Chavismo pone barreras al regreso de Machado y resistencia política a Ley de Amnistía

Piero Trepiccione advierte que si persisten trabas con Ley de Amnistía no se avanza en rescate de la confianza. Remiro dice que chavismo quiere mantener control político con represión

Mientras la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recibe cordialmente al secretario de Energía norteamericano, Chris Wright, en Miraflores y le hace una visita guiada por instalaciones petroleras en el oriente del país, desde el Parlamento, los cuadros del chavismo muestran resistencia a la restitución de las libertades civiles y el respeto a los derechos humanos, condiciones necesarias para el inicio de una transición democrática en Venezuela. 

A través de la discusión de la Ley de Amnistía, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) ha dejado ver, por ejemplo, que no está dispuesto a permitir que la líder opositora María Corina Machado regrese al país tan fácilmente -sigue corriendo el riesgo de ser apresada- ni que se borre de un plumazo la ilegal inhabilitacion política en su contra para que se pueda presentar en unas futuras elecciones presidenciales. 

“Si esperan que los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello entreguen un proceso de transición limpio, prolijo y perfecto, todo el mundo está pecando de iluso”, dijo recientemente el exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro. 

Politólogos consultados por Efecto Cocuyo coinciden con Almagro: el camino a la transición no será fácil porque el chavismo juega para quedarse en el poder más tiempo, por lo que la oposición y la sociedad civil toda tiene el reto de reorganizarse y presionar internamente, no solo al interinato sino a la misma Casa Blanca. 

Mantener el control 

“Es lo esperado, no es una sorpresa, es el comportamiento natural del chavismo que viene de una etapa hiper represiva. Su control político se basaba en la represión contra la disidencia y sigue siendo así, han podido actuar de manera autoritaria durante muchos años y creen que pueden seguirlo haciendo, tienen claro que la prioridad para EEUU es su agenda económica, independientemente de si hay democracia en Venezuela o no”, sostiene el politólogo Luis Remiro. 

En sesión ordinaria de este 12 de febrero, la Asamblea Nacional (AN) inició la segunda discusión de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, pero solo llegó hasta el artículo 6 – de 13- por desacuerdos entre el Psuv y el Grupo Parlamentario Libertad (UNT, Unión y Cambio y Lápiz) al abordar el articulo 7.

El artículo 7 establece que la ley abarca a “toda persona que se encuentre o puede ser procesada o condenada por su presunta o comprobada participación en delitos o faltas cometidos en el marco de los hechos objeto de amnistía, siempre que esté a derecho o que se ponga a derecho luego de la entrada en vigencia de esta ley”. Según Iris Varela, los presos políticos deben aceptar delitos que supuestamente cometieron y  pedir perdón para que sea concedido.

El diputado Luis Florido (UNT) recordó que, según el artículo 49 de la Constitución, toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, por lo que, al ponerse a derecho, tendría que admitir delitos que no cometió. La diputada Carolina Garcia (Psuv) remató: “Los que están en el exilio no pueden llegar amnistiados”. Es el caso, tanto de Machado, sobre quien pesan acusaciones penales por apoyar la intervención de EEUU, y otros políticos como Leopoldo Lopez y Julio Borges, entre muchos otros.  

“El chavismo más originario, Cabello, Freddy Bernal, Iris Varela, entre otros, han dejado claro que son la principal resistencia para el inicio de una transición a la vez que mantienen un discurso de supervivencia. Digamos que EEUU puede permitir ciertos excesos como represión, que no se concedan libertades plenas a los presos políticos, mientras la agenda económica no se altere, por lo que parece que Machado sigue quedando fuera de un proceso de transición”, advirtió Remiro.   

De momento, la mayoría del Psuv en la AN optó por no pasar la aplanadora para aprobar el artículo 7 tal como está, en procura de lograr consenso. Algunos analistas lo atribuyen a una exigencia del tutelaje según la cual el instrumento legal debe ser aprobado de manera unánime, otros a una estrategia del chavismo para legitimar lo que allí se apruebe.

Delcy Rodríguez señaló que si Machado regresa al país deberá “responder” por pedir invasión extranjera y sanciones

Amnistía para todos 

ONG como Justicia Encuentro y Perdón y Justicia y Proceso Venezuela, las personas perseguidas por razones políticas que han sido víctimas de inhabilitaciones políticas que no derivan de una sentencia judicial firme deben ser incluidas en la Ley de Amnistía, algo que el chavismo también rechaza. 

Las inhabilitaciones políticas han sido la carta del chavismo para impedir que dirigentes opositores puedan postularse a elecciones. El artículo 65 de la Constitución establece que la inhabilitación para cargos de elección popular debe derivar de una condena por delitos cometidos durante el ejercicio de funciones públicas, dictada en sentencia firme, pero abogados y ONG han denunciado que las aplicadas por la Contraloría General de la República (CGR) han sido discrecionales, arbitrarias y violatorias del debido proceso porque los afectados ni siquiera han tenido derecho a la defensa.

El caso más reciente fue el de Machado, quien no pudo presentarse como candidata presidencial a las elecciones de 2024 por aparecer nuevamente inhabilitada por 15 años por la CGR. De concederse la amnistía, la líder de Vente Venezuela pudiera presentarse a futuros comicios en el país que es precisamente lo que el chavismo no desea.  Pero además está la ley Simón Bolívar que castiga con inhabilitación para ejercer cargos públicos hasta por 60 años (artículo 13) como pena accesoria a la condena impuesta por un juez, tachado de inconstitucional por juristas.  

La amnistía o es para todos o no es, debe ser general. No puede seguir siendo un tema discrecional, no es serio y no se avanza hacia el pluralismo político ni la alternabilidad democrática, ni hacia una transición. Las inhabilitaciones conectadas con artilugios políticos, por órdenes ejecutivas, deben parar para permitir la competitividad electoral. De lo contrario, se limita el ejercicio de la democracia contra cualquier adversario que pueda ser competencia”, subrayó el politólogo Piero Trepiccione. 

Según una encuesta post-Nicolas Maduro divulgada por Financial Times, Machado tiene una intención de voto de 67%, frente a 25% de Delcy Rodríguez. He ahí el rechazo del chavismo a abrir cualquier rendija que pueda favorecer a la líder opositora. 

“Cuando generas una amnistía amparada en una ley, lo primero que se debe dejar de lado es la arrogancia y dejar de imponer criterios. La humildad de los actores es necesaria para que un proceso de esta naturaleza tenga el impacto deseado de acabar con el odio y el resentimiento, de rescatar la confianza y el pluralismo. No se debe abordar la amnistía de esa forma”, sostuvo Trepiccione. 

Para Remiro, aún no parecen estar dadas las condiciones para que Machado regrese al país e incluso corre el riesgo de quedar fuera de un proceso electoral si este es convocado en los tiempos estimados de año y medio. En una entrevista con NBC, Delcy Rodriguez advirtio que si Machado regresa a Venezuela deberá responder por pedir invasión extranjera y solicitar sanciones internacionales. 

Construir musculatura

Frente a la enorme popularidad que aún tiene Machado, analistas apuntan a que el interinato buscará ganar más tiempo para tratar de generar desgaste y convencer al presidente de EEUU, Donald Trump, por la vía del petróleo, de que son la mejor opción para seguir gobernando. De momento, en su visita al país, el secretario de Energía, reiteró que Washington no reconoce a Rodríguez como la gobernante legítima y que el camino sigue siendo la transición.

Frente a la resistencia del chavismo, apuntan, la oposición, sindicatos, gremios, entre otros actores, tienen el desafío de rearticularse internamente para activar aún más la movilización que genere presión para los cambios democráticos.  

La oposición no tiene músculo interno, territorial para incidir en las decisiones, por lo que su rol ahora mismo es desnudar que el gobierno no está dispuesto a conceder una amnistía general ni a una transición. En este sentido, es importante la movilización, la reconstrucción de la musculatura territorial de la oposición en general para aumentar esa capacidad de incidir, más allá de los señalamientos de que quieren incendiar el país”, opinó Trepiccione.

Precisamente, acusado de querer incendiar el país, el chavismo ordenó detener nuevamente al dirigente de Primero Justicia, Juan Pablo Guanipa, quien salió de la celda a encabezar una caravana motorizada por Caracas para exigir la liberación de todos los presos políticos. Guanipa cumple actualmente arresto domiciliario y prohibición de hablar en público. 

El movimiento estudiantil, principalmente la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), se han mantenido en las calles con la misma demanda. Tras protagonizar una marcha en Caracas por el Día de la Juventud, este 12 de febrero, el presidente de la FCU-UCV, Miguel Ángel Suárez, denunció hostigamiento por parte de sujetos no identificados a bordo de un vehículo en horas de la noche. 

“La transición no es imposible, pero depende mucho de la reorganización opositora, incluso más allá de Maria Corina Machado. La presión tiene que ser interna. Es necesaria la coordinación de base para la resistencia, aprovechar esa ventana que han abierto las recientes protestas por los presos políticos para generar presión, como en su momento ocurrió con los comanditos que luego se diluyeron por la represión”, apuntó Remiro.