Una familia venezolana requiere de al menos 2.697 salarios mínimos para alimentarse, según reciente informe del Cendas-FVM
Canasta Alimentaria Familiar superó los 730 dólares en abril de 2026

Una familia venezolana necesitó de por lo menos 730,59 dólares solo para alimentarse durante el mes de abril de 2026, monto equivalente a 2.697 salarios mínimos (calculados a 130 bolívares), según el más reciente informe del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).
Esta cifra corresponde al costo de la Canasta Alimentaria Familiar (CAF), que incluye únicamente los alimentos básicos para cubrir las necesidades nutricionales de una familia de cinco personas. Al sumar el gasto en agua potable, que alcanzó los 13,33 dólares adicionales, el monto total requerido para alimentación e hidratación básica se elevó a 743,92 dólares mensuales.
En bolívares, la canasta se ubicó en Bs. 350.685,43, calculada a una tasa de cambio de Bs. 480 por dólar.

Fuertes incrementos de precios
El informe registró un aumento del 13,8% con respecto a marzo. En los primeros cuatro meses del año, la canasta acumuló un alza del 87,42%. En términos anuales, los precios subieron 673,5% en bolívares y 45% en dólares.
Los rubros que más aumentaron fueron:
- Carnes y sus preparados: 26,24%
- Raíces y tubérculos: 18,75%
- Granos: 16,54%
- Frutas y hortalizas: 14,90%
El salario mínimo apenas cubre el 0,03%
Mientras tanto, el salario mínimo se mantiene congelado en Bs. 130 mensuales desde marzo de 2022, equivalente a solo 0,27 dólares al mes.
Con este ingreso, un salario mínimo solo cubre el 0,03% de la canasta alimentaria. Para adquirir los alimentos básicos que necesita una familia se requieren 2.697 salarios mínimos o el equivalente a tres bonos de 240 dólares cada uno.
El director del Cendas-FVM, Dr. Oscar Meza, presentó estos datos y alertó sobre el grave deterioro del poder adquisitivo de los venezolanos, que los obliga a enfrentar una brecha cada vez mayor entre sus ingresos y el costo real de la alimentación.
Esta situación evidencia la profunda crisis económica que continúa afectando la capacidad de las familias venezolanas para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.