Vaivenes del regreso de Machado, hablan los politólogos
Miguel Barone y Joaquín Ortega coinciden en tono “realista” de declaraciones de Machado en últimas entrevistas

De la euforia al realismo. Así ha ido variando el discurso de la líder opositora María Corina Machado a medida que transcurren las semanas y avanza la cooperación entre el gobierno encargado de Delcy Rodríguez y Washington.
El 1 de marzo, la Premio Nobel de la Paz 2025, a través de un video, llamó a sus seguidores a prepararse para una nueva y gigantesca victoria electoral y declaró, sin precisar fecha, que “para todo esto voy a regresar en pocas semanas a Venezuela”. Dos meses después admite que en su retorno al país pesa la posición de Estados Unidos y “razones de seguridad”.
Es el segundo giro discursivo importante por parte de Machado luego de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de EEUU. El primero fue aceptar públicamente, en una entrevista, que no será posible hacer respetar el resultado electoral del 28 de julio de 2024 – la Casa Blanca no los reconoció como comicios libres- y que se debe convocar a una nueva votación, la cual aseguró, volvería a ganar la oposición de manera abrumadora.
Para politólogos consultados por Efecto Cocuyo, el “realismo” de Machado reconoce el hecho de que el camino hacia la transición democrática no es lineal y no tiene una duración precisa en el tiempo, además de que se deben crear condiciones para que se logre.
Se necesitan elecciones presidenciales y concretar el cambio de gobierno, mencionan como uno de los elementos en esa ruta, pero es fundamental la designación de un Poder Electoral que no obedezca líneas partidistas y adecuar otros aspectos como el Registro Electoral para incorporar a votantes dentro y fuera de Venezuela.
Dosis de realismo
A juicio del politólogo Miguel Barone, si bien el manejo de expectativas siempre ha sido un desafío para Machado, no considera que dicha “dosis de realismo” vaya a afectar su liderazgo ni su alta popularidad entre los venezolanos.
Considera que las palabras de Machado están en sintonía con lo expresado por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, este 13 de mayo, cuando advirtió que no quieren “ir demasiado rápido” hacia la transición en Venezuela para “no poner en riesgo la estabilidad alcanzada” ni que el plan de las tres fases se “desmorone” . El alto funcionario ratificó que la meta es la “transición democrática, la legitimación del gobierno a través de elecciones libres y el fin de la tiranía”.
“EEUU está avanzando conforme a su plan, a su manera. No está en colaboración estrecha con Machado en el proceso, pero considera que en unas elecciones libres, ella y su partido (Vente Venezuela) deben poder parte participar. María Corina a su vez muestra colaboración con EEUU, se reúne con funcionarios (el presidente Donald Trump y Rubio), mientras tanto muestra fuerza fuera de Venezuela con movilizaciones y dentro con el apoyo de la gente”, señaló Barone.
En entrevista con CNN, el 11 de mayo, la líder política reveló que ha hablado “en detalle” sobre su regreso a suelo venezolano con Rubio y que han discutido principalmente el tema de su seguridad personal. Vale recordar que antes de su arriesgada salida del país que incluyó vía terrestre y marítima, además de la aérea para poder llegar a Noruega, en diciembre de 2025, Machado pasó más de un año en la clandestinidad para evitar ser detenida en Venezuela.
“El giro discursivo es sin duda un ajuste a la evolución de los hechos y del plan Rubio. Coordinar con EEUU, el regreso, es cónsono con el estado de ánimo del chavismo fuera del marco de liderazgo de los hermanos Rodríguez (lo que podría afectar la estabilidad). La sensación de reagrupamiento de otros grupos del mosaico chavista debe medirse más allá de las intuiciones”, sostuvo el politólogo, Joaquín Ortega.
Las amenazas de figuras como el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, y el gobernador del Táchira, Freddy Beranal, contra quien intente alterar la “paz” del país, sumado al descontento que expresan algunas voces internas por una supuesta traición a Maduro y pacto de los Rodríguez con EEUU, no son pasados por alto, entre los riesgos a la estabilización que se deben mitigar.
Manejo de expectativas
CNN reportó igualmente que según una fuente de Qatar, Machado no fue incluida en las supuestas conversaciones entre Washington y Caracas sobre un eventual escenario de transición tras la salida de Maduro.
Barone destaca que el manejo de las expectativas, en este caso por el regreso de Machado a Venezuela y las próximas elecciones, debe ser manejado con cautela porque impacta en la moral de los ciudadanos a los que el liderazgo debe explicar que un proceso de transición no es lineal y pasa por la permanencia del interinato un tiempo más y la creación de condiciones para concretar el cambio. Subrayó que desde las necesidades sociales y económicas de la población son temas difíciles de entender.
“Si dices la verdad puedes desmoralizar, si no la dices también, pero es importante el discurso realista sobre las elecciones y el regreso, que se deben crear condiciones como la actualización del Registro Electoral, la designación de un nuevo CNE si no completamente imparcial al menos equilibrado, que su regreso al país cuente con garantías y como ir normalizando que se trata de un proceso que llevará su tiempo”, expresó Barone.
Este viernes 15 de mayo, post del Comando Con Venezuela volvió a generar una campaña de intriga sobre una próxima visita de Machado a Panamá, con la frase: “Pronto, a una escala de Venezuela”.
El medio La estrella de Panamá difundió la noticia de la pronta visita de la ganadora de las primarias 2023 a ese país, sin precisar fecha, para reunirse con el presidente José Raúl Mulino, dirigentes opositores venezolanos y la diáspora. El portal de noticias también indicó que Machado recibirá las llaves de la ciudad de Panamá de manos del alcalde del distrito Mayer Mizrachi.
Para Ortega, el “rodrigato” puede aprovechar el giro discursivo para imponer una narrativa de permanencia indefinida en el poder y que la población debe “resignarse”. Igual vale para los sectores que pueden estar conviviendo con el interinato.
“En cierta medida sus enemigos (de Machado) pueden decir dos cosas: vendió sus principios y ese reajuste no es más que sometimiento a Washington. También pudieran decir que nunca tuvo fuerza y que aceptó que el poder burocrático chavista está por encima del poder de los votos. Hay rendijas pero persisten los riesgos de reversión autoritaria si los pasos no se dan de manera ordenada”, apuntó el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Necesaria reorganización opositora
Una de las principales críticas hacia Machado y los partidos que la acompañan, además de haber maximizado expectativas, es haber “delegado” en factores externos, en este caso EEUU, la estrategia de cambio político y hoy “se pagan las consecuencias”.
Barone ve más la situación actual, en la que Venezuela depende de las decisiones de una potencia extranjera, como una consecuencia del atrincheramiento del chavismo en el poder luego de las elecciones presidenciales de 2024.
“Tanto el chavismo como la oposición están supeditados a EEUU y no deben hacer nada que pueda alterar las tres fases de estabilización, recuperación y transición. Quizás en el seno opositor no se coordinó o no se habló lo suficiente sobre qué pasaría si EEUU intervenía como ocurrió el 3 de enero, por lo que una vez consumado el hecho no supieron que venía después”, dijo.
El politólogo aclaró que ello no quiere decir que desde la sociedad se dejen de demandar los cambios, de allí que son necesarias la movilizaciones de los sectores sociales y políticos. Los primeros por reivindicaciones salariales y la liberación de los presos políticos y los segundos para calentar los motores de cara a nuevas elecciones y el regreso de Machado.
La Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV) dio un plazo de 15 días al gobierno encargado (desde este 13 de mayo) para que libere a todos los presos políticos, calculados en más de 500, y que de no recibir respuesta convocarán a movilizaciones nacionales.
Desde Vente Venezuela, la dirigencia viene registrando la reactivación regional de los llamados “comanditos” claves en la movilización electoral de 2024. Líderes de otros partidos como Juan Pablo Guanipa y Freddy Superlano se dedican a recorrer los estados.
“Los partidos deben obligarse a actuar y reactivar sus estructuras de base fuertemente golpeadas por la represión y la migración. El trabajo se ha estado haciendo aunque persisten las limitaciones porque el aparato represivo no ha sido desmontado por completo, hay que ayudar a superar el miedo y la desconfianza, alentar la participación, la demanda ciudadana, trabajar por las condiciones pero con realismo por las dificultades para que haya elecciones y regrese Machado este mismo año”, recalcó.
