AN de 2015 debe reformar Estatuto de Transición para legitimar continuidad, advierten juristas

POLÍTICA · 18 NOVIEMBRE, 2021 19:48

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Deisy Martínez


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Después de las elecciones del 21 de noviembre y antes del 5 de enero de 2022 se espera que la Asamblea Nacional (AN) de 2015, representada en la Comisión Delegada, debata sobre la continuidad del Parlamento y por ende del gobierno interino, de cara al nuevo año.

Hay opiniones divididas entre los parlamentarios y dirigentes fuera del Parlamento con mayoría opositora, no solo sobre la continuidad y el apoyo a la figura de Juan Guaidó como presidente encargado, tampoco hay claridad sobre una segunda reforma o no del Estatuto que rige la Transición a la Democracia, aprobado en 2019 y modificado en 2020.

Juristas advierten a Efecto Cocuyo que la continuidad pasa por una nueva reforma de dicho Estatuto y que no se puede declarar de manera unilateral. Esto, si no se quiere perder legitimidad, especialmente ante la comunidad internacional que tanto en la Organización de Estados Americanos (OEA), como desde Estados Unidos, ratificó su reconocimiento al Legislativo y a Guaidó como interino.

Coinciden al afirmar que sea cual sea la ruta que tome la oposición, deben poder explicarla y sostenerla si quieren el apoyo de los ciudadanos que claman por un cambio político en Venezuela.

Sostener la dualidad

«Si Guaidó dice que va a seguir sin que la mayoría en la AN apruebe la reforma del Estatuto o pese a que se vote en contra, pierde legitimidad. Podría venirse abajo la dualidad legítimo o ilegítimo, entonces no serás más legítimo que Nicolás Maduro que es el que ostenta el poder», expresa el abogado constitucionalista Gustavo Manzo.

En declaraciones a Efecto Cocuyo, el profesor de la Universidad Metropolitana subraya que el Estatuto es la base de apoyo de dicha legitimidad ante la comunidad internacional. Aunque aclara, cada Estado asumirá una posición específica y actuará en consecuencia para reconocer o no a Guaidó. Tras la juramentación de Guaidó en 2019 como interino, casi 60 países le declararon respaldo.

«En la OEA, más una parte de la ONU, se reconoce a Guaidó ¿Eso es suficiente para resolver el problema político en Venezuela? No, pero sí lo es para mantener la dualidad institucional, la tesis del vacío de poder y la existencia de una presidencia encargada hasta que se logren elecciones transparentes», sostiene.

Recuerda además que la figura del Estatuto es inédita y que ello obliga a adaptarlo a los vaivenes de la realidad del país que es la que lleva la delantera. «Hay que revisar sobre la marcha», dice, por cuanto el Estatuto no prevé lo que sigue si se llegara a producir el cese de la usurpación en Venezuela.

Definir la ruta

La primera reforma del Estatuto de Transición fue aprobada por la AN de 2015, el 26 de diciembre de 2020, tras desconocer los comicios parlamentarios del 6 de diciembre. Ello dio pie a la continuidad de su mandato en 2021, representada en la Comisión Delegada Legislativa.

Sobre la «Continuidad Constitucional del Poder Legislativo Nacional», el artículo 12 del Estatuto señala: (…) la continuidad constitucional del Poder Legislativo Nacional será ejercida por la AN electa el 6 de diciembre de 2015, la cual funcionará a través de la Comisión Delegada hasta que se realicen elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables en 2021, ocurra un hecho político sobrevenido y excepcional, o hasta por un período parlamentario anual adicional a partir del 5 de enero de 2021.

La expresidenta de la antigua Corte Suprema de Justicia, Cecilia Sosa Gómez, enfatiza que la mayoría parlamentaria puso fecha en el Estatuto: elecciones libres en 2021, lo cual no se produjo y un período parlamentario anual a partir de enero de 2021, por lo que vence el 5 de enero de 2022 y ello debe cambiarse.

«La AN no puede seguir sin reformar el Estatuto o hacer uno nuevo, se tiene que legitimar. Si es otra la ruta, bien, pero ya no será poder del Estado», advierte.

Indica que la Delegada debe convocar a la AN de 2015 en pleno, para que la mayoría decida. Luego explicarle al país las razones de tal decisión y fundamentar la ruta. Recuerda que las tareas por realizar señaladas en Estatuto original y luego en la reforma, salvo el control de los activos en el exterior, no se cumplieron y que la desconfianza en los partidos políticos aumentó.

¿Qué dicen los diputados?

Con o sin Estatuto, Guaidó declaró recientemente que continuará al frente del Gobierno interino, basado en el artículo 233 constitucional, donde se señala que ante la falta absoluta del presidente de la República, aprobada por la AN, asume el titular del Parlamento. Para tales efectos, es el Legislativo de 2015 por ser producto de las últimas elecciones «legítimas» en el país.

La diputada Delsa Solórzano, presidenta de Encuentro Ciudadano y también abogada, es de la opinión que no es necesario reformar el Estatuto y que tampoco lo fue en 2020, porque en el texto se señala que la AN con mayoría opositora es el único poder legítimo existente en Venezuela y que su mandato no cesa hasta realizar elecciones libres.

Los diputados, Marianela Fernández de Un Nuevo Tiempo (UNT), Tamara Adrián y Rafael Veloz de Voluntad Popular (VP) y Williams Dávila de Acción Democrática (AD) también respaldan la continuidad de la AN y del interino. Fuera de la AN, el líder de la Causa R, Andrés Velásquez igualmente cierra filas en torno a que Guaidó se mantenga en funciones e insta a todas las fracciones parlamentarias a fijar posición.

En cambio, Julio Borges, dirigente de Primero Justicia (PJ) y Comisionado para las Relaciones Exteriores de Guaidó, se inclina por pensar en nuevas estrategias, en lugar de empecinarse en conservar títulos.

«El partido (PJ) no ha debatido el tema a lo interno. Yo tengo una posición individual sobre la continuidad pero acataré lo que decida la mayoría como militante disciplinada», expresa a Efecto Cocuyo, la diputada de 2015, Sandra Flores Garzón.

La vicepresidenta de la Comisión de Contraloría admite que tampoco hay claridad sobre si es necesario o no cambiar el Estatuto y que llegado el momento se tomará la decisión, con base a la opinión de expertos jurídicos.

 Que la mayoría decida

 El diputado de AD, Freddy Valera, llama a no tratar de imponer posiciones por el bien del país, sino que se discutan en el seno de la AN de 2015, con respeto y seriedad y que decida la mayoría.

 «Hay razones para que cese la continuidad pero también para que se alargue. No solo dependerá de la oposición sino también de que Maduro dé señales de querer buscar una salida a la crisis, de momento no hay disposición porque las conversaciones en México siguen paralizadas», dice.

En todo caso, indica que el tiempo apremia y que tras los comicios regionales es un debate que deberá darse en la AN de 2015. No descarta que los resultados electorales de este 21 de noviembre influyan en la decisión.

Vale recordar que la fracción de AD salvó el voto cuando se aprobó la primera reforma del Estatuto en 2020. En una reciente votación en la Delegada sobre el caso de Monómeros, se alió con PJ para frenar por mayoría la propuesta de reestructuración de la empresa presentada por Guaidó. La pregunta es si ocurrirá lo mismo si se somete a consideración de los diputados la continuidad o no de la AN de 2015 y del interino.

 «Es evidente que hay una lucha por el poder dentro de la oposición y eso tiene que superarse para luchar por las libertades. Quedará también en Guaidó tomar una decisión sobre si acepta la derrota en la ruta que se trazó y si se reinventa», agrega Manzo.