Muere cuarto niño por infección en el J.M. de los Ríos

Otro niño falleció en el J.M. de los Ríos. Se trata de Daniel Laya. Tenía dos años y estaba infectado por la contaminación presente en la Unidad de Hemodiálisis. Es el cuarto niño que muere en condiciones similares, debido al incumplimiento de los protocolos sanitarios necesarios para el tratamiento de los pacientes renales en el centro de salud.

El pequeño estaba en cuidados intensivos debido a complicaciones producto de la infección, lo que produjo su muerte el pasado domingo, 25 de junio, en horas de la noche.

Efecto Cocuyo conversó el pasado 23 de mayo con la madre del niño, Carla Flores, quien denunció que Daniel se  hacia resistente a los antibióticos, debido a que su tratamiento era constantemente interrumpido. “Hoy por lo menos llegó un tipo de antibiótico, pero mañana no sabemos si vuelve”, dijo en aquella oportunidad.

Médicos, familiares de pacientes y activistas por los Derechos Humanos, le exigen al Ministerio del Poder Popular para la Salud que realice el protocolo de desinfección de las áreas de la Unidad de Hemodiálisis, la Planta de Osmosis y los Tanques de agua del hospital, para evitar una nueva muerte de un niño.

El primer niño en fallecer debido a la contaminación fue Raziel Jaure, de 10 años de edad, quien murió el pasado 3 de mayo. En el mismo mes, Samuel Becerra, de 12 años de edad, y  Dilfred Jiménez,  de 15 años, fallecieron debido a las bacterias e infecciones presentes en el hospital.

Las irregularidades en la Unidad de Hemodiálisis no son nuevas. La jefa de la unidad, Belén Arteaga, ha declarado en varias oportunidades que el hospital ha intentado resolver la situación, pero sin la asistencia del ministerio los esfuerzos han sido infructuosos.

Por eso, varias organizaciones y asociaciones publicaron un comunicado en el que exigen que el ministerio realice inmediatamente la desinfección de la unidad y provea de los insumos necesarios para tratar a los pacientes recluidos en el centro de salud.

Arteaga, en una entrevista realizada por el equipo de Efecto Cocuyo el 23 de mayo, explicó que aunque se contrató a una empresa para purificar las aguas en los tanques, no es suficiente. Además, la falta de antibióticos no permite tratar efectivamente a los pacientes.

En febrero de este año se denunció la presencia una bacteria en las aguas de los tanques. Investigadores de la Universidad Simón Bolívar determinaron que “las condiciones de insalubridad, limpieza y mantenimiento de los tanques observadas durante la captación de las muestras, influyen directamente sobre la calidad de las aguas”.