Nueve pacientes de Nefrología del JM infectados con bacteria estafilococo

Las causas aun no están claras. La cantidad de infectados, tampoco. Los medios de cultivo son costosos y el hospital no los suministra. Pero entre los que han podido comprobar se cuentan nueve casos de niños infectados con estafilococo, una bacteria, en el servicio de nefrología del J.M. de los Ríos, principal hospital pediátrico del país.

Una de las principales hipótesis sobre las causas que manejan es la mala calidad del agua, pues los tres tanques del hospital presentan coliformes totales, coliformes fecales y aerobios mesófilos en valores muy altos, de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad Simón Bolívar. “Las condiciones de insalubridad, limpieza y mantenimiento de los tanques observadas durante la captación de las muestras, influyen directamente sobre la calidad de las aguas”, señala el estudio.

“En ese momento encontramos los tres tanques contaminados, sobre todo el que surte al área de nefrología. Entre las causas está el incumplimiento de la normativa de manejos de desechos sólidos por el propio hospital. Podemos ir al cuarto de la basura y constatar que está vacío mientras en los alrededores del tanque se encuentra la basura regada, y las lluvias de entonces contribuyeron a que se permeara al tanque; igualmente, encontramos heces de animales en los alrededores”, dijo Rubén Lugo, miembro del equipo de ingenieros de la UG de Tecnologías en Salud de la USB, refiriéndose al último trimestre de 2016, fecha en la que se hizo el estudio.

De acuerdo con indicadores de eficiencia, el equipo de la USB determinó que el sistema de aguas blancas está 14 por ciento operativo, mientras que el de aguas servidas funciona a un 70 por ciento.

Aunque las máquinas de nefrología tienen una planta de ósmosis que trata el agua antes de que sea utilizada, esta tampoco está en las mejores condiciones. No se le hace mantenimiento desde agosto, a pesar de que los médicos lo han solicitado. El año pasado solo se le hizo mantenimiento dos de las cuatro veces reglamentarias. El problema es que el mantenimiento de esa máquina no está contemplado en el presupuesto y cada vez que llega la fecha, toca ver de dónde se saca el dinero.

Para confirmar la infección que tiene cada paciente se le deben hacer, como mínimo, tres prubas, una por cada portal (arterial, venoso y periférico). Cada medio cultivo se consigue entre Bs 4.000 y Bs 5.000, por lo que cada padre tuvo que pagar, mínimo, Bs 12.000 para saberlo.

Como no todos pueden pagarlos, los médicos del hospital comenzaron a aplicar tratamiento a quienes presenten una alta fiebre persistente, a manera preventiva. “No podemos esperar a que se consigan los medios”, denunció el personal del servicio que prefirió resguardar su identidad.