Ausentismo e improvisación marcan el reinicio de clases presenciales en Lara

LA HUMANIDAD · 9 OCTUBRE, 2021 12:45

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Carlos Silva


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En los últimos seis meses, el gobierno nacional en voz del propio mandatario Nicolás Maduro, ha informado que el nuevo año escolar iniciará con el programa de clases presenciales este mes de octubre, coincidiendo, una vez más, la fecha pautada con un ascenso de los casos oficialmente reportados de COVID-19.

La oferta del regreso a clases (a las aulas), ahora consiste en el famoso 7+7: una semana de actividades y otra de cuarentena. No obstante, los docentes en todos sus niveles y modalidades, saben que el sistema educativo nacional, no solamente ha detenido sus actividades por la enfermedad del COVID-19.

El profesor Eli Torrealba agregó que “el sistema padece una variedad de patologías”, que vienen lacerando sistemáticamente el adecuado funcionamiento desde hace unos cuantos años, “la pandemia le sirvió al gobierno, para ocultar el evidente y traumático colapso, en el que han sumergido a los procesos de enseñanza y aprendizaje en todos sus niveles”, dijo.  

Muchas de las instalaciones no han recibido mantenimiento

“En Lara la educación rural ha muerto” 

El profesor Eli Torrealba, con más de 20 años de servicio en el Ministerio de Educación, es actualmente el Coordinador de Control de Estudios y Evaluación del liceo bolivariano Zazarabicoa, ubicado en la parroquia Anzoátegui del municipio Morán, en Lara, una zona rural a la cual ya ningún educador foráneo puede asistir a dar clases por distintas razones: falta de gasolina, de transporte, por el alto costo del pasaje, entre otros causales.

“La educación rural ha muerto, porque no hay manera racional que los estudiantes puedan desarrollar las actividades programadas con profesionales adecuados y formados para tales fines, sencillamente porque ningún profesional pagará para ir a las zonas rurales a trabajar, por eso, cada año que transcurre desde antes de la pandemia, el inicio del año escolar es más accidentado e irregular: sin opciones reales de enseñanza y aprendizaje”, reflexionó. 

Lo mismo ocurre en el municipio Andrés Eloy Blanco, cuya capital es Sanare. En una de sus escuelas rurales, labora una docente que prefiere mantener el anonimato y quien aseguró que “todo el año escolar pasado fue un fraude y éste será más o menos lo mismo, promueven a los estudiantes de un grado a otro sin ningún criterio, un solo profesional, corrige todas las asignaciones pedagógicas de un liceo completo, porque los trabajadores no han vuelto a las instalaciones educativas, por cuanto en su mayoría se han dedicado a otras labores o se han ido del país”, dijo.

“Vi como el director de un liceo, se llevaba a su casa dos cajas con todas las tareas supuestamente elaboradas por estudiantes, para revisarlas y corregirlas, es decir, ni siquiera en la edad media, donde un educador impartía 3 o 4 asignaturas, hoy en las zonas rurales de la región larense, tienen a un director corrigiendo trabajos hasta de 50 materias o programas distintos.

“Ya no se ven a los profesores en sus motos, subiendo hacia la zona cafetalera del estado Lara. No volvieron más a dar clases, ni en sus vehículos ni en cola, porque no hay gasolina y tampoco recursos económicos, eso se debe a que fácilmente en un solo día, el educador rural puede gastar toda su quincena en solamente pasajes”. 

No han hecho desmalezamiento en meses

Una historia similar se escucha en Carora, municipio Pedro León Torres. En la escuela rural que lleva por nombre Maestro Jorge Rodríguez, Martha Pire, psicopedagoga de esa institución, contó que el deterioro de las instalaciones es más que preocupante.

“Es un absoluto estado de abandono, el monte ha nacido hasta en el cemento, y no hay autoridad que se sensibilice ante tan penosa. Parece que la educación le importa muy poco al gobierno, tanto así que es más notorio el ausentismo laboral que cualquier otra cosa. Asisto porque me queda cerca, pero la mayoría de docentes no se ha incorporado porque el dinero no les alcanza para pagar el transporte. Lo mismo ocurrió el año escolar pasado, los maestros venían cuando podían, aunque realmente no vinieron casi”, señaló la licenciada. 

Es que al parecer ni siquiera porque la escuela lleva el nombre del padre de la vicepresidenta, se recibe un mínimo apoyo.

“Esta semana se han realizado jornadas de inscripción y son muy pocos los representantes que han podido, es enorme la deserción escolar, porque los padres y las madres no tienen manera de llegar a la escuela, no se han inscrito ni siquiera 20 %, aunado a que muchos de los niños se los han llevado del país, la situación es extremadamente alarmante, porque los educadores se están dedicando a otras cosas también o simplemente emigran”.

De los pocos inscritos en este, en su mayoría, aseguraron que no asistirán, porque los maestros faltan mucho, y exigieron que hasta que sus hijos no sean vacunados, con un biológico seguro y confiable, prefieren que las clases sean a distancia, destacó. 

Escuelas guaras son criaderos de animales

En Lara abandono y la desidia se han apoderado de las infraestructuras escolares en toda la región larense, esa es una de las razones por las cuales, a más de dos semanas de haber iniciado el año escolar, omitiendo el llamado a incorporarse de la autoridad única de educación de la región Eleamer Elkatrib, el porcentaje de asistencia no alcanza el 20 %, asegura una fuente de la zona educativa regional, la cual prefiere mantenerse en el anonimato para evitar represalias.

“Mientras usted más se adentre en el estado Lara, más abandono notará; yo he recibido reportes visuales, de cómo en casi todos los municipios, las escuelas están cayéndose, por falta de mantenimiento, lo que han aprovechado algunos vivos, para resguardar a sus animales de crianza. Los patios amplios son como potreros para chivos, caballos, vacas, ovejos, mientras los ambientes de clases, hacen de caballerizas o espacios de reposo para su ganado. De las casi 2.100 instituciones educativas que hay en Lara, habrá cerca de 50 en óptimas condiciones de infraestructura, con aceptables servicios básicos que permitan el inicio paulatino de las actividades educativas”, aseguró la funcionaria.  

De acuerdo a la trabajadora de la Zona Educativa, de la enseñanza en la región se manejan algunas cifras, pero no son uniformes en todos los municipios.

“Sin duda, que la situación es más dramática hacia el interior, los problemas no son solamente físicos, tenemos liceos donde ya no hay profesores especialistas, hasta existen algunas instituciones, que no cuentan con profesionales sino solamente bachilleres. En las zonas rurales se están fusionando varios grados en un solo ambiente de clases por falta de matrícula o de docentes, es decir, cada año que pasa, se clausuran decenas de secciones en toda la región. En este año escolar, que no se sabe si comenzó, la situación pinta para romper récord”.

En los espacios internos hay familias de caballos deambulando

La profesora citó algunos ejemplos, donde resaltó una pequeña escuela ubicada en un centro militar en el municipio Morán, una zona urbana, en la cual, hace una década, había hasta dos secciones por cada grado y esta semana se enteró que ese plantel bolivariano -que fue de los primeros inauguradas en el país por allá en 1999- fusionará todos los grados en un solo ambiente de clases; y la trabajadora encargada será una bachiller, porque no hay profesionales graduados incorporados.  

En Barquisimeto cada institución decidió cómo trabajar 

No son similares las condiciones de infraestructura en todos los municipios de Lara, hay unos en peores condiciones que otros, asegura la profesora Carmen Huérfano, militante del núcleo proletario clasista. Según ella, en El Tocuyo hay un grupo importante de educadores, que en una asamblea decidió no incorporarse a trabajar, debido a las condiciones económicas, de infraestructura y sanitarias que imperan en el país.

Sin embargo, en Barquisimeto, aseguró, en muchas instituciones se hicieron menguadas asambleas, donde decidieron solamente asistir dos días de la semana flexible, es decir; flexibilizaron la flexibilización. “En el acuerdo alcanzado han hecho saber que solo asistirán a retirar las asignaciones previamente pautadas”.  

La profesora Huérfano, de manera vehemente dijo que las condiciones económicas de los trabajadores del sector son alarmantes, eso sumado a la situación asistencial y la imposibilidad que tienen de acceder al sistema privado de salud, debido a que su HCM quedó eliminado, unido a que los ingresos formales no permiten costearse ni siquiera la más sencilla de las enfermedades.

Destacó que más de 95 % de las instituciones carecen de condiciones mínimas para el reinicio seguro de las actividades escolares presenciales, sin contar el hecho de la escasez de unidades del transporte público, que conlleva al masivo ausentismo laboral.

No han terminado algunos planteles

“Y como por si fuera poco las escuelas soportan las inclementes consecuencias de la delincuencia, que sin pudor alguno ha robado y saqueado a su gusto, las escasas propiedades estatales”. 

Por su parte, el conocido profesor Frank Andrade, señaló que el regreso a clases (con el escenario descrito líneas arribas) es una inmensa irresponsabilidad y una burla del gobierno nacional para con la sociedad, los trabajadores y los estudiantes.

“Los empleados del sistema educativo, se encuentran en condiciones de pobreza extrema, sus ingresos mensuales, no garantizan ni siquiera un día de buena alimentación de toda la familia. 60% de los maestros, aproximadamente, se dedica a otras labores, o sencillamente ha decidido irse del país, lo que ha llevado al gobierno de Nicolás Maduro, a ofertar puestos de trabajos en el área educativa a bachilleres sin formación, marcando una tendencia ya superada muchos años atrás que era lades-profesionalización del gremio”.

Manuel Suarez, doctor en Ciencias Sociales, adscrito como profesor al liceo Los Crepúsculos, de la ciudad de Barquisimeto, es la más diáfana demostración del colapso del sistema educativo en Lara: “No me he incorporado, creo que no lo haré, ahora hago de delivery en un restaurante de una colega, que tampoco se incorporó, me gano en un día lo que el Ministerio de Educación me paga en un mes. Trabajaba 40 horas académicas semanales, con responsabilidades administrativas, por apenas 12$ al mes, aquí repartiendo comida en mi bicicleta, puedo levantar esa misma cantidad en un día si corro con suerte. En la jornada más gris puedo pagar 5$, con eso me medio bandeo”.  

“El socialismo y la educación parecen ser agua y aceite” 

La política salarial, hacia los profesionales y trabajadores en general de la educación, dan cuenta de un gobierno al que poco le interesan los proceso pedagógicos y educativos, acotó Suárez, quien además aseguró que gran parte de sus conocidos y colegas, se han ido del país, o se han dedicado a otras actividades económicas.

“En Lara la educación está en una especie de caída libre que no parece tener piso donde rebotar. Es la clásica fórmula neoliberal que niega la educación a las masas, es por eso, que año tras año, el sistema se va achicando hasta llegar a un mínimo porcentaje de lo que llegó a ser. El socialismo y la educación parecen ser agua y aceite”, analizó. 

Además de los daños físicos visibles, los robos son constantes