José Félix Ribas
José Félix Ribas

La violencia en Petare se acentúa y los habitantes de la parroquia pagan las consecuencias. La búsqueda de Wuileisys Alexander Acevedo Monasterios​, ​​ conocido también por su alias de Wilexis, ha dejado decenas de personas muertas, terror por los operativos policiales y miedo por los enfrentamientos entre bandas. 

José Felix Ribas es uno de los barrios más grande de Petare, en el municipio Sucre del estado Miranda, donde habitan aproximadamente 120 mil ciudadanos, según el último censo realizado en la comunidad. Está distribuido por 10 zonas y su mayoría es controlada por megabandas armadas. 

El municipio Sucre y su parroquia Petare son una de las zonas más violentas del Área Metropolitana de Caracas, resalta el último informe del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). 

Alias El Wilexis es quien tiene el máximo control en la mayoría de la zona, pero una banda rival llamada Los Chicorrios ha intentado arrebatarle el manejo de las economías criminales en ciertos sectores.

Por este intento de arrebato de la extorsión y las ventas de drogas son muy frecuentes los enfrentamientos entre los delincuentes en las zonas de José Félix Ribas, lo que lo convierte en uno de los barrios más peligrosos de Petare. 

Recientemente a través de mensajes difundidos por WhatsApp, algunos vecinos fueron amenazados con un toque de queda impuesto por la megabanda de Wilexis, que en 2020 contaba con un arsenal de armas y alrededor de 150 hombres a su disposición. 

Los toques de queda

Aunque no son anuncios oficiales, los integrantes de las megabandas en José Félix Ribas saben que tienen el control territorial de la zona y en muchas ocasiones imponen los llamados “toques de queda” dentro de la comunidad. 

Son avisos que circulan a través de cadenas de mensajerías instantáneas y estados de WhatsApp. 

“Los toques de queda se han hecho. Es algo que no se dice oficialmente, pero a veces uno ya automáticamente, por resguardo, trata de no estar a cierta hora en las calles, porque pasan las cadenas  por mensajes de texto y también por los WhatsApp”, asegura un habitante de la zona que prefiere hablar bajo anonimato para proteger su integridad física.  

La fuente señala que la mayoría de los residentes de estas zonas en conflicto están en las calles hasta las 10 de la noche por temor a que ocurra un enfrentamiento entre las bandas que se disputan el dominio de la acción criminal. 

“Yo particularmente siempre llego de mi trabajo a las 8 de la noche, ahora he entendido que los toques de queda son a partir de las 10 de la noche. Gracias a Dios siempre llego más temprano y me encierro en casa”, dice el entrevistado. 

¿Operativos policiales o saqueos?

El pasado lunes 8 de mayo, vecinos de las comunidades que componen este barrio de Petare protestaron en la entrada de la comunidad contra los operativos policiales. De esta manifestación surgen dos versiones: algunos fueron obligados por miembros de la megabanda y otros señalan que protestaron contra la violencia policial. 

La Policía del municipio Sucre indicó a través de la red social Twitter que algunos vecinos del sector les informaron a sus órganos de inteligencia que muchos comerciantes han sido obligados a no abrir sus comercios para asistir a la protesta contra los operativos policiales. 

Los funcionarios explicaron que esto era una medida de coacción para que los órganos de seguridad cesen con el despliegue conjunto ordenado por el Ministerio Relaciones Interiores, Justicia y Paz. 

Una fuente entrevistada por Efecto Cocuyo lamentó no haber participado en la protesta contra la violencia policial e indicó que nunca fue obligado a asistir, a pesar de que no está contra la labor policial sino de los atropellos que estos cometen. 

Te contamos: 150 hombres tienen el control delictivo de José Félix Ribas

La fuente señala que durante el operativo policial practicado en la Zona 6, el pasado 4 de mayo, los funcionarios policiales se llevaron algunos enseres de los hogares allanados y entraron sin órdenes para realizar este tipo de medidas, que deben contar con el apoyo de los tribunales. 

“El tema no es que se tenga algo en contra de la policía, el tema es que no terminan resolviendo el problema delictivo, las bandas igual siguen operando y nosotros los ciudadanos estamos a merced de estos grupos y de los abusos policiales”.

La persona entrevistada, que habita en la Zona 7 de la barriada, detalla que durante estos operativos los funcionarios suelen llevarse laptops, televisores, dinero en efectivo, y hasta artículos de comida. 

“Eso es lo que hace que repudiamos estos operativos, porque no buscan a los verdaderos delincuentes”, explica. 

Sin transporte en José Félix Ribas

Otro de los grandes conflictos generados por la megabanda de Wilexis en José Félix Ribas es la operatividad del transporte público hacia las zonas más altas del barrio, donde él y sus secuaces no tienen control total. 

Una habitante del barrio que no quiso ser identificada contó a Efecto Cocuyo que los delincuentes impidieron desde hace más de cinco meses que el transporte público llegara hasta la Zona 10 de la localidad.

“Nosotros en la Zona 10 no podemos trasladarnos en transporte público a otras zonas porque Wilexis lo prohibió y desde ese día ha sido difícil trasladarse. Ellos mandaron esa orden en un comunicado por WhatsApp”.

La interrupción del servicio se le “explicó” a los habitantes mediante mensajes de WhatsApp, donde los delincuentes señalaron que se iba a deshabilitar el servicio porque los miembros de la banda Los Chicorrios utilizaban el transporte para infiltrarse en las zonas que controla Wilexis. 

Clases interrumpidas por la violencia

La violencia ha frenado la vida escolar en José Félix Ribas. Tras los enfrentamientos armados los maestros han tenido que suspender muchas veces las actividades escolares por temor a que las niñas, niños y adolescentes sean víctimas de la delincuencia. 

“Estos enfrentamientos han hecho que no se puedan llevar a los niños a las escuelas, a mi me da miedo mandar a mi hija a clases”, dice una representante. 

La madre sostuvo que en algunos colegios dan clases a distancia para poder cumplir con el calendario escolar. 

“Hay colegios en los que los niños han perdido muchas clases debido a la violencia que se genera en la zona”, reitera. 

Me dedico al periodismo con enfoque en derechos humanos. Hago cobertura sobre violencia en un país con pocas garantías