Tras captura de Maduro, la Fanb sigue cohesionada pero disminuida: dicen expertos
Ricardo Sucre no ve “a la Fanb con mucho poder”, mientras que para el almirante (r), Edgar Morillo, los cambios profundos vendrán con un nuevo gobierno

Tras la detención y extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos, el pasado 3 de enero, la gobernante encargada, Delcy Rodríguez, ha realizado cambios en el seno de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), incluido el Ministro de la Defensa.
A siete meses de la salida de Maduro del poder, Rodríguez ha hecho uso de su condición de comandante en jefe interina para sustituir no solo a Vladimir Padrino López tras casi 12 años en la Cartera de Defensa, sino a los comandantes de los componentes de la Fanb, al jefe del Comando Estratégico Operacional, Ceofanb (dos veces), jefes de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI) hasta que no quedó ninguno que haya sido nombrado por el gobernante anterior, además de los ascensos correspondientes.
El tutelaje de Washington influye en el estamento castrense que se vio derrotado el 3 de enero, pero no ha impedido que el Rodrigato deje de querer mostrar la cohesión del gobierno chavista, como en tiempos de Maduro y Hugo Chávez, con la cúpula militar, como sostén importante del poder en Miraflores.
Ocurrió tras el doble terremoto que azotó a buena parte de Venezuela el 24 de junio, cuando en medio de fuertes críticas sobre la inacción de la Fanb en medio de la emergencia, la interina, acompañada de su hermano y jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez y del ministro del Interior, Diosdado Cabello, defendió a los militares en el patio de la Academia en Fuerte Tiuna y les entregó “sables de honor”.
Para expertos en el tema militar, consultados por Efecto Cocuyo, la Fanb pasó de ser un cuerpo amenazante y combativo en el discurso contra el llamado imperialismo norteamericano en los últimos meses de la gestión de Maduro a un cuerpo “disminuido”, aunque mantiene la cohesión ideológica, a más de medio año sin Maduro.
Del ministro Gustavo Gonzalez López, señalan, coopera con EEUU y “pasa revista” sin hacer cambios profundos, pues todavía suben de jerarquía y ocupan puestos importantes, incluyendolo, militares con sanciones internacionales por violaciones de derechos humanos. Una reestructuración profunda se espera es con un cambio en Miraflores.
Perfil bajo y acoplamiento
“Hoy yo no veo a las Fuerzas Armadas con mucho poder. Está como el chavismo, unido, cohesionado, pero disminuido. Igual cuerpos como la Dgcim y el Sebin, ya no transmiten tanto poder, eso se botó con el 3 de enero. Todo ese discurso se vino abajo, ya no operan tanto con el miedo y quedaron para lo mínimo de control interno. Son una Fanb replegadas”, sostuvo el analista del tema militar, Ricardo Sucre Heredia.
A juicio del politólogo, Delcy Rodríguez solo aplica la misma fórmula de Maduro en cuanto a ir diseñando su propio “alto mando” para “estabilizar arriba” e ir rotando a las promociones con los últimos ascensos y pases a retiro, comenzando por un nuevo ministro de la Defensa (18 de marzo) como el más antiguo de la Fanb activo.
El 24 de julio, Delcy Rodríguez anunció el nombramiento del mayor general Rubén Belzares Escobar como nuevo jefe del Comando Estratégico Operacional (Ceofanb) y el de Pedro González Ovalles como comandante del Ejército. Belzares Escobar, quien estaba al frente del Ejército, relevó a Rafael Prieto Martínez, apenas nombrado en marzo. Víctor Bojas Trujillo fue designado como el segundo al mando del Ceofanb y José Freitas como comandante del Comando de Defensa Aeroespacial Integral (Codai).
“El alto mando aún está en un proceso de acoplamiento porque vino a sustituir a un ministro (Padrino López) que estuvo 12 años en el cargo y que, pese a las críticas, construyó un liderazgo a lo interno, con lo bueno y con lo malo. El último mando orgánico de González López en la Fanb fue en la Milicia como comandante general desde 2011 hasta 2013, luego Maduro lo nombra jefe de inteligencia (Sebin entre 2014 y 2024), se está adaptando al cargo de ministro. No lo veo todavía cómodo porque no viene de esa unidad orgánica de la Fanb”, evalúa Sucre Heredia.
El almirante venezolano en situación de retiro, Edgar Morillo, considera que González López ha querido eliminar consignas ideológicas en la Fanb, pero ha “encontrado resistencia” por décadas de politización. Aunque las frases que persisten han vuelto a recordar al expresidente Hugo Chávez con la frase “¡Chávez vive!” y no a Maduro, incluidos los actos oficiales encabezados por Delcy Rodriguez.
A través de la plataforma Telegram, la interina también informó a finales de julio sobre cambios en seis de ocho REDI: occidental con Javier Magallanes; insular Carlos Solórzano; Romeri Domínguez en Los Llanos; oriental Denny Ferrer; Guayana Miguel Yilales y capital que abarca Miranda y La Guaira, Carlos Aigster Villamizar. En enero y marzo cambió las dos primeras (Los Andes Pablo Lizano y central con Ángel Balestrini), por lo que quedaron removidos todos los jefes de REDI designados por Maduro.
“El ruido político que tenían cuando Maduro, cuando Padrino López, esa actitud desafiante mostrando despliegue, el riesgo de un Vietnam si Venezuela era invadida, los fusiles, que cualquiera podía ser un soldado para defender la patria, todo eso disminuyó. Se mantiene lo de enero, una Fanb con un perfil muy bajo que todavía dice consignas, pero sin relevancia. La Fanb sabe que no cumplió con su deber el 3 de enero y carga con esa marca, la veo incapaz de enfrentar crisis como la del 2017, 2020 y el 28 de julio de 2024”, agregó el politólogo.
De cambios “forzados” a menos presión
El 18 de marzo, con la designación del nuevo ministro de la Defensa, Miraflores informó que también cambiaban los comandantes de la Armada (Jorge Agüero), de la Aviación (Royman Hernández), de la Guardia Nacional, GNB (Juan Ernesto Sulbarán) y de la Milicia Bolivariana (Nayade Solovenly Belmonte).
Para Sucre Heredia y Morillo, el corto lapso entre los cambios militares realizados hasta ahora (cuatro meses) indican que el Rodrigato quiere sentirse cómodo con el alto mando militar y ya no tiene tanta presión como las primeras semanas posteriores a la captura de Maduro.
“Los primeros cambios post 3 de enero fueron forzados y más que eso en reconocimiento a una derrota militar sin lucha, sin resistencia. Ello llevó al descabezamiento de Padrino López y cambios en 19 puestos. Luego vinieron los cambios y ascensos en julio porque es un mes importante para los militares por su simbología y tradicionalmente se realizan ascensos. Se pensó que podrían limitarse a actos administrativos, pero se hicieron los actos. Delcy Rodriguez dio su señal de comandante en jefe, aunque esté encargada”, apuntó Sucre Heredia.
En julio ascendieron 168 funcionarios de la Fanb a rangos de mayores generales (8), generales de División (60), de Brigada (72), vicealmirantes (15) y contralmirantes (12), lo cual ha sido considerado como “demasiados altos mandos” para la cantidad de puestos operativos y con costos económicos. De la GNB, 91 ascienden a grados de coroneles y 23 a generales de División.
“La GNB es el verdadero soporte del régimen, siempre lo ha sido y ahora designan como comandante general a una ficha de Delcy Rodriguez (Juan Ernesto Sulbarán). El comandante de la Armada en cambio (Jorge Agüero) si cuenta con buenas credenciales para el cargo y se espera que pueda hacer un buen trabajo”, comenta Morillo.
Sobre el número de altos mandos, el militar retirado comentó que sigue siendo una práctica política desde la primera gestión de Chávez, quien dijo que solo respetó los ascensos por méritos al inicio. A su juicio, la situación cambió a partir de los hechos de abril de 2002, cuando la “lealtad política” prevaleció sobre el resto de las credenciales. Desde entonces, añadió, esos ascendidos pasaron a ocupar cargos relevantes desde el punto de vista de la seguridad interna y del manejo de fondos financieros.
En el mes de julio, el interinato también ordenó el pase a retiro de 110 generales y almirantes al cumplir su tiempo de servicio (33 años), entre quienes hubo considerados “leales” a Maduro y quienes en puestos estratégicos no reaccionaron a su captura el 3 de enero.
Sancionados por EEUU
Otra de las principales críticas sobre los nuevos nombramientos y algunos ascendidos giró en torno a efectivos de la Fanb con sanciones internacionales por violaciones de derechos humanos, entre los promovidos.
Para Morillo, los verdaderos cambios en la institucion castrense vendrán con un nuevo gobierno en Miraflores, “antes no”. De allí que, sostuvo, Delcy Rodriguez replica fórmulas de Maduro y de Chávez.
“Cambios importantes en la Fanb no se darán de la noche a la mañana. No se puede reorganizar una estructura tan penetrada políticamente hasta que no se haga una reeducación y eso cambiará con un nuevo gobierno y la reinstitucionalización”, sostuvo el militar retirado.
El jefe de la REDI Capital, Carlos Aigster Villamizar, ascendido a mayor general (GNB) en julio, fue sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EEUU, en noviembre de 2024, señalado de formar parte del aparato represivo que operó tras las elecciones del 28 de julio de 2024.
El jefe de la REDI oriental Denny Ferrer, igualmente ascendido recientemente a mayor general, exviceministro del Ministerio del Interior y Justicia, vinculado Cabello, también fue sancionado por el Departamento del Tesoro de EEUU en enero del año pasado, por sus manejos sobre la policía Científica Cicpc y el Servicio Nacional de Medicina Forense. Fue considerado parte del aparato represivo de Maduro y atentar contra la democracia.
Otros sancionados por la OFAC son los jefes de las REDI Central, Ángel Balestrini y Los Andes, Pablo Lizano. Ambos fueron señalados de apoyar y ejecutar órdenes de Maduro para reprimir a la sociedad civil durante las protestas post electorales de 2024.
Néstor Blanco Hurtado entró en los ascensos de julio para el rango de coronel de la GNB. Fue sancionado por EEUU en 2019, como parte del aparato de contrainteligencia del gobierno de Maduro (Dgcim) y señalado de tortura, uso excesivo de la fuerza y violaciones sistemáticas de derechos humanos, por parte de las propias victimas.
Durante la emergencia generada por los sismos del 24 de junio y en medio del tutelaje de Washington sobre Venezuela, marines de EEUU se han visto desplegados en zonas de desastre, principalmente La Guaira, con el jefe del Comando Sur, Francis Donovan, al mando.
La Fanb, a diferencia del deslave de Vargas de 1999, estuvo replegada durante los primeros días de la tragedia, lo que le valió un fuerte rechazo de los sobrevivientes.