Luciferasa y modificación de ADN: dos mentiras sobre la vacuna del COVID-19

COCUYO CHEQUEA · 14 DICIEMBRE, 2020 14:55

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Shari Avendaño | @shariavendano


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No se preocupe, nadie lo va a modificar genéticamente. En las redes sociales y plataformas de mensajería circulan capturas y tuits de la cuenta de una actriz mexicana que asegura que las vacunas del COVID-19 “son experimentales de ARNm, nanotecnología, puntos cuánticos y enzima de luciferasa”, lo que supuestamente implicaría una modificación genética.

En los últimos meses la artista ha difundido teorías conspirativas y desinformaciones sobre el coronavirus y el desarrollo de vacunas. Sin embargo, no es primera figura pública que esparce mentiras sobre el tema por sus redes. La desinformación se multiplicó a partir de la aparición de la enfermedad, según pudo comprobar un proyecto de colaboración global promovido por la Red Internacional de Fact-checking (IFCN, por sus siglas en inglés).

Tantas mentiras impactan en la respuesta que se le puede dar a la enfermedad. Para el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, la infodemia obstaculiza “las medidas de contención del brote, propagando pánico y confusión de forma innecesaria y generando división en un momento en el que necesitamos ser solidarios”.

Para facilitar el chequeo la Unidad de Verificación de Datos y Fact-checking de Efecto Cocuyo dividió el tuit en varias partes. A continuación, qué es cierto y qué es falso de la cadena sobre la vacuna del COVID-19.

ARNm no modifica el ADN

Las vacunas de ARN mensajero (ARNm), a diferencia de las convencionales que inyectan virus inactivados que preparan al sistema inmune para combatir el virus, usan parte del material genético del virus según explica Chequeado (quien cita a Salud Con Lupa).

Las inmunizaciones de Moderna y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (Estados Unidos) emplean esta tecnología. Animal Político explica que este tipo de vacunas le dan “instrucciones” al cuerpo para que fabrique la proteína necesaria para que el sistema inmunológico enfrente la enfermedad.  Esto no implica que la vacuna “modifique” el ADN humano. La sección de verificación de la agencia Reuters detalla que ninguna inmunización puede modificar el ADN.

“La modificación genética implicaría la inserción deliberada de ADN ajeno en el núcleo de una célula humana, y las vacunas sencillamente no hacen eso. Las vacunas funcionan entrenando al sistema inmunológico para que reconozca a un patógeno cuando intenta infectar el cuerpo”, dijo a Reuters el profesor visitante del grupo Alianza para la Ciencia de la Universidad de Cornell, Mark Lynas.

El ADN que ese encuentra en las vacunas de ARNm no se integra en el núcleo de la célula del receptor, razón por la que no califica como una modificación genética. Es decir, no hay nada que temer.

Nanotecnología

La sección de verificación de AP News consultó literatura científica para saber si se ha aplicado nanotecnología en la vacuna y si eso puede tener algún impacto negativo en la salud (o como dice el tuit, “usarnos como robots”).

Un grupo de académicos publicó un artículo en la revista Nature en el que se comenta la utilidad de la nanotecnología en el diseño de vacunas. Afirman que su uso en inmunizaciones es “ideal” dado que los nanomateriales pueden imitar las estructuras virales que se quieren combatir.

“Las nanopartículas y los virus operan en la misma escala de longitud; esto es lo que hace que los enfoques de nanotecnología en el desarrollo de vacunas y la inmunoingeniería sean tan poderosos”, indica el artículo redactado por 11 científicos de la Universidad de California.

Enzima de luciferasa

No hay razón para asustarse por el nombre de este componente bioquímico. La sección de verificación de Radio Televisión Española (Verifica Rtve) señala que el nombre de la enzima proviene de la palabra en latín “lucifer”, que significa “portador de luz“.

La luciferasa es una enzima con propiedades bioluminicentes, es decir, genera luz en presencia de oxígeno, según explican los portales BBC Mundo e Hipertextual. Las luciérnagas, algunas especies de tiburones y las medusas son algunos de los animales que producen luz por medio de la bioluminicencia.

El portal Hipertextual explica que si bien la enzima no se ha utilizado para la producción de vacunas, tiene otros usos en el campo de la salud. Sirve para experimentos que buscan visualizar el comportamiento de algunas células en animales vivos y también para monitorear el crecimiento tumoral o la migración de células trasplantadas. Un artículo del Centro Médico de Texas (TMC por sus siglas en inglés) indica que científicos de la Universidad de Texas desarrollan test diagnósticos de COVID-19 y terapias con la enzima.

En conclusión, no hay razones para tenerle miedo a la vacuna:

🔵No va a modificar el ADN

🔵Usa la nanotecnología para beneficiar la salud de los seres humanos

🔵No emplea la enzima de luciferasa