Diferida para el lunes 25 audiencia de expolicías metropolitanos tras plantón en Tribunal de Aragua
Héctor Rovaín, Erasmo Bolívar y Luis Molina acudieron puntuales a la audencia de hoy, pero no fueron atendidos

Tras ser excarcelados por una medida humanitaria, los expolicías metropolitanos Héctor Rovaín, de 56 años, Erasmo Bolívar de 51 años y Luis Molina, de 58 años de edad, fueron convocados al tribunal que lleva su caso en el estado Aragua, este jueves 21 de mayo, pero el organismo judicial no los atendió y suspendió la audiencia para el próximo lunes 25.
La información fue suministrada a Efecto Cocuyo, vía telefónica, por un familiar de los exfuncionarios, quienes estuvieron encarcelados durante 23 años tras los hechos del 11 de abril de 2002.
“Se presentaron hoy al Tribunal y no los atendieron”, informó la familiar.
Los tres exfuncionarios de la extinta Policía Metropolitana se presentaron ante el Juzgado Primero de Control del Circuito Judicial Penal del Estado Aragua y los tribunales de primera instancia ubicados en la ciudad de Maracay.
Los tres funcionarios fueron excarcelados la noche del 19 de mayo, tras el anuncio realizado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, sobre la liberación de 300 presos políticos en Venezuela.
El antes y el después
El presidio de los policías metropolitanos estuvo plagado de múltiples irregularidades denunciadas por sus defensores y por organizaciones no gubernamentales. Los exfuncionarios son considerados los primeros presos políticos de Venezuela e ingresaron a prisión con edades comprendidas entre los 25 y 35 años de edad.

Los tres expolicías se pusieron a disposición de las autoridades el 19 de abril de 2003. En abril de 2009, un tribunal los condenó a 30 años de prisión por el delito de homicidio calificado frustrado en complicidad.
Los funcionarios perdieron los años de mayor capacidad productiva y laboral de su juventud dentro de la cárcel, pese a las opciones de redención de pena que les correspondía por ley y las múltiples medidas humanitarias exigidas por sus abogados defensores y por organismos internacionales tras las irregularidades de su proceso judicial.

A su salida del Centro Penitenciario Fénix, ubicado en Barquisimeto, estado Lara, Erasmo Bolívar agradeció a Dios por su libertad. “Le doy gracias a Dios, a todas esas personas que nunca nos han olvidado. A mi comunidad de La Guaira, los quiero muchísimo. No ha sido fácil, ha sido un viacrucis. Sé que no va a ser fácil reincorporarnos tras más de dos décadas”.
A través de una familiar, se pudo conocer que Bolívar se reencontró ayer con su hija para festejar su cumpleaños y que se encuentra actualmente en un estado de desorientación, un efecto común tras pasar más de 23 años en reclusión.
«Él está que no se ubica, está desubicado, saturado… es algo nuevo para él respirar la libertad después de 23 años», explicó la fuente en un mensaje de voz.