Del 4,30 al paralelo: la breve historia del dólar en los bolsillos venezolanos - Efecto Cocuyo

ECONOMÍA · 30 NOVIEMBRE, 2020 07:30

Del 4,30 al paralelo: la breve historia del dólar en los bolsillos venezolanos

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano

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La devaluación hizo que el costo de la vida en Venezuela dejara de contarse en bolívares y no da señales de parar. Solo este mes de noviembre, el valor del dólar pasó de los 500.000 bolívares al millón de bolívares, la subida más rápida registrada en lo que va de año si se toman en cuenta las cifras de la cuenta de Instagram Monitor Dólar Vzla (@EnParaleloVzla).

Ropa, alimentos, artículos electrónicos e incluso el pasaje del autobús se comercia en dólares ante la pérdida paulatina del valor de la moneda nacional, que solo en noviembre se devaluó más 47,77%. Por ejemplo, las panaderías son el reflejo de este escenario donde los desequilibrios económicos están a la orden del día. A diferencia del año 2019, cuando los precios del pan de jamón se marcaban en bolívares y aumentaban conforme se acercaba el 25 y 31 de diciembre, este año los precios se dan en dólares.

Sin embargo, este no es un proceso nuevo. El proceso hiperflacionario, que inició en octubre de 2017 y continúa este año aunque menos acelerado, hizo que desde 2019 se produjera un proceso de dolarización transaccional de facto en el país.

Para que el dólar paralelo llegara al millón de bolívares este 2020 y los comercios pudieran utilizar la divisa como moneda de cambio, mucha agua tuvo que correr incluso antes de la llegada del chavismo al poder. A continuación, un breve recorrido por la historia del dólar en Venezuela desde que valía 4,30 bolívares.

Se acabó el “está barato, dame dos”

En los años 50, el dólar oficial cotizaba en 3,35 bolívares; 20 años después, en la década de los 70 pasó a 4,30 bolívares. Para los venezolanos, explicó el historiador Manuel Caballero en su libro Historia de los venezolanos en el siglo XX, los sucesos del 18 de febrero de 1983 significaron el fin de la solidez del bolívar.

En esa fecha se produjo el “viernes negro” en Venezuela, que según explicó Caballero, la prensa lo reseñó como una fuga acelerada de divisas y un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos que colapsó las reservas internacionales. Por esa razón, el gobierno de Luis Herrera Campins suspendió temporalmente la venta de divisas y estableció un control de cambio diferencial conocido como Recadi (siglas de Régimen de Cambio Diferencial).

En ese entonces, había un dólar petrolero, uno para insumos industriales y otro para los particulares. En el mercado oficial, el valor del dólar pasó de 4,30 bolívares a 7 bolívares. En 1989, la gestión de Carlos Andrés Pérez implantó una unificación cambiaria que dejó en el pasado los tres tipos de cambio para acabar con lo hecho por Herrera Campins. De 1989 a 1994 no hubo control cambiario.

El 29 de junio de 1994, el entonces presidente Rafael Caldera anunció la suspensión de garantías constitucionales, del control de cambio y de precios y decretó el estado de emergencia. Esto luego de que se intervinieran y nacionalizaran ocho bancos. Según el archivo del diario El País de España, se esperaba que el tipo de cambio oscilara entre 165 y 350 bolívares por dólar.

En 1996 el control de cambio fue reemplazado por un sistema de bandas cambiarias. El valor del dólar fluctuaba en función a las circunstancias del mercado y a la actuación del Banco Central, explicó el investigador Carlos Hernández Delfino para Prodavinci. Este nuevo método logró reducir la inflación y funcionó con algunos cambios hasta febrero del año 2002, cuando entró en vigencia un régimen de libre flotación del tipo de cambio.

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Primeros controles de la era chavista

El año 2003 trajo consigo la creación de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). Entre sus funciones, continúa Hernández Delfino, estaba el registro de usuarios en el régimen cambiario, autorizar la adquisición de divisas y más. Este sistema de controles generó la aparición de un mercado paralelo de compra-venta de divisas. El 5 de febrero de ese año, cada dólar para la compra valía 1.596 dólares, mientras que para la venta era de 1.600 bolívares. Este ente funcionó hasta fines del 2013, con Nicolás Maduro como presidente.

Una nueva institución fue creada el 29 de noviembre de 2013 para llevar adelante las políticas de administración de divisas: el Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex). A su cargo tuvo las operaciones del Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), institución que convocaba a subastas para la compra-venta.

A Sicad le siguió Sicad II. Fue creado en marzo de 2014 como sistema para realizar operaciones cambiarias entre particulares y en el que podían participar instituciones públicas, como el Banco Central de Venezuela y Pdvsa. Menos de un año duró Sicad II: en febrero de 2015 se fusionaron y solo quedó Sicad para la adquisición de divisas para empresas por medio de subastas.

Empezó a funcionar el Sistema Marginal de Divisas (Simadi), que permitía las operaciones de alto valor y más pequeñas entre particulares y operaciones de títulos emitidos en moneda extranjera a través de la Bolsa Pública de Valores Bicentenaria.

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Camino a la devaluación

Entre 2016 y 2018 trabajaron simultáneamente las tasas Dipro y Dicom. Mientras en un sistema podía comprarse uno dólares a un valor protegido de 10 bolívares fuertes para la importación de medicinas y alimentos, el otro mercado oficial llegó a costar hasta un monto 700 veces superior.

El 7 de mayo de 2019, se publicó una resolución que puso en funcionamiento las “mesas de cambio“, sistema en el que empresas y particulares podían  acudir a los bancos a presentar ofertas de compra-venta. De esta manera, se flexibilizaron los controles impuestos desde 2003.

Las reconversiones del chavismo

Durante los años de sistemas cambiarios en el país, el bolívar ha perdido su valor. La moneda nacional ha pasado por dos procesos de reconversión monetaria. En 2008 perdió tres ceros y pasó a llamarse bolívar fuerte, mientras que a mediados de 2018 le restaron otros cinco ceros con lo que fue rebautizado como bolívar soberano.

El primero de enero de 2008, el gobierno de Hugo Chávez puso en vigencia la primera reconversión monetaria de la llamada revolución bolivariana, con la que nació el Bolívar Fuerte y se eliminaron tres ceros a la moneda. Se buscaba simplificar transacciones financieras en el sistema público y privado.

Mientras que el 27 de julio de 2018 se publicó en la Gaceta Oficial número 41.446 la reducción de cinco ceros a la moneda venezolana y la fecha de inicio de la reconversión monetaria. Todo monto en bolívares se dividía entre 100.000 para obtener la cifra en bolívares soberanos.

La decisión de reducir cinco ceros, en lugar de los tres previstos inicialmente para el 4 de agosto, era parte de una serie medidas del programa de recuperación económica del gobierno de Nicolás Maduro.

Pero la última reconversión tampoco acabó con la hiperinflación. Apenas 10 meses después de ponerla en práctica, el Banco Central de Venezuela puso en circulación billetes de 10.000, 20.000 y 50.000 bolívares, ante la hiperinflación que se mantiene 36 meses después de su inicio.

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Tomando en cuenta las dos reconversiones monetarias que ha habido en el país (en 2008 cuando le quitaron tres ceros a la moneda y luego en 2018, cuando le quitaron cinco ceros), un dólar este domingo, 29 de noviembre, equivale a 100 billones de bolívares “de los viejos” (Bs. 100.000.000.000.000).

Historia del dólar: dolarización de facto

En 2019 se produjo un proceso de dolarización transaccional de facto. Algunos comercios muestran sus precios en bolívares y los ajustan a diario según se devalúa la moneda nacional.

Además de la tasa oficial que ofrece el BCV, desde que se impuso el control cambiario surgió un mercado paralelo en el que diversos actores fijan el precio a diario, un valor que suele estar por encima del fijado por el emisor. Hasta la flexibilización del control cambiario, el mercado paralelo lo tildó la administración de Maduro como “dólar criminal”.

Los venezolanos de a pie y los comerciantes suelen usar el marcador del paralelo para fijar los precios en sus transacciones e incluso como medida de valor.

Con información de Efe