De los microchips a los fetos: cinco mentiras sobre las vacunas contra el COVID-19

COCUYO CHEQUEA · 25 AGOSTO, 2021 08:00

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Shari Avendaño | @shariavendano


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No se deje llenar de miedo por cuentos sin respaldo científico. Cuentas en redes sociales, cadenas de WhatsApp y particulares continúan rodando desinformación sobre las vacunas contra el COVID-19 en pleno proceso de vacunación en Venezuela.

Muchas mentiras viajan por el ecosistema digital desde la llegada de pandemia, pero unas son más populares que otras. A continuación le compartimos algunas de las más virales y recientes.

¿Las vacunas “contagian” COVID-19?: FALSO

No existe ninguna posibilidad de contagiarse de COVID-19 producto de la aplicación de la vacuna, posición respaldada por evidencia científica y compartida por organismos multilaterales en materia de salud. 

Las vacunas contra el COVID-19 autorizadas no contienen el virus vivo que causa la enfermedad, por eso no pueden infectar a las personas. Lo que sí puede ocurrir después de la vacunación es que algunas personas presenten efectos secundarios leves. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) nombra algunos como dolor en el sitio de la inyección, fiebre y dolor muscular por poco tiempo. 

Estos síntomas son comunes y son señal de que el cuerpo está generando una respuesta inmunitaria. De igual forma, si una persona se vacunó y estos síntomas no se presentan, no significa que la inmunización no generó protección.

Las personas pueden contagiarse incluso estando vacunadas, pero por motivos naturales y no por la vacuna en sí, por lo que es necesario protegerse mientras más personas reciben la inmunización y continúan las investigaciones para conocer cuánto dura la inmunidad.

¿Johnson & Johnson usa células de fetos abortados para fabricar su vacuna?: FALSO

A través de las plataformas de mensajería circula un texto que dice “Johnson& Johnson usa células de fetos abortados en su manufacturación de vacunas, directamente y en todas sus etapas, preparación, investigación y seguimiento” (sic). Este un contenido que difunden los grupos antivacunas desde hace años según señala el portal de fact-checking español, Maldita.es.

La vacuna de una sola dosis contra el COVID-19, mejor conocida como Janssen Ad26.COV2-S, es una inmunización no replicativa compuesta por un vector de adenovirus (responsable de infecciones de las vías respiratorias). El virus inocuo (es decir, modificado para que no pueda desarrollarse y reproducirse en el cuerpo) sirve como plataforma o vector para introducir la proteína en el organismo, lo que permite la producción del antígeno del Sars-CoV-2, que a su vez induce la producción de anticuerpos.

Ahora ¿por qué los grupos antivacunas dicen que la vacuna usa células de fetos abortados? Porque algunas vacunas usan cultivos de líneas celulares, es decir, cultivos de células humanas o animales que pueden permanecer en un laboratorio por mucho tiempo.

En el caso de la vacuna de Janssen, las líneas celulares se utilizaron para replicar los adenovirus que luego sirven de vehículo para fabricar una vacuna de tipo vector viral.

¿Las vacunas contienen microchips?: FALSO

Figuras del movimiento antivacunas han repetido que las vacunas buscan inocular microchips para obtener información. Esto lo asocian con la red de telefonía móvil 5G, tecnología que también se ha mencionado en cadenas sobre el COVID-19, y relacionado con el empresario Bill Gates.

El portal de verificación Colombia Check señala que esta es una teoría de la conspiración que circula por las redes desde hace varias semanas y que no tiene ningún sustento científico.

La Silla Vacía y Colombia Check explicaron que la teoría mezcla la financiación de vacunas por parte de la Fundación y las investigaciones sobre identidad digital. Bill Gates escribió en su blog que apoyará con todo lo que sea necesario para encontrar una vacuna para la COVID-19, pero nunca hizo alusión a la implantación de microchips para violar la privacidad.

¿Las vacunas modifican el ADN?: FALSO

Una actriz mexicana aseguró que las vacunas del COVID-19 “son experimentales de ARNm, nanotecnología, puntos cuánticos”, lo que supuestamente implicaría una modificación genética.

Las vacunas de ARN mensajero (ARNm), a diferencia de las convencionales que inyectan virus inactivados que preparan al sistema inmune para combatir el virus, usan parte del material genético del virus según explica Chequeado (quien cita a Salud Con Lupa).

Las inmunizaciones de Moderna y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (Estados Unidos) emplean esta tecnología. Animal Político explica que este tipo de vacunas le dan “instrucciones” al cuerpo para que fabrique la proteína necesaria para que el sistema inmunológico enfrente la enfermedad. Esto no implica que la vacuna “modifique” el ADN humano. La sección de verificación de la agencia Reuters detalla que ninguna inmunización puede modificar el ADN.

¿Las vacunas crean las variantes de COVID-19?: FALSO

Las variantes son “errores de copiado” o cambios en el código genético de los virus, como el que provoca el COVID-19. Para el análisis se crean árboles filogenéticos, que son como árboles genealógicos, donde se expresan todos los parientes que se desprenden del virus.

El link adjunto a la cadena que menciona que las vacunas crean las variantes de COVID-19 dice al inicio del texto lo siguiente: “Si bien LifeSiteNews solo ha informado de lo que ha dicho Montagnier, otros científicos han rechazado, en los términos más enérgicos, su tesis de que las vacunas están provocando variantes peligrosas”.

El especialista del Instituto de Salud Carlos III, Pepe Alcamí, consultado por el portal de fact-checking Maldita.es, aclaró que las vacunas no hacen que el virus mute más. “Los virus tiene una tasa de mutación constante independientemente de si la población está vacunada o no”. Además, las variantes que existen a la fecha (lunes, 31 de mayo) ya existían antes de que se anunciaran campañas de vacunación.

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