Carabobo y Guárico tienen la letalidad más alta del país

COCUYO CHEQUEA · 4 SEPTIEMBRE, 2020 19:36

Carabobo y Guárico lideran la tasa de letalidad por COVID-19

Texto por Jeanfreddy Gutierrez | @Jeanfreddy

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Redujeron los casos y las muertes. Las cifras de la última quincena, comprendida del 20 de agosto al 3 de septiembre, contabilizan 99 personas que han fallecido por COVID-19 en Venezuela. Esto implica la primera reducción en el ritmo de mortalidad desde el inicio de la pandemia.

Anteriormente, se había registrado un acortamiento progresivo en el tiempo que se tomaba para alcanzar las 100 víctimas fatales. La primera centena tomó 124 días, luego otras 102 muertes se reportaron en 22 días y más tarde se redujo a tan sólo 13 días para que se reportaran oficialmente 101 muertes entre el 7 y el 19 de agosto.

Ahora, tras el anuncio de cuatro muertes en la noche del 3 de septiembre por parte de la Comisión Presidencial de COVID-19, se pasó de un ritmo de 7,8 muertes por día a 6,6 muertes por día. De nuevo y similarmente al aumento vertiginoso de los recuperados, sin explicación oficial de cómo se logró bajar la mortalidad de 0,83% a una tasa ahora menor de 0,81% mientras la del mundo oscila en el 3,3%.

En contraste, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, quienes advirtieron que entre junio y septiembre habría entre mil y tres mil casos diarios, considera que la curva no se ha aplanado en el país, sino que la inconsistencia y precisión de los datos por falta de suficientes pruebas explicarían la baja en el reporte de casos después de superar los mil casos diarios en la quincena anterior. Lo mismo ha explicado la ecoepidemióloga y bióloga María Eugenia Grillet ante la falta de suficiente testeo y laboratorios, que llevan a reportar días en que algunos estados tienen cero casos.

 

Mortalidad reciente sin detalles

Una diferencia consistente en los reportes de los últimos 15 días es la falta de detalles sobre las personas fallecidas. De las 99 muertes anunciadas, en ningún caso se dieron detalles sobre si tenían condiciones médicas previas o fechas de fallecimiento.

Esto empeora la escasa información epidemiológica útil, como ha denunciado el infectólogo Julio Castro, pues en 98 de los 99 casos no se conoce cuando iniciaron los síntomas.

Además, en sólo diez casos se pudo conocer su profesión, donde se incluyen cuatro médicos, de los cuales por fuentes directamente relacionadas con estos profesionales, se pudieron conocer detalles como el día de la muerte.

Así mismo, se desconoce el sexo de 21 personas y la edad de 22 casos.

Y en tan sólo 18 casos se conoce el municipio donde vivían el fallecido.

Baja mayoría masculina

Para esta nota usaremos tanto los datos oficiales como han sido presentado por la Comisión Presidencial para el COVID-19 de la administración de Maduro y visualizados en la web del Sistema Patria como las progresiones detalladas de los casos y fallecidos realizada por la Gerencia de Investigación Científica y Humanística del Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes) de la Universidad Central de Venezuela.

Este último informe no sólo brinda mayor cantidad de datos desagregados sino que además encontró una diferencia entre el conteo por género publicado en el Sistema Patria y los datos anunciados a diario.

Así que con 49.877 casos, el Sistema Patria reporta que 28.954 son hombres, lo que arroja una tasa de masculinidad de 58,1%. Por otro lado, el Cendes reporta un poco más, 29.667 hombres, lo que arrojaría una proporción de 59,5%.

De las 402 casos de fallecidos, 262 son hombres y 104 mujeres, mientras que los pacientes sin sexo especificado se duplicaron al pasar de 15 a 36. Así que los hombres bajaron de 73,3% a 71,6% entre los casos con datos de género. Sin embargo, los desconocidos subieron de 4,95% a 9%, lo que reduce la fiabilidad de los datos oficiales ofrecidos.

Con estas estadísticas, el promedio de edad de los hombres fallecidos se ubica en 59,4 años, el mismo dato que cuando el país llegó a 303 casos. Si dividimos por grupos etarios, hay cinco menores de 30 años, otros 19 entre los 30 y 39 años, 29 fallecidos entre los 40 y 49 años, hay 65 en la década de los cincuenta y 73 entre los sexagenarios, donde se concentra mayoría de muertes masculinas.

Hay además 35 entre quienes tienen 70 y 79 años y finalmente 19 decesos entre 80 años o más, con un hombre de 91 años como el más longevo. Así que el mayor aumento se dio entre quienes tienen entre 60 y 69 años de edad al pasar de 54 a 73 muertes en quince días, un incremento de 35%.

Si desagregamos por entidad donde están registradas las muertes de hombres, 52 están en Zulia, 48 en el Distrito Capital, 29 en Táchira, 26 está en Miranda, 20 en Sucre, 16 en Carabobo, 13 en Mérida, ocho en Lara y Apure, siete en Trujillo, seis en Bolívar y Nueva Esparta, cinco en Aragua, Anzoátegui y Falcón, tres en Guárico,  y uno en Yaracuy, Cojedes y Amazonas. Hay dos hombres sin estado detallado.

Si se consideran sólo los últimos 99 casos, donde hubo 51 hombres fallecidos, entonces las entidades con más fallecidos son Táchira con 9, Distrito Capital 8, Miranda 6, Zulia, Sucre y Nueva Esparta 5, Apure 4, Anzoátegui 3, Carabobo 2, Trujillo, Mérida, Falcón y Amazonas con uno cada uno.

Ellas, siguen subiendo en edad

Las mujeres que han fallecido promedian una edad de 65,4 años, aumentando desde los 63 años del corte anterior con 303 muertes. De nuevo, la explicación está en la distribución etaria. Sigue sin haber féminas fallecidas menores a 30 años, pero hay tres entre los 30 y 36 años y 14 entre los 40 y 49 años, apenas una más que la quincena anterior.

Pero a diferencia de los hombres sexagenarios, la mayoría de las fallecidas está entre los 70 y 79 años con 32 casos, seguidas de las sexagenarias con 29 casos, más del doble de las 13 en la quinta década de vida. Mayores de 80 se triplicaron de cuatro a 12 casos, lo que también ayudó a subir el promedio de edad.

Hay un solo caso de una mujer fallecida sin edad detallada.

Por estado se ubican 24 fallecidas en Zulia, 14 en Distrito Capital y Miranda, ocho en Sucre, siete en Mérida y Táchira, cuatro en Vargas (donde sólo han muerto mujeres) y cuatro en Apure (todas en la última quincena), tres en Lara, Aragua y Trujillo, dos en Nueva Esparta, Carabobo y Bolívar y finalmente una mujer en Yaracuy, Monagas, Guárico, Falcón, Cojedes, Anzoátegui y Amazonas.

Si se consideran sólo las 27 reportadas en la última quincena, las fallecidas se reportaron en Miranda 6, Apure 4, Trujillo y Distrito Capital 3, Zulia y Táchira 2 así como una en Sucre, Nueva Esparta, Monagas, Mérida, Lara, Aragua y Anzoátegui.

Destaca que entre los 21 casos en los que no se reportó sexo en la última quincena, seis estaban en Apure, tres en Carabobo y Amazonas, dos en Miranda y Guárico y uno en Zulia, Sucre, Distrito Capital, Cojedes y Aragua.

Letalidad y mortalidad

Si se compara el número de muertes con los casos encontrados, se obtiene la tasa de letalidad, esta se ubica apenas en 0,81%; mientras que la mortalidad, que compara los fallecidos con la población, es de 14,1  muertes por millón de personas, al considerar una población de 28,5 millones de personas, como encontró la Encovi 2019-2020.

De acuerdo con el siguiente gráfico generado por Our World In Data, Venezuela seguiría exhibiendo la tasa de letalidad más baja de Sudamérica, con 402 muertes sobre 49.877 casos tras el reporte del 3 de septiembre.

Sin embargo, el diputado y médico José Manuel Olivares ha señalado que el monitoreo que realiza junto a su equipo brindaba para el 31 de agosto la cantidad de 778 muertes, sumando 397 a las 381 oficiales. Si se suman estas no anunciadas entonces el total sería de 799 muertes. Esto resultaría en una letalidad de 1,6% en comparación con los 49.877 casos diagnosticados.

En ese caso, la letalidad sigue siendo la más baja del continente, después que Paraguay pasara de 1,5% a 1,9% y que Surinam se mantenga en 1.7%. Vale considerar los casos de Chile, Ecuador y Perú, que han modificado sus metodologías para incluir no sólo muertes anteriores sino casos sospechosos sin prueba definitiva, así como el aumento en Bolivia, Uruguay y Argentina.


Apure con mayor mortalidad

Al poner la lupa en la mortalidad y letalidad dentro de Venezuela, se encuentra que aunque la letalidad nacional es de 0,8%, en Guárico y Carabobo han fallecido el 3% de los contagiados. El primero con 7 fallecidos en 231 casos y el segundo con 21 decesos en 779 pacientes.

Le siguen Falcón, Trujillo y Mérida con 2,9%; 2,8% y 2,6% respectivamente. Los más bajos en letalidad son Vargas (0,1%), Monagas (0,1%) y Yaracuy (0,4%).

Por otro lado, si se considera la mortalidad, que compara el número de muertes según la población, entonces el Distrito Capital pasa del primer al tercer lugar. Hace quince días ya tenía 25,6 muertes por millón de personas, pero al sumar otras ocho ha subido a una tasa de 31,4 fallecidos por millón, lo que es menos que la tasa de Apure (39,2) y Amazonas (34,2), que tiene cinco muertes en una población aproximada de 155 mil personas.

Después de la capital le siguen Sucre y Táchira con 30,5 muertes por millón y Mérida con 28,2 mientras las entidades que tienen menos fallecidos con respecto a quienes lo habitan son Monagas con 1,1; Yaracuy 3,2 y Anzoátegui con 3,9 muertes por millón de personas.

Vale destacar que entre las últimas 99 muertes, Apure lidera con 14 fallecidos, con reportes de fallecidos durante cinco días consecutivos: los dos últimos días de agosto y los tres primeros de septiembre. Miranda también acumuló 14 fallecidos mientras el Distrito Capital llegó a la docena. Táchira 11, Zulia ocho, Sucre siete, Nueva Esparta seis, Carabobo cinco, Trujillo, Amazonas y Anzoátegui cuatro mientras Mérida, Guárico y Aragua dos cada uno y Monagas, Lara, Falcón y Cojedes sumaron uno más.

Zulia, más afectado y más joven

Con más de 3,7 millones de habitantes en su territorio, el Zulia no exhibe altas tasa de mortalidad o letalidad pero sus 79 pacientes fallecidos lo deja una vez más a la cabeza de la lista: 25 mujeres, 52 hombres y dos sin sexo, incluyendo uno anunciado el 29 de agosto. Entre el 28 y el 30 de agosto fueron reportadas 23 víctimas de las que sólo se dijo la entidad como dato.

El Zulia tiene ahora 19,7% e los fallecidos del país aunque hace dos semanas tenía 23%. Exhibe una letalidad de 1,4% de los casos reportados y 20,9 muertes por millón de personas.

Entre los fallecidos hombres en Zulia el promedio de edad es de 55,4 años, un ligero aumento de 0,2 años con el registro anterior y exactamente cuatro años menos que el promedio nacional masculino, aunque se desconoce la edad de cinco hombres.

Del total, 28 vivían en Maracaibo, cuatro en San Francisco, dos en Cañada de Urdaneta y uno cada uno en Rosario de Perijá, Francisco Pulgar y Lagunillas; mientras que se desconoce la ubicación de 19 casos.

Sin datos sobre los seis nuevos fallecidos, se mantiene el balance profesional anterior: nueve comerciantes y uno informal, un trabajador de empresa petrolera, un técnico químico y uno aeronáutico, dos médicos y un “profesional de la salud”, un efectivo militar y dos funcionarios públicos. También un jubilado, un zapatero, un cocinero, así como dos obreros, un transportista de carga pesada, un educador jubilado y un pescador. Se desconoce el oficio de 29 hombres, lo que ya es más de la mitad de los casos.

Para las zulianas la edad promedio entre las fallecidas es de 56,3 años, lo que implica un aumento de casi un año más con el corte anterior pero establece una diferencial sustancial de 9,1 años con el promedio nacional femenino.

De nuevo, sin datos para las dos últimas mujeres fallecidas, se mantiene que 11 eran de Maracaibo y una en cada una de estas localidades: San Francisco, Cabimas, municipio Lossada, Semprún y Mara. Ahora ocho casos no tienen ubicación de municipio. Entre los oficios se puede ubicar a cuatro comerciantes, tres amas de casa, una docente y una médica jubilada, pero se desconocen datos profesionales de 15 féminas, más de la mitad de las muertes reportadas.

Amazonas, Nueva Esparta, Apure y Anzoátegui los que más aumentaron

Los incrementos en Amazonas, Nueva Esparta, Apure y Anzoátegui fueron de 400%, 300%, 233% y 200% respectivamente. El estado Amazonas pasó de uno a cinco fallecidos, uno anunciado el 21 de agosto y los otros tres sin brindar ningún detalle adicional el 29 de agosto. Según el periodista local Simeón Rojas, se trata de dos mujeres de 48 y 74 años de edad y un hombre de 79 años.

Por su parte Nueva Esparta subió de dos a ocho fallecidos, Apure incrementó su cuenta fatal de seis a 20 casos y Anzoátegui brincó de dos a seis casos. Estas entidades además suman así 30 de las últimas 99 muertes.

Portuguesa, Delta Amacuro y Barinas, así como el Territorio Insular Miranda -antiguas Dependencias Federales- se mantienen oficialmente libres de fallecidos aunque la gobernadora de Delta Amacuro denunció el 20 de julio que se había registrado la primera muerte en la entidad oriental.

Por otro lado, hay 65 muertes en Distrito Capital, 44 en Miranda, 36 en Táchira, 29 en Sucre, 24 en Mérida, 21 en Carabobo, 11 en Trujillo y Lara, nueve en Aragua, ocho en Bolívar, siete en Guárico, seis en Falcón, cuatro en Vargas, tres en Cojedes, dos en Yaracuy y uno en Monagas.

También hay tres víctimas de las que no se conoce su ubicación: el caso del 5 de julio que fue incluido a última hora por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, aunque Nicolás Maduro no la había contabilizado y del que no se tiene ningún dato, un hombre el pasado 9 de junio y otro hombre de 67 años del 20 de abril.

Apenas sabemos ahora de salud y profesiones

Desde el 5 de agosto prácticamente se abandonó la entrega de datos de comorbilidad en los reportes diarios. También conocida como “morbilidad asociada”, es un término utilizado para describir dos o más trastornos o enfermedades que ocurren en la misma persona y que aumentan la posbilidad de fallecer por COVID-19.

De las últimas 99 muertes, no se informó ninguna de las condiciones de salud previas y apenas la profesión de diez personas. Así que en la base de datos elaborada por Efecto Cocuyo hay sólo 99 casos en los cuales se especificaron detalles sobre el estado de salud previa de las personas.

Así que ahora se tiene información de salud de apenas 24,6% de los casos aunque una quincena antes esto ascendía a 32,7% de los reportes pero subía hasta el 62% el 15 de julio cuando habían sólo cien fallecidos.

Dicho esto, se mantienen los datos previos, en los cuales los casos con hipertensión arterial se mantuvieron en 51 personas, aquellas con diabetes siguen en 38. Las personas con problemas de exceso de peso pasaron de 20 a 21. Así mismo, si los fallecidos se clasifican por quienes tenían condiciones previas, 41 poseían una, incluyendo una embarazada, 22 tenían dos patologías recurrentes y 25 tenías tres o más co-morbilidades.

Si se consideran sólo los casos con datos sobre su condición antes de contagiarse, entonces 51,1% tenían hipertensión; 38,4% diabetes y 21,2% sobrepeso; además, 41,4% tenían una condición, 22,2% tenían dos condiciones previas y 25,3% acumulaban tres o más, con apenas 1,01% que tenía buena salud.

De acuerdo con un estudio del Instituto de Epidemiología para la Salud Pública de Italia, publicado el pasado 17 de marzo, de 355 muertes por COVID-19 de 16.925 casos confirmados sólo 1% de las muertes no tenían condiciones de base, 25% una condición, 25% dos condiciones y 48% tres o más condiciones.

Y aunque sólo se ha reportado una persona fallecida sin condiciones previas de salud pero ahora se desconoce la condición de salud de 75,4% de los casos, por lo que ya no es posible hacer ninguna inferencia ni comparación.

Algo similar sucede con las profesiones. Se conocen la ocupación laboral de sólo 133 casos, aunque siguen destacando los comerciantes con 33 casos. Entre el personal del sector salud que se ha oficializado, se encuentran diez médicos y una médica jubilada, un enfermero y dos enfermeras, así como dos personas descritas como “trabajador de salud”, pero también hay un administrador de un centro de salud de 56 años que vivía en Catia y un supervisor de cadenas de farmacias.

Resaltan además 15 amas de casa, ocho jubilados y pensionados, un bombero y paramédico así como tres efectivos militares. Sin embargo, el COVID-19 no hace distinción laboral porque también hay un docente, un zapatero, tres carpinteros, tres pescadores, el gerente de un gimnasio, un empresario, un productor audiovisual, dos agricultores y dos profesores universitarios.

Se desconoce el oficio o profesión de 269 personas, así que aunque amas de casa, médicos y comerciantes son mayoría, tampoco pueden hacerse inferencias debido a que no hay datos del 67% de los fallecimientos.

Siguen subiendo muertes en los 70

Sólo un niño ha fallecido en Venezuela por COVID-19. Se trataba de un infante de 3 años de Lara que tenía una válvula cardíaca e hidrocefalia. Su caso fue anunciado por la gobernadora Carmen Meléndez el pasado 1 de junio y luego oficializado por Maduro esa noche en el reporte diario de la Comisión Presidencial. Vivía en Carora, municipio Torres.

Por grupos de edades, hay 26 fallecidos entre los 26 y 39 años; 43 entre los 40 y 49 años; 78 entre los 50 y 59 años; 102 entre los 60 y 69 años y finalmente 98 entre los 70 y 91 años. En 54 casos no se precisó la edad de la persona.

De nuevo se registra un cambio considerable entre las personas de mayor edad, mayores de 70 años, que después de duplicarse, ahora suben de 73 casos a 98 casos, un aumento del 34%. Durante la quincena anterior este grupo subió 103%.

En el resto de los grupos etarios, el crecimiento fue así: los 29 a 39 años, pasó de 21 a 26 casos; es decir, 23,8 % más. Entre los de 40 a 49 años pasó de 33 a 43, un 30% más; entre los de cincuenta años se pasó de 68 a 78, lo que es 14,7 % más y en los sexagenarios de 75 a 102, por tanto, 36% más, lo que lo convierte en el grupo etario que más creció.

Eso arroja una mortalidad menor al 1% en niños, niñas, adolescentes y menores de 26 años. Así como 7,5% entre las personas entre 26 y 39 años; del 12,4% en los que están en la edad de los 40 años; 22,4% entre los 50 y 59 años y a 29,3% para los ubicados en los 60 años y ahora 28,2% entre los mayores de 70 años, considerando que se desconoce la edad del 13,4% de los casos totales.

Cuando Venezuela tenía 100 muertes el promedio de edad entre los fallecidos era de 60,1 años. Con 151 muertes el promedio bajó a 59,6 años y con 202 se coloca en 59,9 años, debido a que las últimas 51 muertes muestran un promedio de 60,9 años. Con 303 fallecidos, el promedio subió a 60,4 años, consecuente a los seis meses que subieron tanto hombres como mujeres.

Al llegar a las 402 muertes, el promedio se ubicó en 61,1 años, lo que implica un aumento de 0,7 años, equivalente a unos ocho meses y medio. Lo que es consistente con el aumento de fallecidos de 60 años en adelante.

 

Siguen bajando muertes entre 50 y 59 años

Al llegar a los primeros 100 casos, habían sólo tres casos entre las personas más jóvenes de 29 a 39 años, cuando entonces equivalían a 3% de los casos. Esto significa que se han multiplicado por siete desde el 15 de julio. Esto coincide con el reciente anuncio de la Organización Mundial de la Salud sobre el cambio de la pandemia por parte de las personas más jóvenes.

Por otro lado, entre quienes están entre los 50 y 59 años, han pasado de 32 casos (50% de los casos con edad conocida) al llegar a las primeras 100 muertes a ser ahora sólo 22,4% cuando se han cuatriplicado  los fallecidos. Era el 25,1% en el corte anterior de 302 muertes.

Usando los datos de Italia y Reino Unido, los investigadores de esos países han observado que las muertes en menores de 29 años rondan entre 0 y 0,2%. Entre 29 y 38 años es de 0,5% de las muertes estudiadas; en los 40 ronda entre 0,8% y 1,7%;  entre los 50 y 59 años es de 2,5% mientras que entre sexagenarios 9,7%. A partir de los 70 años se acumulan 79,8% de los fallecimientos.

Una marcada diferencia con Venezuela que ha ido cambiando con las últimas semanas. Ahora la mayoría de fallecidos no están en la década de los 50 sino en los sexagenarios pero con importante incremento de los mayores de 70 años, acercándose así a la casuística global. Por otro lado, con una de cada 13,5 muertes, las personas entre 29 y 39 años muestran una mortalidad 15 veces más alta que en Italia y Reino Unido.

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