Claves sobre la detención de los trabajadores humanitarios de la ONG Azul Positivo

LA HUMANIDAD · 17 ENERO, 2021 10:01

Ver más de

Efecto Cocuyo | @efectococuyo


¿Cómo valoras esta información?

25
QUÉ CHÉVERE
6
QUÉ INDIGNANTE
4
QUÉ CHIMBO

Hace cuatro días, el 12 de enero, funcionarios de la administración de Nicolás Maduro encarcelaron a cinco trabajadores de la ONG Azul Positivo en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia, asociación civil orientada a la prevención del VIH, y que en la actualidad es una de las organizaciones dedicadas a dar respuesta a la emergencia humanitaria compleja en Venezuela.

El hecho causó alerta en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. «Estamos profundamente preocupados por los constantes y crecientes ataques contra organizaciones de la sociedad civil, defensores de los derechos humanos y periodistas en Venezuela», declaró la portavoz Marta Hurtado.

Organizaciones nacionales e internacionales defensoras de los derechos humanos exigen la liberación de los detenidos, así como un pronunciamiento por parte del coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD en Venezuela, Peter Grohmam.

En diciembre pasado, la comisionada presidencial adjunta para la Ayuda Humanitaria (del Gobierno interino de Juan Guaidó), Manuela Bolívar, alertó sobre la importancia de que el Estado venezolano les permita a los actores humanitarios hacer su trabajo en Venezuela, ya que de lo contrario esto podría desestimular la inversión por parte de los donantes en el 2021.

¿Qué sucedió con Azul Positivo?

La mañana martes 12 de enero presuntos funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y del Servicio de Investigación Penal del estado Zulia (Sipez) allanaron a la sede de la ONG Azul Positivo, en la ciudad de Maracaibo.

El objetivo era realizar un procedimiento administrativo relacionado con su programa humanitario, explicó la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez).

Sin embargo, en horas de la noche, Codhez denunció la detención arbitraria de seis miembros de la organización:  Johan León Reyes (gerente), Yordy Bermúdez, Layners Gutiérrez Díaz, Alejandro Gómez Di Maggio, Luis Ferrebuz y Miguel Guerra Raydan.

Horas después fue liberado Miguel Guerra. El 13 de enero a los otros cinco trabajadores los tenían presos en la sede de la Dgcim en Maracaibo, privados de comunicarse con sus familiares y abogados.

¿A qué se dedica esta ONG?

Desde el año 2004, Azul Positivo trabaja para fortalecer la respuesta ciudadana ante el VIH, las campañas son realizadas a través de la educación sexual y la dotación de insumos en comunidades del estado Zulia.

En el contexto de la emergencia humanitaria compleja extendieron su acción a otros grupos vulnerables, incluyendo más recientemente la fabricación de mascarillas de tela como medida de prevención contra el COVID-19

Entre 2015 y 2020 la ONG atendió a 43.000 personas en Zulia y en 2020 realizó casi 2.000 pruebas rápidas para detectar el VIH en poblaciones vulnerables de la entidad.

Codhez explicó que Azul Positivo trabaja con la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en un programa humanitario, así como con el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA).

«Es un deber y una obligación del sistema humanitario en salir a su protección», dijo Feliciano Reyna, director de la ONG Acción Solidaria, el 14 de enero ante el silencio de estos actores.

¿De qué los acusan?

El 14 de enero el Tribunal Cuarto de Control del Zulia dictó medida preventiva privativa de libertad a cinco trabajadores humanitarios de la ONG Azul Positivo.

Les imputan los cargos de manejo fraudulento de tarjeta inteligente o instrumentos análogos, legitimación de capitales y asociación para delinquir.

“Estas calificaciones absurdas corresponden a la criminalización del programa de transferencias para alimentación llevadas a cabo por Azul Positivo, que buscaban beneficiar a las familias en situación de inseguridad alimentaria en San Francisco, estado Zulia”, dijo la activista zuliana Ana Mandique.