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¿Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo?

Fuentes especializadas sostienen que las reservas de petróleo de Venezuela podrían ser mucho menos si se limitan a la definición técnica

  • Tener grandes cantidades de petróleo no significa que todo el crudo pueda extraerse comercialmente ni que el país tenga una alta producción
  • El debate se centra en cómo se calcularon las reservas de la Faja del Orinoco y qué criterios técnicos y económicos se utilizaron

El reciente acuerdo petrolero anunciado por Donald Trump entre EEUU y Venezuela y del cual poco se sabe, ha puesto, nuevamente, sobre el tapete el tema de las reservas petroleras de Venezuela. La discusión no es nueva. Varios especialistas han levantados sus voces y algunas dicen alto y fuerte que estamos ante una data levantada sobre bases políticas y no técnicas.

Para entender esta cifra es necesario distinguir entre la cantidad de petróleo que existe en el subsuelo y el volumen que puede clasificarse como reserva probada.

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¿De dónde sale la cifra de casi 300.000 millones de barriles?

El Gobierno venezolano impulsó el Proyecto Magna Reserva para cuantificar y certificar los recursos petroleros de la Faja del Orinoco, una extensa región que contiene grandes acumulaciones de crudo pesado y extrapesado.

El entonces presidente Hugo Chávez hizo referencia pública a estas estimaciones en varias ocasiones. En su programa Aló, Presidente del 17 de febrero de 2008, habló entre el minuto 15:40 al 17:04 sobre los cerca de 300.000 millones de barriles de petróleo recuperables. También distinguió esa cantidad del petróleo original en sitio, que estimó en más de un billón de barriles.

“Es importante que sepan, que sepamos todos lo siguiente: esta es la riqueza petrolera más grande que hay en el mundo, son cincuenta y cinco mil kilómetros cuadrados. Tomen nota: cincuenta y cinco mil kilómetros cuadrados, una inmensa faja bajo cuya superficie hay un mar de petróleo; una reserva, un petróleo original en sitio de más de un millón de millones de barriles. Oigan bien: más de un millón de millones de barriles, y reservas de cerca de trescientos mil millones de barriles de petróleo, petróleo.

El imperialismo norteamericano, la oligarquía venezolana “pitiyanqui”, nos habían convencido en una época no muy lejana de que esto no era petróleo, sino que era bitumen —¿tú te acuerdas, Rafael?— y que por tanto esto no valía nada; era como un carbón muy barato y ellos, por tanto, no querían pagar impuestos. Por tanto, hacían aquí lo que les venía en gana. Aquí está una reserva de petróleo para 200 años… por lo menos no solo para Venezuela, sino para buena parte del resto del mundo…”

Posteriormente, durante la presentación de su memoria y cuenta ante la Asamblea Nacional, el 13 de enero de 2012, Chávez afirmó que Venezuela había incorporado nuevas reservas mediante procesos de certificación y que la cifra había alcanzado aproximadamente 297.400 millones de barriles de reservas probadas.

¿Qué papel tuvo Rafael Ramírez?

Rafael Ramírez, quien dirigió el Ministerio de Energía y Petróleo entre 2002 y 2014 y Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), entre 2004 y 2014, también defendió públicamente el crecimiento de las reservas oficiales.

Un documento administrativo permite precisar la cifra, la Resolución N.º 019, suscrita por Ramírez como ministro, oficializó al cierre de 2011 un total de 297.570,543 millones de barriles de reservas probadas de petróleo. La resolución señaló que durante ese año se incorporaron aproximadamente 2.159 millones de barriles y que la cifra se calculó descontando la producción correspondiente. Este documento es relevante porque demuestra que la cantidad fue incorporada formalmente a los registros oficiales del Estado venezolano. 

Petróleo en el subsuelo no es lo mismo que reservas probadas

La distinción es fundamental para interpretar las cifras. El petróleo original en sitio es el volumen estimado que existe en una acumulación subterránea antes de su extracción. Una parte de ese volumen puede recuperarse mediante técnicas de producción, pero no necesariamente toda esa cantidad puede extraerse de manera comercial.

Las reservas probadas, en cambio, son las cantidades que pueden estimarse con un grado razonable de certeza a partir de datos geológicos y de ingeniería, considerando su recuperación comercial bajo condiciones económicas, operativas y regulatorias definidas.

La definición utilizada por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) señala que estas reservas deben contar con respaldo geológico y de ingeniería que permita estimar con razonable certeza su recuperación futura bajo las condiciones económicas y operativas existentes.

Por eso, que un yacimiento contenga enormes cantidades de petróleo no significa automáticamente que todo ese volumen pueda registrarse como reserva probada. Para determinarlo es necesario examinar la evidencia técnica y las condiciones bajo las cuales se calculó.

Proyecto Magna Reserva

El aumento de las reservas oficiales venezolanas está vinculado con el proyecto Magna Reserva, impulsado durante el gobierno de Hugo Chávez para cuantificar los recursos de la Faja Petrolífera del Orinoco, una extensa región que concentra grandes volúmenes de crudo extrapesado.

El proceso buscaba determinar cuánto petróleo contenía la zona y establecer estimaciones sobre el volumen recuperable. Como resultado de las revisiones y certificaciones realizadas durante esos años, Venezuela elevó significativamente sus reservas contabilizadas y pasó a encabezar las estadísticas internacionales.

“Un total de 28 empresas provenientes de 21 países se sumaron a la certificación de los distintos bloques. Entre las compañías que respaldaron técnicamente el proceso destacaron Ryder Scott (Canadá/EE.UU.), Gazprom (Rusia), Belorusneft (Bielorrusia), Petropars (Irán), Petronas (Malasia), CNPC y Sinopec (China), ANCAP (Uruguay), ENARSA (Argentina), ONGC (India) y Petrobras (Brasil), entre otras. Esta diversificación buscaba dotar de credibilidad internacional a los resultados finales”, dice Jorge Miroslav Jara Salas, ingeniero petrolero.

No obstante, el alcance y la metodología de ese proceso han sido objeto de debate. En un artículo publicado por Últimas Noticias el 9 de septiembre de 2020, el economista y especialista petrolero Carlos Mendoza Potellá cuestionó el procedimiento utilizado para contabilizar parte del petróleo de la Faja como reserva probada.

Según Potellá, una estimación de 513.000 millones de barriles de recursos técnicamente recuperables en la Faja del Orinoco fue utilizada como base para cálculos posteriores que incorporaron factores de recobro. El especialista sostuvo que la recuperación técnica no demuestra, por sí sola, que el petróleo pueda extraerse de forma económicamente viable.

Su cuestionamiento se concentró en el uso de supuestos sobre el porcentaje de petróleo que podría recuperarse, los precios futuros, los costos y las condiciones del mercado para justificar el incremento de las reservas oficiales.

En un artículo publicado en la edición del 18 al 24 de octubre de 2026, el diario La Razón recogió cuestionamientos del geólogo y exdirector de Pdvsa Gustavo Coronel sobre el incremento de las reservas petroleras anunciado durante el gobierno de Hugo Chávez y la gestión de Rafael Ramírez al frente de la estatal. 

Según Coronel, el aumento de aproximadamente 120.000 millones a cerca de 290.000 millones de barriles no habría estado respaldado por suficientes perforaciones y estudios de yacimientos. También cuestionó el incremento del factor de recobro aplicado al petróleo de la Faja del Orinoco.

Estos señalamientos ponen el foco en la metodología empleada para contabilizar las reservas, aunque la publicación, por sí sola, no permite establecer que las cifras oficiales sean falsas ni demostrar que el proceso incumpliera los criterios técnicos internacionales.

Captura de pantalla de la portada del diario La Razón 

¿Por qué importa el factor de recobro?

El factor de recobro es la proporción del petróleo existente en un yacimiento que puede extraerse mediante determinados métodos de producción. No todo el crudo que se encuentra bajo tierra llega a la superficie, una parte permanece atrapada en la formación geológica o requiere técnicas adicionales para su recuperación.

Esta limitación es especialmente importante en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde predomina el crudo extrapesado. Su extracción puede requerir tecnologías, infraestructura e inversiones considerables. Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina del Instituto Baker de la Universidad Rice, explicó a Cocuyo Chequea, que la existencia de grandes volúmenes de petróleo en el subsuelo no significa que todos puedan contabilizarse como reservas probadas. Como resumió el especialista, “no basta que haya recursos allá abajo”, también debe demostrarse que pueden recuperarse de manera técnica y económicamente viable.

Monaldi señaló que, según su análisis, históricamente la recuperación comercial en los bloques de la Faja ha sido limitada y que elevar ese porcentaje requiere inversiones importantes. Añadió que la clasificación de reservas debe considerar los precios del petróleo, los costos de extracción, los planes de desarrollo y la infraestructura necesaria para producir los hidrocarburos en un plazo razonable. Por ello, estimar cuánto petróleo hay en el subsuelo no equivale a demostrar cuánto puede extraerse comercialmente bajo las condiciones existentes.

El especialista también cuestionó que el proyecto Magna Reserva, impulsado durante el gobierno de Hugo Chávez, se utilice para sustentar la posición de Venezuela como el país con las mayores reservas probadas del mundo. Según su planteamiento, parte de la discusión se origina en la diferencia entre los recursos petroleros estimados y las reservas probadas, conceptos que no son equivalentes. Monaldi considera que una estimación más conservadora de las reservas venezolanas estaría entre 90.000 y 110.000 millones de barriles. 

Captura de pantalla (https://www.linkedin.com/posts/franciscomonaldi_does-venezuela-have-the-largest-proven-oil-share-7391835600548478976-YID0/) 

Asimismo, Monaldi también se refirió a los 65.000 millones de barriles mencionados en el debate sobre el acuerdo petrolero con Estados Unidos. Según su explicación, ese volumen no se convierte automáticamente en reservas certificadas, la cantidad que podría reconocerse como tal dependería, entre otros factores, de los planes de inversión y del período previsto para desarrollar los recursos.

¿Tener las mayores reservas significa producir más petróleo?

Las reservas representan una estimación de los volúmenes recuperables bajo determinadas condiciones, la producción mide cuánto petróleo se extrae efectivamente durante un período.

Venezuela ilustra esta diferencia. Aunque figura en el primer lugar de las estadísticas internacionales de reservas probadas, su producción ha estado limitada por el deterioro de la infraestructura, la falta de inversiones sostenidas, las dificultades operativas y las características del crudo extrapesado.

La EIA  señaló que Venezuela produjo alrededor de 0,8% del crudo mundial en 2023, a pesar de concentrar aproximadamente 17% de las reservas probadas globales. Esa diferencia muestra por qué no basta con comparar las cifras de petróleo contabilizadas, también es necesario evaluar la capacidad real de extraerlo y comercializarlo.

Estadísticas internacionales

Las estadísticas internacionales no siempre coinciden con las estimaciones de especialistas y consultorías energéticas. Esto puede ocurrir porque las fuentes utilizan diferentes metodologías, fechas de corte, supuestos económicos y criterios para clasificar los volúmenes de hidrocarburos.

El boletín estadístico anual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) recoge las cifras de reservas probadas por país y constituye una referencia habitual para elaborar comparaciones internacionales. Bloomberg Línea, por ejemplo, publicó en marzo de 2026 un mapa mundial del petróleo que sitúa a Venezuela en el primer lugar, con más de 303.000 millones de barriles.

Captura de pantalla del boletín 2026 de la OPEC

Conclusión

La cifra de alrededor de 303.000 millones de barriles aparece en las estadísticas oficiales nacionales e internacionales. Sin embargo, existe un debate técnico sobre si todos esos volúmenes cumplen los criterios necesarios para considerarse reservas probadas bajo metodologías más estrictas de evaluación comercial.

La discusión no consiste en determinar si Venezuela tiene petróleo en grandes cantidades. Su riqueza geológica está ampliamente documentada. El punto central es distinguir entre el petróleo que se estima presente en el subsuelo, el que podría recuperarse mediante determinadas tecnologías y el que puede contabilizarse como reserva probada dadas las condiciones económicas y operativas existentes.

En consecuencia, según nuestra metodología de verificación, para interpretar correctamente las cifras petroleras de Venezuela es necesario identificar la fuente, la metodología y la definición de reserva utilizada. También conviene evitar que la posición del país en los rankings internacionales se confunda con su capacidad actual de producción o con la posibilidad de convertir todo el petróleo estimado en ingresos económicos.

Ante cualquier duda sobre contenidos difundidos en redes sociales o declaraciones puedes consultar a La Tía de WhatsApp, también disponible en Telegram, el chatbot de verificación de Efecto Cocuyo.

Este chequeo es el resultado del apego riguroso a nuestra metodología de verificación, tras el análisis y contraste con las evidencias disponibles y no representa opiniones o juicios de valor, tal como lo establecemos en nuestra Política de Neutralidad y Apartidismo, en la que advertimos las limitaciones al ejercicio del periodismo en Venezuela.