En la Fuerza Armada todavía no hay señales de fractura, advierten analistas

POLÍTICA · 29 ABRIL, 2020 22:50

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Deisy Martínez


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No hay quiebre. Según declaraciones del presidente del Parlamento, Juan Guaidó, las diferencias internas en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) se han profundizado desde el 30 de abril de 2019; pero para el politólogo Ricardo Sucre Heredia puede haber descontento en el seno de los militares; sin embargo, en la estructura que respalda a Nicolás Maduro no hay fractura.

“Cuando se habla de fractura es sobre la estructura, no las personas. Desertaron figuras como Manuel Cristopher Figuera (exjefe del Sebin), Clíver Alcalá; son señales de descontento pero no fractura en la Fuerza Armada, porque esta alude al alto mando militar. A un año de los hechos del 30 de abril, la cabeza de la Fanb, su estructura se mantiene cohesionada”, explicó el también experto en el tema militar.

“Se abrió la grieta en la Fuerza Armada, en el alto entorno de la dictadura”, afirmó Guaidó a Efecto Cocuyo el 24 de abril. Sostuvo que las causas que motivaron el intento de insurrección militar desde los alrededores de la Base Aérea la Carlota no solo se mantiene sino que se agravaron. Se refirió a la emergencia  humanitaria, la crisis económica y las violaciones a derechos humanos.

“El 30 de abril del año pasado fue una jornada para tirar una parada con el personal (de la Fanb) que ya se tenía contactado para ver si había una reacción, pero no la hubo”, recordó.

Descontento focalizado       

Recientemente, el 20 de abril, cuatro capitanes de la Guardia Nacional y un teniente fueron detenidos por supuesto robo de armas en el destacamento 441 en Puerta Morocha, estado Miranda. Se dijo extraoficialmente que el objetivo era tomar la cárcel militar de Ramo Verde para liberar a los presos políticos.

A juicio de Sucre Heredia, ese tipo de hechos evidencian un descontento focalizado por la situación del país, pero no fracturas o divisiones internas. Se trata, dijo, de una crítica hacia la política en general, hacia todo lo que sea de izquierda o comunismo, pero no lo interpreta como un movimiento a favor de la oposición. Señaló que se sigue un patrón, oficiales jóvenes liderados o contactados por oficiales retirados.

“Este tipo de intentos pueden darse, el problema es si producirá la fractura. Yo no creo que ocurra por esa vía, ni algo más allá de detenciones, gente que pedirá la baja. El gobierno (de Maduro) tiene mecanismos de inteligencia que le han permitido detectar estos movimientos”, apuntó Sucre.

Opacidad y desinformación

Para Rocío San Miguel, también experta en temas militares, tampoco se puede hablar de fractura en la Fuerza Armada. Dijo que la administración de Maduro usa los incidentes en unidades militares para informar lo que es de su conveniencia y ocultar datos.

Es decir, luego de las detenciones, no hay una rendición de cuentas del incidente, su estatus, ni una investigación real que permita saber exactamente lo ocurrido.

“No sabemos si es descontento en la Fuerza Armada o si simplemente se trata de un delito, para robar armas. Son lunares de situaciones que hay que ubicar en su justa dimensión. Las unidades donde se han producido asaltos no son claves ni tienen un elevado poder de fuego”, aclaró.

En diciembre de 2019 se produjo un asalto al 513 Batallón de Infantería de Selva Mariano Montilla, ubicado en el sector Luepa del municipio Gran Sabana, en el estado Bolívar. Se habló de 12 personas, lideradas por un oficial desertor que sustrajeron 112 fusiles y municiones. En todos los casos el gobierno de Maduro denunció planes para derrocarlo.

San Miguel señala que no se puede hablar de alzamientos militares por asaltos aislados. En Miranda, indicó, hay seis destacamentos de la GNB y el asalto fue en uno solo. Además hay 320 de la Guardia Nacional en todo el país. Eso, señaló, sin contar cientos de unidades del resto de los componentes en todo el territorio nacional.

Mensaje errático

Para Sucre Heredia, la razón por la que no se produzca una fractura en la Fuerza Armada Nacional y que la oposición no haya logrado permearla, es que el mensaje dirigido a los uniformados ha sido errático y contradictorio.

“Ofrecerles incentivos y una silla en un proceso de transición no ha resultado porque es una institución vertical y además se sienten parten de un proyecto político, independientemente de que estemos de acuerdo con eso o no. Son un poder y no lo van a cambiar por una silla”, aseveró.

Explicó que el mensaje es contradictorio  porque un día se habla de incentivos y al otro día se acusa al alto mando de narcotraficantes. Recientemente, Vladimir Padrino López fue señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por narcotráfico y lavado de dinero.

“Hay que hablarles con un lenguaje de proyecto político, no para que se cambien de bando, no es pasarles la mano, pero sí para que por lo menos escuchen”, acotó.

POLÍTICA · 16 AGOSTO, 2022

En la Fuerza Armada todavía no hay señales de fractura, advierten analistas

Texto por Deisy Martínez

No hay quiebre. Según declaraciones del presidente del Parlamento, Juan Guaidó, las diferencias internas en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) se han profundizado desde el 30 de abril de 2019; pero para el politólogo Ricardo Sucre Heredia puede haber descontento en el seno de los militares; sin embargo, en la estructura que respalda a Nicolás Maduro no hay fractura.

“Cuando se habla de fractura es sobre la estructura, no las personas. Desertaron figuras como Manuel Cristopher Figuera (exjefe del Sebin), Clíver Alcalá; son señales de descontento pero no fractura en la Fuerza Armada, porque esta alude al alto mando militar. A un año de los hechos del 30 de abril, la cabeza de la Fanb, su estructura se mantiene cohesionada”, explicó el también experto en el tema militar.

“Se abrió la grieta en la Fuerza Armada, en el alto entorno de la dictadura”, afirmó Guaidó a Efecto Cocuyo el 24 de abril. Sostuvo que las causas que motivaron el intento de insurrección militar desde los alrededores de la Base Aérea la Carlota no solo se mantiene sino que se agravaron. Se refirió a la emergencia  humanitaria, la crisis económica y las violaciones a derechos humanos.

“El 30 de abril del año pasado fue una jornada para tirar una parada con el personal (de la Fanb) que ya se tenía contactado para ver si había una reacción, pero no la hubo”, recordó.

Descontento focalizado       

Recientemente, el 20 de abril, cuatro capitanes de la Guardia Nacional y un teniente fueron detenidos por supuesto robo de armas en el destacamento 441 en Puerta Morocha, estado Miranda. Se dijo extraoficialmente que el objetivo era tomar la cárcel militar de Ramo Verde para liberar a los presos políticos.

A juicio de Sucre Heredia, ese tipo de hechos evidencian un descontento focalizado por la situación del país, pero no fracturas o divisiones internas. Se trata, dijo, de una crítica hacia la política en general, hacia todo lo que sea de izquierda o comunismo, pero no lo interpreta como un movimiento a favor de la oposición. Señaló que se sigue un patrón, oficiales jóvenes liderados o contactados por oficiales retirados.

“Este tipo de intentos pueden darse, el problema es si producirá la fractura. Yo no creo que ocurra por esa vía, ni algo más allá de detenciones, gente que pedirá la baja. El gobierno (de Maduro) tiene mecanismos de inteligencia que le han permitido detectar estos movimientos”, apuntó Sucre.

Opacidad y desinformación

Para Rocío San Miguel, también experta en temas militares, tampoco se puede hablar de fractura en la Fuerza Armada. Dijo que la administración de Maduro usa los incidentes en unidades militares para informar lo que es de su conveniencia y ocultar datos.

Es decir, luego de las detenciones, no hay una rendición de cuentas del incidente, su estatus, ni una investigación real que permita saber exactamente lo ocurrido.

“No sabemos si es descontento en la Fuerza Armada o si simplemente se trata de un delito, para robar armas. Son lunares de situaciones que hay que ubicar en su justa dimensión. Las unidades donde se han producido asaltos no son claves ni tienen un elevado poder de fuego”, aclaró.

En diciembre de 2019 se produjo un asalto al 513 Batallón de Infantería de Selva Mariano Montilla, ubicado en el sector Luepa del municipio Gran Sabana, en el estado Bolívar. Se habló de 12 personas, lideradas por un oficial desertor que sustrajeron 112 fusiles y municiones. En todos los casos el gobierno de Maduro denunció planes para derrocarlo.

San Miguel señala que no se puede hablar de alzamientos militares por asaltos aislados. En Miranda, indicó, hay seis destacamentos de la GNB y el asalto fue en uno solo. Además hay 320 de la Guardia Nacional en todo el país. Eso, señaló, sin contar cientos de unidades del resto de los componentes en todo el territorio nacional.

Mensaje errático

Para Sucre Heredia, la razón por la que no se produzca una fractura en la Fuerza Armada Nacional y que la oposición no haya logrado permearla, es que el mensaje dirigido a los uniformados ha sido errático y contradictorio.

“Ofrecerles incentivos y una silla en un proceso de transición no ha resultado porque es una institución vertical y además se sienten parten de un proyecto político, independientemente de que estemos de acuerdo con eso o no. Son un poder y no lo van a cambiar por una silla”, aseveró.

Explicó que el mensaje es contradictorio  porque un día se habla de incentivos y al otro día se acusa al alto mando de narcotraficantes. Recientemente, Vladimir Padrino López fue señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por narcotráfico y lavado de dinero.

“Hay que hablarles con un lenguaje de proyecto político, no para que se cambien de bando, no es pasarles la mano, pero sí para que por lo menos escuchen”, acotó.