El partido Primero Justicia (PJ) reiteró este lunes la necesidad de convocar nuevas elecciones para renovar los cargos de diputados a la Asamblea Nacional, gobernadores, alcaldes y concejales municipales, como paso esencial en el proceso de transición democrática que, según la organización, se inició el 3 de enero de 2026 con la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Caracas.
Durante una conferencia de prensa virtual, la presidenta de PJ, María Beatriz Martínez, defendió la «victoria» del candidato opositor Edmundo González Urrutia en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, cuya proclamación oficial a favor de Maduro fue ampliamente denunciada como fraudulenta por la oposición y observadores internacionales.
PJ evitó mencionar explícitamente elecciones presidenciales en esta etapa, centrándose en la legitimidad de los poderes regionales, legislativos y locales. Martínez enfatizó que estos cargos —muchos de los cuales fueron renovados en 2025— requieren legitimidad popular mediante comicios organizados por un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), libre del control oficialista actual.
«No hay transición democrática real sin que se exprese y respete la voluntad popular», afirmó la dirigente, quien rechazó el poder «circunstancial» ejercido por el gobierno de Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada tras la detención de Maduro.
La tolda aurinegra, alineada con posiciones expresadas también por otros de sus líderes, Julio Borges, planteó varias condiciones impostergables para avanzar hacia una estabilización democrática:
- Liberación absoluta e incondicional de todos los presos políticos (civiles y militares), junto con el cierre definitivo de centros de tortura.
- Desmantelamiento del aparato represivo, incluyendo grupos paramilitares y estructuras de terror en organismos policiales y de inteligencia.
- Destitución inmediata de Tarek William Saab como fiscal general, acusado por PJ de ser el principal responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
- Retorno seguro de exiliados forzados por la persecución política y garantía para que quienes permanecen en clandestinidad puedan salir o reintegrarse libremente.
- Cese de la persecución a medios de comunicación y plena garantía de la libertad de expresión, incluyendo el desbloqueo de sitios web y el fin de la censura digital.
PJ insiste en que no bastan concesiones parciales: «la verdadera salida pasa por elecciones libres y transparentes en los niveles no presidenciales para reconstruir la institucionalidad desde abajo», dijo Martínez.
La postura de Primero Justicia refuerza el mensaje de que la «caída»PJ de Maduro representa un punto de inflexión irreversible, pero advierte contra cualquier intento de perpetuar prácticas autoritarias bajo nuevas figuras. El partido llama a mantener la presión interna e internacional para que la soberanía popular sea el eje central de cualquier proceso de cambio.
