Salud mental: Guía de Manuel Llorens para gestionar el estrés

Entre el 6% y el 20% de la población afectada por desastres naturales desarrolla estrés postraumático; la mayoría experimenta ansiedad esperada que cede con el tiempo.

Imagen referencial, elaborada con IA

A más de un mes de los dos sismos que sacudieron de peor manera al estado Vargas y mantuvieron en vilo a buena parte del país, las huellas de la tragedia van mucho más allá de las infraestructuras colapsadas o las toneladas de escombros. En los sectores afectados, la emergencia mutó de los primeros auxilios físicos a una crisis silenciosa que se libra en la mente y el estado emocional de las personas. 

La incertidumbre por las viviendas destruidas, el duelo por las pérdidas humanas y la interrupción abrupta de la cotidianidad mantienen a las comunidades en un estado de vulnerabilidad prolongado.

Durante el despliegue y seguimiento de campo realizado por el equipo periodístico de Efecto Cocuyo se ha documentado que en los hospitales de campaña instalados en la entidad costera el área de atención psicológica se ha convertido en una de las más demandadas por los sobrevivientes. 

En paralelo, en redes sociales y en las conversaciones cotidianas de los ciudadanos proliferan testimonios sobre dificultades para conciliar el sueño, episodios de hipervigilancia, sobresaltos ante cualquier ruido mínimo e intensos sentimientos de culpa entre quienes salieron ilesos.

Ante este panorama, el psicólogo clínico y comunitario Manuel Llorens, quien conversó vía telefónica con este medio de comunicación,  advirtió que estas manifestaciones no son necesariamente patológicas, sino reflejos de un organismo que intenta protegerse. A partir de su experiencia en abordaje comunitario, explica cómo reacciona la psique ante el trauma y qué herramientas individuales y colectivas ayudan a mitigar el desgaste.

La respuesta de estrés como mecanismo natural de protección

Frente a la permanencia de síntomas de malestar semanas después del desastre, Llorens explica que no se trata de una patología inmediata, sino de una reacción adaptativa de la psique y el cuerpo ante la pérdida de la sensación de seguridad.

“La sensación de seguridad es una necesidad básica para organizarnos en la vida. Ante una amenaza profunda a esa seguridad, como la que representó el terremoto, el organismo genera una respuesta de estrés que es natural y está diseñada para protegernos. Toda esta activación, alerta y sobresalto que sentimos al principio, pero que seguimos sintiendo pasadas las semanas, es una respuesta de estrés adaptativa: el cuerpo se pone en alerta y moviliza energía para responder a la amenaza hasta recuperar la calma”, afirmó.

El especialista precisó que durante las primeras semanas es esperable manifestar irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño o sobresaltos frecuentes ante cualquier estímulo, dado que las personas continúan evaluando qué tan seguro es su entorno.

Agotamiento mental, duelo y la “culpa del sobreviviente

El mantenimiento prolongado del estado de alerta genera un desgaste físico y cognitivo de las personas. Según indica Llorens, el estrés sostenido deriva en cansancio generalizado, pérdida de la capacidad de atención y concentración, así como en un pensamiento menos agudo.

A la par del cansancio, el especialista señala que se presentan distintas formas de procesar la vivencia y el duelo, gestionar la ansiedad y el sentimiento de culpa. 

Llorens aclara que existen diferentes formas legítimas de gestionar la ansiedad. Mientras algunas personas requieren hablar y descargar lo vivido, otras necesitan guardar silencio, replegarse o concentrarse en sus labores cotidianas. “Ninguna estrategia es superior a otra, siempre que se respete el espacio ajeno”, dijo.

Respecto a los sentimientos de remordimiento expresados por quienes no sufrieron pérdidas directas, Llorens enfatiza que se trata de un fenómeno documentado. “Existe una cosa que se llama la culpa del sobreviviente, que es la tendencia a que, cuando hay una situación extrema, los que estuvieron cerca, pero pudieron sobrevivir, puedan sentirse culpables de haber sobrevivido. Creo que eso apela a la sensación de humanidad compartida. La culpa es una emoción moral que nos hace examinar cuál es nuestra responsabilidad hacia el otro”, señaló el especialista, quien precisa que, más que un síntoma a erradicar, esta manifestación constituye una reflexión necesaria sobre los deberes colectivos y la solidaridad hacia quienes perdieron sus bienes o seres queridos.

Recomendaciones de Manuel Llorens para la gestión del estrés

Para disminuir la activación fisiológica y recuperar la estabilidad, el especialista Manuel Llorens sugiere aplicar las siguientes orientaciones prácticas en el plano cotidiano y comunitario:

​🟦​Criterios para identificar la necesidad de atención profesional

El psicólogo Llorens enfatiza que la mayoría de la población expuesta a un desastre natural no desarrolla un trastorno clínico. La evidencia indica que solo entre el 6 % y el 20 % de las personas llega a presentar cuadros como el trastorno de estrés postraumático, mientras que la mayoría experimenta manifestaciones de ansiedad que disminuyen progresivamente al retomar sus dinámicas y recursos personales.

No obstante, advierte que se requiere acudir a un servicio de atención psicológica profesional cuando se presentan las siguientes señales:

✅​El malestar e inquietud se intensifican progresivamente con el paso del tiempo en lugar de disminuir.

✅​Existe una interferencia grave con la capacidad de trabajar o cumplir con los compromisos cotidianos.

✅​La persona se encuentra imposibilitada de restablecer la relación afectiva con sus familiares o de reincorporarse a la vida diaria.

​🟦​Construcción de espacios de seguridad

✅​Inspecciones técnicas: Llorens indica que realizar chequeos y evaluaciones profesionales a las estructuras físicas de las viviendas o edificaciones ayuda a restaurar progresivamente la confianza en el entorno.

✅​Acompañamiento interpersonal: Recomienda buscar la cercanía de familiares y personas de confianza para gestionar en conjunto la tensión.

✅​Preservación de lazos comunitarios: En los refugios o asentamientos temporales, Llorens aconseja construir ambientes que mantengan la familiaridad social para ayudar a reducir la sintomatología de la población.

​🟦​Técnicas de autorregulación fisiológica

✅​Respiración profunda enfática en la exhalación: Manuel Llorens señala que la exhalación lenta y prolongada activa el sistema nervioso parasimpático. Mientras que la inhalación rápida incrementa la frecuencia cardíaca y la presión arterial, exhalar despacio disminuye ambos indicadores y envía señales de sosiego al cuerpo.

✅​Contacto con elementos de calma: El psicólogo menciona que interactuar con mascotas, realizar caminatas o permanecer en espacios naturales seguros ayuda a regular la respuesta fisiológica.

✅​Uso de mecanismos de regulación previos: Aconseja apelar a los recursos personales que hayan servido individualmente en el pasado para afrontar momentos de alto estrés, tales como escuchar música, ejercitarse, conversar o asistir a servicios religiosos.

​🟦​Procesamiento colectivo del evento

✅​Rituales y espacios de encuentro: Para la tramitación del dolor, el especialista destaca la importancia de contar con un reconocimiento público de las pérdidas, participar en actividades comunitarias y disponer de espacios de diálogo sobre la historia compartida tras el sismo.

Autor(a)

Me dedico al periodismo con enfoque en derechos humanos. Hago cobertura sobre violencia en un país con pocas garantías