Falta de agua, bicarbonato y gasolina pone en riesgo a las personas en diálisis

SALUD · 25 AGOSTO, 2021 11:32

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Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

Foto por @reymertx

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Las fallas en la dotación de insumos necesarios para la diálisis, los problemas en el suministro de agua y la falta de combustible se agudizan en Venezuela e inciden en los tratamientos de las personas con enfermedades renales, denuncian organizaciones y pacientes en las regiones del país. 

En el estado Lara, este 24 de agosto, más de 80 pacientes de la unidad de diálisis El Ángel, en Barquisimeto, no habían podido comenzar sus turnos por falta de agua, denunció Amigos Trasplantados de Venezuela.

Apenas tres días antes, en la unidad de diálisis Barquisimeto, 131 personas de distintos municipios de Lara y del estado Yaracuy estaban en riesgo por falta de agua, que les impedía comenzar la diálisis.

En el estado Zulia, en Maracaibo, la falta de combustible restringe la movilidad de las personas que deben dializarse. Los pacientes afirman que reciben apenas 30 litros de gasolina cada 21 o 30 días. 

Eso nos limita las veces que podemos ir al centro de diálisis. Un paciente renal necesita ir tres días a la semana al centro de diálisis, aparte de alguna diligencia o alguna medicina que haya que comprar. Así es muy difícil”, dice José Luis Tello, integrante del grupo de pacientes renales del Hospital Universitario de Maracaibo, a Efecto Cocuyo.

Tello asegura que los obstáculos ponen riesgo a aproximadamente 460 pacientes en 13 unidades. Señala que algunos han faltado a la diálisis, por uno o por varios días, y enfermado por acumulación de líquidos y toxinas. Incluso algunos han tenido que hospitalizarse o entrar a unidades de cuidados intensivos.

“Hay bombas dolarizadas a las que mandan gasolina diariamente, pero a nosotros no”, indica.

Pacientes acudieron a la casa del gobernador del Zulia a exigir respuestas el 19 de agosto. Allí se comprometieron a estudiar el caso, pero afirman que es Pdvsa la que no surte la gasolina | Foto: cortesía José Luis Tello

En Zulia, la falta de combustible también afecta el suministro de agua, pues en algunos centros de diálisis dependen de cisternas. 

“Esa misma falta de combustible hace que no haya a veces gandolas para llevar el agua a los centros de diálisis y hay pacientes que se están dializando mal porque no tienen la diálisis correcta, sino que les dan hora y media o dos horas”, añade.

Agrega que algunos pacientes de la unidad de diálisis Juan Bautista están ahora en el Hospital Universitario de Maracaibo, pues no se dializaban bien por falta de agua y de aire acondicionado. 

Amigos Trasplantados de Venezuela denuncia que además de que falta el agua, la que llega a las unidades de diálisis no es la más idónea.

“El agua debe ser un agua tratada con una planta de ósmosis inversa. Debe estar muy bien tratada y limpia pero en la mayoría de las unidades no se hace mantenimiento periódico”, expresa Reymer Villamizar, director y fundador de la organización.

“Hay unidades que tienen años que esto no se hace y el agua no está bien tratada y al no estar bien tratada incide en la calidad de vida del paciente”. 

Sin bicarbonato

En unidades en Carabobo, Táchira y Lara las personas denuncian que tienen poco bicarbonato, insumo que permite que cumplan con la diálisis o tratamiento sustitutivo renal.

Según la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida), en la unidad Ítaca de Táchira no tenían bicarbonato ni kits dializadores, mientras que la unidad de diálisis Santa Rosa en Carabobo registró escasez de insumo, lo que ponía en riesgo la salud de 63 pacientes.

“El bicarbonato concentrado es una especie de solución que usan las máquinas para cada diálisis. Son unos galones: ponen una manguerita hacia el concentrado que, al igual que el agua, pasa por el filtro del dializador y ayuda a que se impregne con las toxinas y se haga el trabajo de la limpieza de la sangre, por eso es tan importante que haya bicarbonato. Sin bicarbonato no pueden hacer el tratamiento de diálisis porque no va a existir esa simbiosis entre la sangre, el agua tratada y el bicarbonato”, explica por su parte Reymer Villamizar. 

El director de Amigos Trasplantados afirma que han recibido reportes de unidades de diálisis en las que, al haber menos bicarbonato, restan tiempo a las horas de tratamiento, que por lo general deberían ser de tres horas y media a cuatro horas.

“En Venezuela hay unidades de diálisis que, por rendir el bicarbonato que les están dando, dan dos horas y media a tres horas de diálisis. Si el estándar dice que es cuatro horas que tarda el proceso dialítico para que se retiren las toxinas, ese debería ser el patrón a seguir”, añade. “Darles menos horas implica que las personas están quedando con toxinas y líquido interno y por eso se hinchan”. 

Según ha podido conocer Amigos Trasplantados de Venezuela, el Instituto Venezolano de Seguros Sociales (Ivss), encargado de las diálisis en el sector público, estaría en proceso de “reacomodo en la distribución del bicarbonato”. Habrían indicado que empezarían a distribuir más, pero para este 24 de agosto todavía había unidades que reportaban escasez.

“Las personas en la región están muy preocupadas porque no hay comunicado del Ivss y no hay cronograma. Estas personas saben que dependen de una máquina para poder seguir viviendo”, subraya Villamizar.