Las gárgaras de bicarbonato y limón no ayudan a combatir el COVID-19

COCUYO CHEQUEA · 5 ENERO, 2021 18:14

Las gárgaras de bicarbonato y limón no ayudan a combatir el COVID-19

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano

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No, tampoco este remedio casero ayuda. Una cadena asegura que las gárgaras de bicarbonato de sodio con agua caliente y limón, y otras combinaciones, cambian el pH del cuerpo, lo que ayuda a matar el COVID-19 y evitar “que se instala en la garganta“.

Las primeras líneas del texto dicen lo siguiente: “Alemania acaba de declarar que comprueban que el COVID-19, se instala en la garganta durante 7 días de forma asintomática, para después invadir los pulmones, que es la causa de muerte. Por tanto, las gárgaras de agua con sal y vinagre, o las gárgaras de bicarbonato de sodio con agua caliente y limón, varias a veces al día, durante una semana, cambia el pH  de nuestro cuerpo y el virus muere por ser la garganta un sitio inhóspito para él”.

La Unidad de Verificación de Datos y Fact-checking de Efecto Cocuyo dividió la cadena en varias partes para facilitar el análisis. Se consultaron fuentes internacionales oficiales, chequeos anteriores y otros portales de verificación.

Sin tratamiento

En varias oportunidades, representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han dicho que no se ha descubierto ningún medicamento para tratar la enfermedad respiratoria. Mientras tanto, los profesionales de la salud enfocan el tratamiento en la mejoría de los síntomas que presentan las personas. A la fecha continúan en desarrollo los ensayos clínicos internacionales (conocidos como Solidaridad) para encontrar una cura.

Las gárgaras de agua con sal y vinagre, o las gárgaras de bicarbonato de sodio con agua caliente y limón no cambian el pH del cuerpo. Mucho menos la ingesta de alimentos alcalinos, como explicó Cocuyo Chequea al inicio de la emergencia sanitaria.

El pH, según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, es una medida de grado de acidez o alcalinidad de una sustancia que se mide en una escala de 0 a 14. Un valor de menos de 7 indica es ácida, mientras que un número mayor que 7 significa que es más alcalina.

¿Gárgaras para combatir el COVID-19?

El portal de fact-checking, Maldita.es, contactó al virólogo del Instituto de Salud Carlos III, Pepe Alcamí. Explicó que cuando las personas están sanas, el pH de la sangre y las células se mantiene neutro. Los pulmones y los riñones son los órganos encargados de regular estos niveles. Si estos niveles se desequilibran, puede ser síntoma de enfermedades.

Sobre si el tratamiento casero puede ayudar a que “la garganta sea un sitio inhóspito” para el virus, Alcamí explicó que el nuevo coronavirus entra en las células a través de un proceso llamado endocitosis. “Consiste en la unión con un receptor de de la célula a infectar (llamado ACE2) para así introducir en ella los llamados endosomas, vesículas o bolsitas que, estas sí, tienen un pH ácido en torno al 5,5”, detalla la nota de Maldita.es.

El pH de los endosomas no se modifica por el supuesto cambio en el pH extracelular que lograrían las gárgaras con sal (lo que también es falso). La OMS y académicos consultados por AFP Fact-check señalaron que no existen pruebas de que el agua salada pueda “matar” el nuevo coronavirus.

Si el pH del endosoma se hace alcalino, no se produce la fusión del virus con la membrana del endosoma, por tanto no puede completar su proceso infeccioso. Sin embargo, el pH de estos organismos no se modifica por los alimentos que consumimos, mucho menos por las sustancias con las que hacemos gárgaras.

¿El COVID-19 “se instala en la garganta”?

Posiblemente, parte del contenido de la cadena proviene de una investigación que se usó de forma descontextualizada. Al inicio de la pandemia en el mundo, en el mes de enero, el doctor Clemens Wendtner hizo seguimiento a nueve pacientes infectados en un brote en Múnich (Alemania).

De este estudio se concluyó que el virus se multiplica en los pulmones, como el Sars del 2002, y se replica de forma importante en la garganta durante las primeras semanas con síntomas, según detalló El País de España. Se analizaron varios tipos de muestras de los pacientes para entender el comportamiento del nuevo coronavirus.

Las personas con síntomas muy leves presentaron una rápida excreción de virus en la garganta, lo que puede hacer más factible la propagación de la enfermedad.

Según especialistas consultados por The New York Times, la nariz es la “zona cero” del COVID-19. Allí se encuentran muchos receptores ACE2 que el nuevo coronavirus usa para entrar en las células del cuerpo. En tanto el virus se replica en la nariz y se expande por el trato respiratorio, los pacientes pueden desarrollar varios síntomas respiratorios.