¿Por qué un outsider le gana en intención de votos a Maduro y a Guaidó?

POLÍTICA · 10 MARZO, 2021 08:19

Un outsider le gana en intención de votos a Maduro y a Guaidó, según encuesta

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

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Una encuesta de Datanálisis revela que en unas hipotéticas elecciones presidenciales, 45,8% de los electores votaría por un candidato independiente, 12% por el dirigente chavista Nicolás Maduro y 11,4% por el líder opositor Juan Guaidó. 30,8% opta por la opción de No sabe / No responde.

En el estudio, de febrero de este año, el outsider representa casi el doble de intención de votos de los que reúnen Maduro y Guaidó juntos.

“Lo que la encuesta dice es que hay decepción y desconexión con las ofertas políticas existentes llámense oficialistas, que tienen el mayor nivel de rechazo empezando por Maduro, u opositoras (…) la gente quiere una propuesta distinta a las estrategias pasadas, a la polarización actual”, responde el director de Datanálisis Luis Vicente León.

Para el analista político es evidente que en Venezuela aumenta el terreno para un outsider frente a la crisis de partidos y el desgaste de los dirigentes políticos: “El campo del outsider es el campo de las decepciones de la población frente al liderazgo”, pero advierte que esta persona debe tener la capacidad de articular a la oposición y de reactivar la esperanza en la población.

La encuesta también refleja que la iglesia sigue siendo el actor mejor valorado con 60% de evaluación positiva, mientras que los partidos quedan en el último lugar con apenas 10%.

Sobre esto, León afirma: “Hay un debilitamiento del sistema político global, incluyendo al chavismo y a la oposición, lo que pasa es que estando el chavismo en el poder y controlando las instituciones el statu quo le conviene más. Pero la popularidad del chavismo se desinfló y la oposición no logra capitalizar la mayoría que quiere el deseo de cambio, tres cuartas partes de los venezolanos quieren un cambio de gobierno, quieren poder elegir a un presidente distinto y hacerlo de inmediato”.

El sociólogo y magister en ciencia política Héctor Briceño atribuye el resultado de la encuesta a varias razones: al desgaste de los liderazgos en su ejercicio político, al aumento de un sentimiento antipartidos y a la pérdida de confianza en el voto como mecanismo de cambio.

“Esto sin duda alguna es una crítica importante especialmente al liderazgo de Guaidó, quien pasó de haber tenido 70% de apoyo en enero de 2019 a 11% 24 meses después, lo que muestra un claro deterioro de su figura y de su promesa del cese de la usurpación que planteó como un desenlace de corto tiempo y, al no concretarse, perdió vigencia”, señala.

Otro elemento que destaca es la disposición de voto hacia Maduro y de Guaidó. “Refleja un empate técnico y es claro que los votantes autoidentificados como oficialistas, con menos tensiones internas, reconocen mayoritariamente a Maduro (84,2%) como líder, mientras que tan solo un tercio (32,7%) de los votantes autodefinidos como opositores reconoce el liderazgo de Guaidó de cara a una hipotética elección presidencial, evidenciando la profundización de la fragmentación dentro del bloque opositor”.

El investigador advierte que la encuesta está influenciada por la ausencia de elecciones libres en el panorama. “La pregunta del candidato independiente siempre es una comparación injusta entre los ideales y la realidad, siempre preferimos los ideales frente a las personas de carne y hueso”, apunta.

Dilema electoral

Para Luis Vicente León, el dilema de la oposición no es votar o no votar, la cuestión es la estrategia que está detrás. “Si la abstención es pasiva es complicado lograr que los líderes y los partidos en todo el país se arriesguen a la irrelevancia porque al final si tu sumas una y otra y otra abstención sin presentar ninguna alternativa terminas siendo irrelevante”, expresa.

Si la oposición vota dividida y sin una disposición de lucha lo más probable es que le regale fuerza al chavismo, pero si usa el proceso electoral como mecanismo de movilización y de presión puede abrirse espacios, según León: “No se puede defender un voto que no se ejecuta”.

De acuerdo a los sondeos de opinión, Datanálisis registra que más del 60% de la población piensa que los partidos deben insistir en participar en las próximas elecciones regionales.

Sin embargo, cuando se le pregunta si está dispuesto a votar solo la mitad dice que sí. “Insistir a los partidos que participen quiere decir que luchen por conseguir condiciones electorales, que estén unidos, que den la pelea”, añade León.

El analista Héctor Briceño coincide en que si la oposición entorno a Juan Guaidó decide no participar en los comicios empieza a correr el riesgo de perder a una parte sustancial del electorado que la apoya “porque el vínculo de la población con los partidos y liderazgos ha sido tradicionalmente electoral”.

“Las elecciones, incluso bajo un gobierno autoritario, generan posibilidad de conectar con la gente, es un gran desperdicio por parte de la oposición no participar”, manifiesta.

Plataforma unitaria

El relanzamiento de una plataforma unitaria que aglutine a todos los sectores de oposición sigue en deuda. No obstante, el dirigente opositor Juan Guaidó ha adelantado que el Frente Amplio debe ser reactivado.

León considera que cualquier intento que busque rearticular a la oposición como bloque es positivo. “Yo soy un convencido de que no existe ninguna forma de resolver el problema venezolano sin una negociación. Plantear la idea de que Maduro no existe y que no es gobierno cuando tiene el control territorial del país es absurdo y te lleva a jugar un juego completamente ilusorio que termina en la nada”, señala.

Es crítico en enumerar las razones por las cuales aumenta la desconexión entre los políticos y los ciudadanos. “Lo único que la oposición ha dicho es no votes, no negocies, abstente. Lo único que hay es un llamado a aislar el país, su única propuesta es que no venga gasolina porque es iraní y viene de un país terrorista.

“La lucha es que no llegue diésel para que no puedan trasladar medicinas y alimentos. En esas circunstancias, no hay forma de que no tengas un cortocircuito entre la demanda de la sociedad y lo que le ofreces y, por otro lado, le dices a la gente que debe ir al sacrificio y muchas veces lo dices desde afuera del país”, cuestiona.

Briceño también ve la intención de retomar el Frente Amplio como una ventana de oportunidad.  Sin embargo, destaca que la estructura piramidal desde la cúpula hacia las bases debe cambiar. “Cualquier iniciativa es buena si construye la unidad desde las bases hacia la cúpula, lo importante es que haya una conexión con los sectores que necesitan más representación porque han sido los más vulnerados y excluidos”, concluye.