¿Las mascarillas de tela son igual de efectivas que las médicas?

COCUYO CHEQUEA · 17 JULIO, 2020 19:32

¿Las mascarillas de tela son igual de efectivas que las médicas?

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano

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De tela, de carbón activado o quirúrgicas. Con la llegada del COVID-19 al país, se empezaron a fabricar y vender mascarillas de distintos materiales y para todos los gustos. Sin embargo, no todos protegen contra los agentes infecciosos.

Por las plataformas digitales también han circulado infografías que especifican porcentajes de protección de cada material. Pocos citan la fuente que respalda esa información.

La Unidad de Verificación de Datos y Fact-checking de Efecto Cocuyo revisó los documentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el uso de mascarillas. A continuación, los resultados de los últimos estudios.

En función del contexto

La última actualización sobre los tapabocas se publicó el pasado 5 de junio. La OMS aclara que, si bien su uso no está respaldado por pruebas científicas, los Gobiernos deben fomentar su empleo en lugares con capacidad limitada para aplicar medidas de control o lugares donde sea complicado mantener distancia con las demás personas.

El uso de mascarillas no previene el COVID-19 por sí solo. Debe venir acompañado de otras medidas como la distancia física, el constante lavado de manos y evitar tocar la mascarilla y la cara.

La mascarilla debe colocarse con los procedimientos adecuados para que la protección sea efectiva. Con las manos limpias, debe orientar la parte superior del tapaboca hacia la nariz y asegurarse de colocar hacia afuera el lado correcto del tapaboca. Debe garantizar que no exista espacio entre la protección y la piel de su rostro. El tapaboca debe cubrir la nariz, la boca y barbilla. Para más detalles, puede hacer click aquí.

¿Y la tela?

La OMS señala que los tapabocas “no-médicos” pueden estar hechos de diferentes combinaciones de telas, secuencias de capas y diversas formas. La Asociación de Estandarización Francesa (Grupo AFNOR, por sus siglas en inglés) desarrolló un criterio para las mascarillas no-médicas, basado en su desempeño en términos de filtración y transpirabilidad (capacidad para respirar a través del material).

Bajo estos estándares, para que un tapaboca sea seguro, debe filtrar al menos 70% de las partículas sólidas y gotículas de saliva y permitir una resistencia máxima de inhalación de 2.4 mbar (milibar, una unidad de medida de la presión) y de exhalación de 3 mbar. En líneas generales, el porcentaje de filtración de los tapabocas de tela varía entre 0,7% y 60%.

En términos menos técnicos, a juicio de la OMS, las instituciones encargadas de recomendar el uso de mascarillas no-medicas deben tomar en cuenta la eficiencia de filtración y transpirabilidad de los materiales que se utilizan para elaborarlas, el número y combinación de materiales, forma, revestimiento y mantenimiento.

Los primeros dos puntos, la eficiencia de filtración y la transpirabilidad, se condensan en una variable llamada el factor de calidad del filtro (factor Q). Entre más alto sea el valor, mayor es la capacidad del material para proteger. Expertos acordaron que tres es el mínimo factor Q recomendado. A continuación, los tipos de tela estudiados por la OMS y su respectivo factor Q y eficiencia de filtración inicial.

En general, recomiendan evitar materiales elásticos para hacer mascarillas, dado que estos se pueden estirar y son difíciles de lavar en agua tibia o caliente.

¿Qué otras características deben tener?

😷 Número de capas: Los tapabocas no-médicos deben tener un mínimo de tres capas de tela.

😷 Combinación de materiales:

1) Una capa interna de material hidrofílico (algodón o mezclas de algodón).

2) una capa externa de un material que repela el agua (polipropileno, poliéster o sus mezclas) que se encargará de parar la entrada de gotículas externas.

3) una capa intermedia de tela no tejida (polipropileno) o algodón que retenga las gotículas.

😷 Ajuste: Las mascarillas deben poder ajustarse de manera cómoda al rostro con tiras o bandas elásticas.

😷 Revestimiento de la tela: No se recomienda recubrir la mascarilla con compuestos como cera. Puede dificultar la respiración.

😷 Mantenimiento: Los tapabocas solo pueden ser utilizados por una personas, no deben compartirse. Hay que lavarlos con frecuencia con agua tibia o caliente. Si alguna de las capas muestra signos de deterioro por mucho uso, debe descartarse.

Porcentajes de protección

De vuelta a la infografía que se ha compartido en redes sociales hay datos que están correctos y otros que ni la OMS ha podido aclarar en sus investigaciones, más allá del documento del 5 de junio.

Las mascarillas N95 filtran al menos 95% de las partículas, así como las FFP filtran al menos 94%. Sin embargo, según una revisión de literatura (trabajos de investigación) hecha por la OMS, el uso de tapabocas N95 en comparación con las mascarillas médicas no está asociada a ningún riesgo estadísticamente más bajo.

Estudios con evidencia poco certera relacionados con los coronavirus que causaron el Síndrome Respiratorio Agudo (Sars), el síndrome respiratorio del Medio Este (Mers) y el COVID-19 muestran que el uso de protección (N95 o mascarillas médicas) reducen los riesgos de infección en los trabajadores de la salud. Las máscaras N95 o similares se también se asocian con una reducción más importante de los riesgos en comparación con las mascarillas médicas. Sin embargo, la OMS recalca que los estudios tienen importantes limitaciones y que continúan trabajando para encontrar data científica sobre su efectividad y riesgos.

Es decir, si bien es cierto que no se puede discutir la efectividad de las mascarillas N95, FFP, no existe evidencia suficiente que permita afirmar que un tipo protege más o menos que los tapabocas médicos. Los porcentajes de los tipos N95 y FFP son ciertos. Sin embargo, la efectividad de las mascarillas de tela no es tan específica como se muestra en la imagen, por tanto esos porcentajes son falsos. La OMS continúa monitoreando estos estudios.

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