¿Johnson & Johnson usa células de fetos abortados para fabricar su vacuna contra COVID-19?

COCUYO CHEQUEA · 14 JULIO, 2021 18:01

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Shari Avendaño | @shariavendano


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No caigas en mentiras viejas de los grupos antivacunas. Es falso que la vacuna de Johnson & Johnson usa células de fetos abortados para la fabricación de sus inmunizaciones como indica una cadena de WhatsApp. Esta es una desinformación que busca confundir en relación con la tecnología utilizada para replicar los adenovirus necesarios para desarrollar y producir vacunas de tipo vector viral.

A través de las plataformas de mensajería circula un texto (con errores ortográficos) que dice “Johnson& Johnson usa celulas de fetos abortados en su manofacturacion de vacunas, directamente y en todas us etapas, preparacion, investigacion y seguimiento: “Uses aborted fetal PER C6” (sic).

Esta desinformación pasó primero por otros países de América Latina antes de llegar a Venezuela. Sin embargo, surgió antes de que iniciara la propagación del COVID-19 en el mundo. Es un contenido que difunden los grupos antivacunas desde hace años según tiene constancia el portal de fact-checking español, Maldita.es.

Vacuna de Janssen contra COVID-19 recibe autorización de uso de la OMS

La Unidad de Verificación de Datos y Fact-checking de Efecto Cocuyo consultó chequeos de otros medios de comunicación y fuentes sanitarias para detallar cuál es la tecnología utilizada en la vacuna de Janssen, farmacéutica filial de Johnson & Johnson.

Janssen y su tecnología

Su vacuna de una sola dosis contra el COVID-19, mejor conocida como Janssen Ad26.COV2-S, es una inmunización no replicativa compuesta por un vector de adenovirus (responsable de infecciones de las vías respiratorias). El virus inocuo (es decir, modificado para que no pueda desarrollarse y reproducirse en el cuerpo) sirve como plataforma o vector para introducir la proteína en el organismo.

Esto permite la producción del antígeno del Sars-CoV-2, que a su vez induce la producción de anticuerpos. De esta manera se genera una respuesta inmunitaria cuya información se almacena en las células.

Esta no es una tecnología nueva, ni para las vacunas ni para tratar el COVID-19. La vacuna rusa Sputnik V, ya en uso en Venezuela, también utiliza vectores adenovirales. La usada para combatir el ébola también entra en el grupo de inmunizaciones de tipo vector viral.

Ahora ¿por qué los grupos antivacunas dicen que la vacuna usa células de fetos abortados? Porque algunas vacunas usan cultivos de líneas celulares, es decir, cultivos de células humanas o animales que pueden permanecer en un laboratorio por mucho tiempo, según explica el portal de verificación Colombia Check.

Las células que forman parte de estos cultivos se pueden replicar cuanto sea necesario para utilizarlas en la investigación y desarrollo de tratamientos. Por ejemplo, se ha empleado para fabricar medicinas para tratar la hemofilia, artritis y la fibrosis quística.

Trabajar con copias

En el caso de la vacuna de Janssen, las líneas celulares se utilizaron para replicar los adenovirus que luego sirven de vehículo para fabricar una vacuna de tipo vector viral.

Para generar líneas celulares, explica la sección de verificación de Univisión, se toma una muestra de tejido de un órgano que tenga diferentes clases de células. Luego se depuran para escoger las células relevantes para la investigación y hacer un subcultivo. Las células resultantes se van reproduciendo hasta crear una línea celular. Algunas se pueden reproducir de forma limitada, otras se convierten en líneas celulares inmortalizadas.

En la vacuna de Johnson & Johnson se usó la línea celular fetal PER.C6, que proviene de retina aislada de un feto abortado en el año 1985. Esta línea celular es propiedad de Janssen. Otra línea celular utilizada para la creación de vacunas anti COVID-19 es la HEK-293, aislada de un embrión humano abortado de forma electiva en los Países Bajos en 1973.

La secretaria de Acceso a la Salud del Ministerio de Salud de la Nación en Argentina, Carla Vizzoti, dijo a Chequeado que las líneas celulares surgen “a partir de una única célula humana obtenida en algún momento y luego se utilizan copias de esa célula”.  

El director del Centro de Acceso a Vacunas de la Universidad John Hopkins, William Moss, dijo a la estación KSDK-5 (cita Univisión) que aunque su origen sea una muestra de un feto abortado, ahora son solo células independientes que se han cultivado en un laboratorio por décadas.

Células al servicio de la ciencia

El portal oficial de Janssen explica que el vector Ad26 (el adenovirus) se cultiva en la línea celular PER.C6. Colombia Check, quien cita a la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos, señala que luego la vacuna pasa por varios procesos de purificación para retirar los restos de células.

Según detalla la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el documento de recomendaciones provisionales sobre el uso de la vacuna, la inmunización no contiene adyuvantes, conservantes, materiales de origen animal ni tejido fetal.

En conclusión, es falso que la vacuna contra COVID-19 de Jassen, filial de Johnson & Johnson, usa células de fetos abortados en su manufacturación “y en todas sus etapas de preparación, investigación y seguimiento”. Por el contrario, usan líneas celulares, cultivos que surgen a partir de una muestra tomada en un momento determinado y que se replican para la investigación de tratamientos. En este caso, la empresa utiliza líneas celulares para replicar los vectores de sus vacunas.