Actualizan cifra de fallecidos por el doble terremoto del 24 de junio: ya suman 6.301 víctimas

Una semana luego del último boletín, solo aumentaron 176 muertes

EFE

El Gobierno interino de Venezuela publicó este lunes 10 de agosto de 2026 su boletín informativo, que ahora es semanal, en el que eleva a 6.301 el número de personas fallecidas a raíz del doble terremoto del 24 de junio. El reporte anterior se había divulgado el 3 de agosto, cuando la cifra oficial de muertos se situaba en 6.125; es decir, siete días después del último parte, las autoridades apenas sumaron 176 nuevas víctimas mortales, sin detallar aún el número de personas desaparecidas.

El documento oficial también detalla otros indicadores del impacto humanitario y de los avances en la fase de reconstrucción. Según las autoridades, hasta la fecha se han registrado 6.462 personas rescatadas y 73.356 atendidas en centros hospitalarios.

En materia de vivienda, las autoridades informan que se han entregado 287 unidades habitacionales, mientras que el total de inmuebles evaluados asciende a 53.314. De estos, 31.336 se consideran habitables, 12.411 presentan restricciones de uso y 9.567 se encuentran en condición de alto riesgo.

Paralelamente, aseguran que los equipos de limpieza y remoción han retirado 483.525,41 toneladas de escombros, “lo que equivale al 23,26 por ciento del volumen estimado pendiente de recolección”, dice el parte.

Más de mes y medio después de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron especialmente a Caracas y al estado La Guaira, el Ejecutivo mantiene el seguimiento de las secuelas a través de estos reportes semanales. El aumento de la cifra de fallecidos, aunque moderado en comparación con las primeras semanas de la emergencia, parece señalar que aún se continúa recuperando y contabilizando víctimas, en un proceso que combina labores de búsqueda, identificación forense y actualización de registros.

Las autoridades destacan que el país se encuentra plenamente en la etapa de reconstrucción, con énfasis en la evaluación estructural de viviendas, la entrega de nuevas unidades habitacionales y la remoción progresiva de escombros, aunque reconocen que el camino hacia la recuperación plena aún demanda un esfuerzo sostenido en el tiempo.