretario de estado Marcos Rubio acerca de la necesidad de contar con un calendario electoral y un nuevo CNE para las próximas elecciones”, expresó Mujica.

Para el observador electoral, dicho silencio también es muestra de la ausencia de un proceso de negociaciones para que el gobierno y  la oposición lleguen a acuerdos en materia electoral. A diferencia del Acuerdo de Barbados de 2023, esta vez el rol de un tercero, en este caso de EEUU por la tutela, ejerce un rol determinante. 

“No hay indicios de que se esté considerando la sustitución del CNE actual, el cual no goza del reconocimiento del país por su actuación en la pasada elección presidencial. La sustitución del actual CNE requiere un acuerdo entre el gobierno y la oposición, pero no figura entre los temas planteados con mayor urgencia por parte del interinato”, agregó. 

A su juicio, la actual lentitud para abordar el tema electoral por parte de las instituciones venezolanas indica que no se pueden esperar nuevos comicios antes de un año y siempre y cuando se atiendan con prontitud los cambios necesarios en el sistema electoral.

La última vez que el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, se refirió al tema electoral fue hace alrededor de dos meses, cuando subrayó en entrevista con El País de España que la prioridad era recuperar la economía venezolana, no las elecciones.

Además de la renovación parcial del Poder Ciudadano y la actual escogencia del TSJ, después del 3 de enero, la AN  se ha dedicado a aprobar casi exclusivamente leyes en materia económica, entre ellas las normativas sobre Hidrocarburos y Minas. La Ley de Amnistía es la excepción. 

En el cónclave opositor del mes de mayo en Panamá, bajo el liderazgo de María Corina Machado, se habló de comicios para el primer o segundo semestre de 2027, con las presidenciales como prioridad. El “manifiesto” derivado de dicho encuentro propone como elemento central una negociación directa con el interinato por elecciones libres y transparentes que pasan por un cronograma electoral verificable y la renovación total del CNE con personalidades independientes.

Del chavismo, el único alto vocero que ha rechazado la posibilidad de dicha negociación es el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello. 

EEUU no presiona 

Este 9 de junio, dirigentes sindicales se concentraron frente a la sede del CNE, en el centro de Caracas, para exigir la destitución o renuncia de los rectores electorales, considerados afines al chavismo, y la publicación inmediata de un cronograma para la celebración de comicios presidenciales. Antes hicieron lo propio ante la embajada de EEUU. 

Los sindicalistas argumentaron que a casi 180 días de la ausencia de Maduro en el poder, la AN debe cumplir con su función de declarar la falta absoluta en Miraflores y el CNE debe convocar comicios. 

Para Celiz Mendoza, la falta de una institucionalidad que haga cumplir la Constitución, por cuanto el TSJ impuso la tesis de una “ausencia forzosa”, no prevista en la Carta Magna, para dejar a Delcy Rodriguez en el poder de manera indefinida, suman la falta de voluntad política del chavismo y el hecho de que para EEUU nuevas elecciones no son prioridad. El conjunto, afirmó, explica mucho el silencio sobre el tema desde el interinato.

El CNE hay que sanearlo completamente, con la actual estructura, completamente parcializada,  no se puede ir a elecciones. Pero las peticiones al respecto no tienen eco porque las autoridades gubernamentales tampoco tienen la autonomía para decidir cuándo se hará el proceso electoral, porque dependen de lo que decida EEUU que es el que mantiene a Delcy Rodríguez en la Presidencia”, advirtió el abogado.

Recordó además que el plan de las tres fases expuesto por Washington para Venezuela (estabilización, recuperación y transición) no ha establecido plazos de cumplimiento, por lo que el liderazgo opositor debe tratar de aumentar la incidencia en el gobierno de Donald Trump para “acelerar los procesos”. La presión, subrayó, debe enfilarse más hacia la Casa Blanca que a Miraflores.

“El silencio del interinato significa la falta de interés sobre el tema electoral. Desde el 3 de enero, cuando la Sala Constitucional emitió de oficio una sentencia que nadie le pidió, el tema se ha obviado, sobre todo cuando al producirse la falta de Maduro que, aun cuando no fue calificada por el juez constitucional, se trata de una falta absoluta. De acuerdo con la Constitución, artículo 233, debía procederse a elecciones dentro de los 30 días consecutivos para elegir al nuevo mandatario”, coincidió la experta que optó por el anonimato.  

Los senadores demócratas Gregory Meeks y Jeanne Shaheen enviaron esta semana una carta a Marco Rubio en la que criticaron la permanencia de integrantes del gobierno de Maduro en el poder, avalados por la administración Trump. También señalaron su preocupación por la ausencia de una agenda o cronograma para la celebración de elecciones democráticas en Venezuela. 

“Queda esperar por lo pronto, la repercusión que pueda tener en el gobierno de EEUU, la estrategia de negociación directa con el interinato de Maria Corina Machado”, dijo Mendoza. 

¿Debate para el segundo semestre? 

Mendoza no deja de señalar su inquietud por otro hecho. Sería la actual AN con mayoría del chavismo, presidida por el hermano de la interina y exjefe de negociaciones de Maduro, Jorge Rodríguez, la llamada a nombrar a los nuevos rectores. El Parlamento, recordó, ya designó a un fiscal general afín al chavismo y no hay demasiadas esperanzas en cuanto a la renovación del TSJ. 

¿Pero para cuando se daría este debate? En el Parlamento, el chavismo, cuidadoso de no incomodar a Jorge Rodríguez, no ha soltado prenda. Fuera de la bancada roja, la Alianza Democrática espera que la escogencia del nuevo CNE siga a la del TSJ y diputados del Grupo Libertad, como Stalin González y Henrique Capriles, demandan un árbitro independiente que genere confianza en la organización de votaciones presidenciales, producto de un acuerdo nacional. Pero no hay prisa.

Para la experta, también profesora universitaria, el actual proceso de renovación del TSJ empuja la selección de los nuevos rectores del órgano comicial para el segundo semestre de 2026 y comicios para 2027. Desde su punto de vista, no es casual que el proceso de postulaciones de magistrados se haya extendido, según el Comité de Postulaciones Judiciales, hasta el 18 de junio. Luego vienen las impugnaciones y la evaluación de credenciales durante otros 15 días.

“Uno de los puntos críticos será la fórmula de selección de los 5 rectores principales del CNE y sus suplentes. En las últimas designaciones desde la AN la fórmula ha sido, en el caso de los rectores principales, 3 a 4 integrantes por el oficialismo y 1 a 2 por la oposición. Para que el nuevo CNE sea percibido como un árbitro confiable, el nombramiento debe reflejar la designación de personas neutrales, con solvencia técnica y moral, más allá del consenso que pueda lograrse entre el sector oficialista y las distintas facciones de la oposición”, sostuvo.

Otro punto que la abogada ve como neurálgico, en cualquier negociación, será la renovación del Comité de Postulaciones Electorales. Recordó que dicho Comité, sea electoral o de Postulaciones Judiciales, suele ser el mismo desde hace años, integrado especialmente por diputados con militancia en su mayoría oficialista y presidido por Giuseppe Alessandrello desde 2022.

Subrayó que es una situación que opaca la selección del nuevo árbitro electoral.

No es solo el CNE 

Los expertos electorales consultados hacen énfasis en otras tareas que deben cumplirse para llegar a elecciones libres y transparentes además del nombramiento de un CNE independiente. Uno de los puntos que sigue generando mayor preocupación es el Registro Electoral por la cantidad de ciudadanos excluidos dentro y fuera de Venezuela (alrededor de 11 millones) y las trabas impuestas a los migrantes para votar. 

“Es poca la atención prestada por el CNE a la activación del Registro Electoral dentro y fuera del país, condición indispensable para tener elecciones que reflejen fielmente la voluntad de los ciudadanos con derecho a participar en una elección presidencial. Es esta una tarea que debe ser abordada con suficiente antelación”, reprochó Mujica. 

Mendoza sostiene que solo falta voluntad política para permitir que todos los venezolanos en el exterior, sin excepción, puedan votar. Aseguró que es posible implementar el voto electrónico fuera de nuestras fronteras porque la tecnología lo permite, pero las autoridades se han empeñado que siga siendo manual y engorroso.

La experta añade que debe abordarse el diseño de las circunscripciones electorales que en los últimos años no ha sido un proceso transparente por parte del CNE.

Desde el exilio, el exdiplomático Edmundo González, ganador de las elecciones presidenciales de 2024, según las actas de votación divulgadas por la oposición y uno de los que suscribió el Manifiesto de Panamá, llamó a “construir las condiciones para realizar unas elecciones presidenciales que sirvan de instrumento ciudadano para el cambio y que contribuyan a la reinstitucionalización del país y a sentar las bases de un gobierno estable”.

Dirigentes políticos que ha regresado del exilio, como Lester Toledo, Carlos Ocariz y César Pérez Vivas, así como ex presos políticos como Juan Pablo Guanipa y Freddy Superlano, promueven la reorganización interna como preparación a eventuales comicios que recalcan deben ser presidenciales antes que otro tipo de votaciones.