ONG exigen información sobre desaparición del “topo de La Guaira”
Wilmer Cruz desapareció tras denunciar irregularidades en los rescates

Organizaciones de derechos humanos y familiares denunciaron la desaparición de Wilmer Antonio Cruz, conocido como “El Topo de La Guaira”, un voluntario que se destacó por su labor de rescate en las zonas afectadas por los terremotos del 24 de junio en La Guaira.
Según múltiples testimonios y reportes difundidos en redes sociales y medios, Cruz participó activamente desde los primeros días en las tareas de remoción de escombros, especialmente en edificios colapsados de la Misión Vivienda (OPP). Su equipo habría contribuido al rescate con vida de al menos 60 personas y a la recuperación de numerosos cadáveres.
La preocupación por su paradero surgió después de que Cruz compartiera videos y declaraciones en los que criticaba la falta de apoyo estatal: reclamaba maquinaria pesada, herramientas y recursos para continuar las labores de salvamento, advirtiendo que aún era posible encontrar sobrevivientes bajo los escombros. Poco después de estas intervenciones, presuntos funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se lo llevaron, según denuncias de vecinos y allegados. Desde entonces, no se tiene información oficial sobre su ubicación ni su estado de salud.
La organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEPvzla) emitió un comunicado instando a las autoridades a activar de inmediato los canales institucionales para determinar su paradero:
“Instamos a los organismos competentes a iniciar las investigaciones correspondientes para determinar su paradero y verificar su estado, aportando información precisa que brinde claridad a sus familiares y a la sociedad civil”, señaló la ONG.
Otras organizaciones como Un Mundo Sin Mordaza también se sumaron a la denuncia y exigieron al Estado venezolano responder por la integridad física del rescatista.
Hasta el momento, no ha habido pronunciamiento oficial del gobierno sobre el caso.“El Topo de La Guaira” se había convertido en una figura reconocida en las comunidades afectadas por su dedicación y habilidades para acceder a espacios estrechos entre los escombros, ganándose el aprecio de damnificados y voluntarios.
La desaparición de Cruz se produce en medio de la emergencia humanitaria por los sismos, donde continúan reportándose necesidades urgentes de maquinaria, insumos médicos y apoyo en las zonas más golpeadas.
Las organizaciones de derechos humanos han recordado al Estado su obligación de proteger a los damnificados y a quienes colaboran en las tareas de auxilio, y exigieron una respuesta inmediata que esclarezca los hechos.