Candidatura presidencial opositora: nombres en el radar y propuestas para definirla

POLÍTICA · 1 FEBRERO, 2022 18:48

Ver más de

Deisy Martínez


¿Cómo valoras esta información?

6
QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
1
QUÉ CHIMBO

Entre propuestas de elecciones primarias, reunificación y relanzamiento de la oposición y la baja en la popularidad de la dirigencia por promesas de cambio no cumplidas y falta de un proyecto de país alternativo, comienza a darse la discusión pública sobre la candidatura presidencial para 2024.

Aunque se sigue apostando al reinicio de las negociaciones entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición en México (paralizadas desde octubre de 2021) y lo que allí se pueda lograr, la posibilidad de que el chavismo acepte presidenciales adelantadas luce lejana.

Al hablar de potenciales candidatos a Miraflores se alude de inmediato a figuras como, entre otros, el presidente de la Comisión Delegada Legislativa, Juan Guaidó; el excandidato presidencial y exgobernador de Miranda Henrique Capriles; la máxima dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado; el actual gobernador del Zulia y también excandidato presidencial, Manuel Rosales y el exgobernador de Lara Henri Falcón, quien compitió contra Maduro en 2018.

El presidente de la encuestadora DatinCorp, Jesús Seguías, indica que podrían surgir otros aspirantes a la silla presidencial a partir de lo ocurrido con las megaelecciones regionales del 21 de noviembre. Esto, independientemente de que tengan posibilidades o no de hacerse con una candidatura unitaria.

Es el caso de los excandidatos a la gobernación de Miranda, David Uzcátegui; a la alcaldía de Caracas, Antonio Ecarri, y el dirigente de Prociudadanos Leocenis García. Se cree que en el caso de Manuel Rosales, que enfrentó a Hugo Chávez en las presidenciales de 2006, las aspiraciones del líder de Un Nuevo Tiempo (UNT) puedan tomar un nuevo impulso tras su victoria reciente en Zulia.

Maduro «invita» a Capriles

En cuanto a uno de los fundadores del partido Primero Justicia (PJ), Henrique Capriles Radonski, él ha intentado posicionarse ante la opinión pública a medida que la esperanza de un cambio político que representó Guaidó se ha ido desinflando con el paso del tiempo.

El exgobernador mirandino ganó las primarias organizadas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) con 1.806.860 votos, con las que se escogió al candidato presidencial que se enfrentó a Hugo Chávez en las elecciones de 2012. Sus rivales en la contienda fueron el exgobernador del Zulia, Pablo Pérez; Diego Arria y Pablo Medina, además de María Corina Machado.

Ruta hacia presidenciales de 2024 no debe partir de «frustración por el RR», advierten analistas

Con el fallecimiento de Chávez en 2013, Capriles asumió de nuevo la candidatura presidencial en abril de ese año para competir contra Nicolás Maduro. Casi una década después, Maduro lo invita «a prepararse» para las presidenciales de 2024.

«Capriles me dice que está aspirando a ser el candidato presidencial en 2024, bueno, construye tu camino, Capriles Radonski, que el pueblo chavista y revolucionario seguirá construyendo su camino con esta constitución», dijo Maduro en octubre de 2021. Capriles ya había llamado a la participación en los comicios regionales de noviembre.

«Vacío de liderazgo»

Capriles ha declarado que nadie es dueño de la oposición en estos momentos. Propone realizar unas primarias para que la gente escoja a sus candidatos antes de unas elecciones presidenciales o generales en Venezuela, que no sean producto de «repartos partidistas».

Insiste en que antes de emprender la ruta la oposición debe reunificarse, dejar las promesas de salidas inmediatas a la crisis y darle espacio a «liderazgos renovados» surgidos en las regiones en alcaldías, Consejos Legislativos y Municipales, a partir del 21Nov.

Tras juramentarse como presidente encargado de Venezuela, en febrero de 2019, Guaidó contaba con 50 % de aprobación entre los venezolanos, superando a Leopoldo López, Capriles y Machado. A medida que se fue desvaneciendo el mantra: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres, la confianza en que pudiera lograr el cambio también cayó.

El director de la firma Delphos, Félix Seijas, señala que actualmente ni Guaidó ni Capriles e incluso López, actualmente exiliado en España, superan 14 % de aceptación; porcentaje que califica como «bases naturales» luego de que bajaran las expectativas de cambio que encarnó el presidente del Gobierno interino.

 «¿Quién es el líder con más respaldo popular en Venezuela? Ningún líder político, opositor o chavista tiene un respaldo popular superior al 25 %. Hay un vacío evidente de liderazgo, que se convierte en una caja de Pandora hacia el futuro», sostiene el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León.

El también economista y analista político indica que no hay diferencias significativas que permiten ubicar claramente a un dirigente por encima de otros entre las preferencias nacionales. Asegura que puede ser una oportunidad para algún outsider.

Las propuestas

Existe coincidencia en la necesidad de realizar primarias a la hora de escoger al abanderado presidencial unitario de la oposición. Del mecanismo se han mostrado partidarios Capriles desde el año pasado, el Movimiento al Socialismo (MAS), el Movimiento Venezolano por el Revocatorio (Mover), la Causa R con Andrés Velásquez a la cabeza y el propio Guaidó.

«Henrique (Capriles) fue candidato hace una década. Lo que sí te puedo decir es que vamos a tener un candidato electo por primarias de unidad para enfrentar a esta dictadura», declaró Guaidó al medio chileno La Tercera, el pasado 23 de enero.

Velásquez plantea que los comicios internos sean este mismo año y el MAS que sean primarias con segunda vuelta a fin de que quien gane cuente con el mayor respaldo posible de la población y las organizaciones políticas. A la par, subraya Velásquez, se debe luchar por elecciones libres, justas y verificables, con observadores internacionales independientes, y un nuevo Registro Electoral.

Machado por su parte propone una «gran elección popular», con la diáspora incluida, para que sea la gente la que elija al nuevo liderazgo opositor que sustituya a la estructura del llamado G4 (Acción Democrática, Voluntad Popular, UNT y PJ).

«El primer candidato deber ser el proyecto de país»

Para algunos dirigentes políticos y líderes comunitarios de los municipios Baruta y El Hatillo, la oposición debe definir cuanto antes la candidatura presidencial para que el abanderado tenga tiempo de recorrer el país, dar a conocer las propuestas y lograr reconexión con la gente.

Félix Seijas considera que antes de hacer primarias, lo que a su juicio sería «poner la carreta delante de los caballos», la oposición debe definir una estructura unitaria que mediante reglas, fije una estrategia y marque el rumbo. Se refiere a una plataforma similar a lo que fue la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el mismo Parlamento con mayoría opositora de 2015.

«Elección de 2024 puede resultar una quimera como el revocatorio», advierte Guaidó

«Hacer primarias primero es nombrar a una persona que construya esa estructura a través de él, cuando lo que se requiere es que sea plural y amplia, eso estará bien para los que simpatizan y quienes no se apartarán callados. Se requiere que no solo sea el G4 el que tome las decisiones, que la realidad sea que organizaciones grandes y pequeñas puedan discutir y convivir», expresa a Efecto Cocuyo.

Para el analista político y estadístico, el candidato inicial de la oposición a la presidencia de la República, debe ser el proyecto de país que surja de tal estructura. Advierte además que escoger al abanderado para 2024 con tal anticipación pudiera implicar riesgos de persecución contra esa persona, ante lo que se debería idear un plan B o candidaturas alternativas.

«Sería elegir una cabeza a la que se puede atacar pero si creas la estructura con reglas que permitan que sus integrantes tengan la misma relevancia, es más difícil descabezar a 20 o 30 figuras que a uno, por lo que el candidato presidencial debe ser escogido en el momento adecuado», opina.

Aclara que el electorado, que está en medio de la pérdida de confianza hacia la dirigencia opositora y el respaldo que alguna vez tuvo Guaidó, no es que se pasó al chavismo sino que está esperando por ese proyecto de país y quién lo puede liderar que «podría ser cualquiera».