Maduro acusa a militares, diputados y funcionario de Migración Colombia de planear atentado

Militares, políticos y financistas. El presidente Nicolás Maduro adelantó, la noche de este martes 7 de agosto, parte de las investigaciones del atentado fallido en su contra que ocurrió el pasado sábado 4 de agosto en la avenida Bolívar de Caracas, durante la celebración del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana.

Con la autorización de la Fiscalía General de la República, informó que la operación la encabezó el sargento retirado Juan Carlos Monasterios Vanegas, quien estaba solicitado desde el 6 de agosto de 2017 por participar en el ataque armado al Fuerte Paramacay, en la ciudad de Naguanagua, estado Carabobo.

Maduro nombró a quienes considera son presuntos financistas, así como a dos diputados de la Asamblea Nacional y a otros individuos como presuntos entrenadores de dos grupos operadores de drones y pidió el apoyo del nuevo Gobierno de Colombia y de Estados Unidos para que, por la vía de extradición, entreguen a quien, según la declaración de Monasterios Vanegas, acusó de planear el ataque del sábado pasado.

En un video donde ofrece testimonio al Ministerio Público, el implicado dijo que se retiró de la vida militar por decisión propia en 2013. Conocía al capitán Juan Caguaripano desde el año 2000, y fue este quien le propuso en 2017 participar en el ataque al Fuerte Paramacay, aunque se negó.

Sin embargo, mantuvo contacto con él y con otros de los que participaron de “ese ataque terrorista” como lo calificó Maduro. “Están comprobados los financistas, los explosivistas, identificados quienes dirigieron desde Colombia y desde Miami, el lugar donde fueron entrenados en Colombia“, agregó.

Entre las pruebas ofrecidas por el mandatario nacional, aseguró que Rayder Alexander Russo Márquez fue quien captó y preparó la logística de los autores materiales del hecho. También vinculó al coronel retirado Oswaldo Valentín García Palomo como otro de los jefes y militares detrás del atentado.

Maduro señaló que están prófugos dos de los explosivistas que prepararon la carga de los drones. Se trataría de Gregorio José Yaguas Monje y Yilber Alberto Escalona Torrealba, a quienes acusó de “sicarios y asesinos”.

Borges y Requenses acusados

De acuerdo con el testimonio de Monasterios Vanegas, el coronel García lo contactó en octubre del año pasado y volvió a llamarlo en enero. En febrero cuando se comunicaron, le informó el plan para atacar al presidente venezolano.

Durante varios meses se prepararon una finca llamada Atalanta en el municipio Chinácota, del Norte de Santander en Colombia, donde entrenaron con los drones, ya captado todo el grupo. Maduro afirmó que todos los participantes fueron jóvenes que participaron en las protestas contra su Gobierno durante el 2017.

El sargento retirado involucró a los diputados a la Asamblea Nacional Julio Borges y Juan Requesens, tras afirmar que le garantizaban su ingreso a Colombia, cuando tuvo problemas para acceder por segunda vez por la frontera con Táchira.

Monasterios Vanegas los señaló de gestionarle la entrada al vecino país a través de un funcionario de inmigración en el vecino país, a quien identificó como Mauricio Jiménez.

Por ello Maduro acusó a Borges de ser parte del plan, con el apoyo del expresidente Juan Manuel Santos. A Requesens, a quien detuvieron junto con su hermana la noche de este martes en su residencia en Caracas, lo calificó de “psicópata” y de haber promovido el año pasado una invasión militar de Estados Unidos hacia Venezuela.

Cómo fue la operación

El jefe de Estado detalló que el ataque no sería el 4 de agosto, sino el 5 de julio en el desfile militar por la conmemoración de la firma del acta de independencia. Sin embargo, los drones no llegaron en esa fecha, pues la idea es que los transportaran vía aérea a Caracas.

Sin embargo, fue el 1° de agosto cuando pudieron introducirlos al país por Cúcuta. Se reunieron en Barquisimeto dos días, para después llegar a la capital del país y decidir actuar el sábado 4 de agosto.

Aunque en principio se habló de que estaban cargados de C-4, Maduro añadió que uno de los drones tenía pólvora, metralla y plomo -el que explotó frente a la tarima presidencial– y el segundo, que se estrelló contra el edificio Don Eduardo, sí tenía una carga del explosivo.

Reiteró que los dos artefactos fueron desorientados por los inhibidores de señal de Casa Militar, lo que impidió le asesinaran, así como al alto mando militar y político del país.

Dos grupos

Uno de los drones fue operado desde el piso 10 de del centro empresarial Cipreses y ese equipo estuvo conformado por Yanni Pernía, Brayan Ruiz -que operó el artefacto- y Alberto Bracho. Estos tres jóvenes fueron los que lograron que el aparato llegara hasta la tarima presidencial, pero se descontroló y explotó encima de un grupo de cadetes de la GNB, por lo que resultaron siete militares heridos.

Según el relato presidencial, el otro dron lo operó Argenis Valero Ruiz acompañado de Monasterios Vanegas, quienes se pararon entre las esquinas Curamichate a Viento, y lo dirigieron desde una camioneta negra marca Chevrolet, modelo Orlando.

Este fue el segundo aparato que también iba a la tarima presidencial, pero no pudo lograr su cometido y terminó estrellándose contra dos pisos del edificio Don Eduardo. Tanto Valero Ruiz como Monasterios Vanegas fueron los primeros capturados por lo que Maduro llamó la “inteligencia popular“.

Refirió que un grupo de mujeres y un hombre vieron a los dos hombres de la camioneta “en actitud sospechosa” y los retuvieron hasta que llegaron los cuerpos de seguridad, a quienes se los entregaron.

Mientras que Pernía, Ruiz y Bracho fueron capturados en una camioneta Jeep Cherokee Azul en Barinas, porque al ver frustrado el plan huyeron con destino a Colombia.

Los financistas

Entre los señalados por financiar el atentado fallido, Maduro nombró a Osman Alexis Delgado Tabosky, residente en Florida, Estados Unidos y quien presuntamente prometió 50 millones de dólares a los implicados, así como vivir en el país norteamericano si lograban cumplir con su cometido.

Delgado Tabosky también es uno de los acusados por financiar el ataque contra el Fuerte Paramacay el año pasado. Para él pidió la extradición, y en especial hizo mención al presidente Donald Trump.

“Confío en la buena fe del presidente Donald Trump, confío en el que el presidente Donald Trump no permita que en su territorio se prepare el asesinato de políticos en Venezuela“, dijo Maduro.

En cadena nacional aseguró que en los próximos días continuarán ofreciendo más detalles para identificar al resto de los grupos políticos están involucrados en el hecho.

Chinácota: la ciudad colombiana donde entrenaron a los autores del atentado fallido, según Maduro

Foto: AVN

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