Oposición y el mecanismo de negociaciones del 1 de agosto: La división puede ser costosa

Benigno Alarcón y Miguel Barone no dan por hecho una nueva fragmentación opositora y señalan la importancia de integración de la mesa

Tras el anuncio de la fecha de inicio (1 de agosto) de las conversaciones entre la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 y el Parlamento dominado por el chavismo, las aguas parecen turbias en el seno de la oposición. 

Por un lado, la presidenta de la Comisión Delegada, Dinorah Figuera, exhibe el apoyo del Departamento de Estado de Estados Unidos, que le solicitó participar en el nuevo proceso de negociaciones con el chavismo, a partir del reconocimiento de la AN de 2015 como la última institucion elegida democráticamente en Venezuela. 

Pero versiones como la del secretario general de Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup, indican que la comunicación entre Figuera y la líder opositora, María Corina Machado, y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) no es fluida. De momento, no hay coordinación entre la coalición opositora y la agenda de la diputada de Primero Justicia (PJ). 

Al mismo tiempo, otro partido integrante de la PUD, Voluntad Popular (VP), sin esperar por un comunicado acordado, adelantó su posición y apoya el mecanismo del 1 de agosto, con Figuera al frente. 

El panorama no está del todo claro, señalan analistas políticos que advierten sobre lo que puede implicar una nueva fragmentación opositora, aunque no dan por descontada la división de cara a la nueva mesa de negociaciones.

Sin embargo, Benigno Alarcón y Miguel Barone, consultados por Efecto Cocuyo, consideran que si bien la mesa a instalarse con representantes del chavismo y la oposición representa una oportunidad real de obtener resultados a favor de la causa democrática, bajo el tutelaje de Washington, todo dependerá del comportamiento de quienes se sienten a conversar. Se estima que la Premio Nobel de la Paz 2025 también evalúa la oportunidad que ofrece la instancia y por ello se le ve “cautelosa” antes de hacer algún pronunciamiento.

Las posiciones

“Hay posiciones distintas, lo cual no quiere decir que la oposición vaya a terminar dividiéndose. La cuenta que sacan quienes estén pensando en separarse (de la PUD) es que puede ser muy costoso. A quienes se han separado, hasta ahora, es el caso de los que fueron a elecciones de la AN el año pasado, les ha ido mal con pérdida de apoyo político. Aunque no estén de acuerdo en todo, los mantiene unidos el costo de dividirse y la conciencia de dónde está el liderazgo”, sostiene Alarcón.

Desde su mirada, parece haber dos nudos críticos que impiden un acuerdo pleno. Por un lado, Figuera y quienes de momento aparecen como representantes en la mesa por parte de PJ y VP muestran “subordinación” al Departamento de Estado y solo actúan según sus líneas. El tiempo dirá, acotó, si dicha forma de proceder es buena o mala a partir de los resultados que se obtengan. 

Por el otro, indicó están Machado y sus aliados más cercanos en la PUD que presionan por elecciones libres y transición política en el menor tiempo posible y no están de acuerdo con un tutelaje por tiempo indefinido.

“Se inaugura la mesa con muchas dificultades. Si quienes se sienten no representan los intereses de la oposición mayoritaria, no me refiero a que Machado tenga que estar sentada, sino de que no hablen de lo que la gente quiere que son elecciones, definir un calendario electoral,  nuevo CNE, Tribunal Supremo de Justicia, a la brevedad posible, que cese el aparato de represión y liberar a los presos políticos. Si eso no forma parte de las prioridades de la agenda de trabajo, esa mesa de negociación va a perder legitimidad muy rápidamente”, advirtió el analista político.

En recientes declaraciones, Figuera ratificó que la reestructuración del CNE será prioritaria en la agenda de discusión con el presidente de la AN dominada por el chavismo, Jorge Rodríguez, y que la tarea es que el voto popular sea respetado y protegido. Sin embargo, en entrevista publicada en el portal La Gran Aldea, Ramos Allup aclaró que ni la diputada ni EEUU han consultado a la PUD o a Machado

“Nosotros no vamos a participar en ningún proceso en el que no se nos consulte qué es lo que se va a hacer. Un verdadero proceso de democratización tiene exigencias que son irrenunciables. Quien no lo vea así y crea que cuenta con el respaldo popular, que eche para adelante solo”, expresó el exdiputado.

Reestructurar representación 

Para Miguel Barone, inciden en las diferencias que hoy se manifiestan previo al nuevo proceso de negociaciones, el hecho de que la AN de 2015 ha sido víctima de una dispersión de las fuerzas que la componían, a partir del cese del gobierno interino de Juan Guaido. Mientras unos parlamentarios se desincorporaron, otros se mantuvieron en la Comisión Delegada, aunque ahora la única cara visible es Figuera. 

A juicio del politólogo, los comentarios de Ramos Allup van orientados a llamar la atención sobre la forma de que se articule mejor en el seno de la PUD, junto a Machado y se reestructure el equipo de negociadores que van a estar presentes en el mecanismo que inicie el 1 de agosto. 

“No veo una nueva división en puertas que haga fracasar el intento de articular algo entre la AN de 2015 y la actual porque quien va a marcar este proceso es EEUU. Esperemos que los factores de la oposición junto a Machado puedan ponerse de acuerdo y definir los participantes en la mesa y la metodología a aplicar y que se tenga como prioridad el interés de los venezolanos que quieren contar con un nuevo CNE y del calendario electoral”, señaló Barone. 

En una segunda entrevista con el periodista Luis Olavarrieta, Figuera habló de la ampliación de la representación del chavismo y la oposición, a diez participantes cada uno. Entre los nombres que ya circulaban para acompañar a Figuera están Juan Miguel Matheus, Ramón López y Jorge Millán, de PJ; y Marco Aurelio Quiñones  y Sergio Vergara, de VP. La inclusión de representantes de VP es lo que explica, según Alarcón, que la tolda respalde abiertamente el mecanismo del 1 de agosto. Faltarían cuatro nombres en la mesa. 

“Respaldamos plenamente el trabajo de la Asamblea Nacional de 2015 para construir un espacio plural, institucional, inclusivo y representativo, donde se acuerden las condiciones para la reinstitucionalización, la reconciliación y la reconstrucción de nuestro país”, indicó VP en su cuenta de X, este 16 de julio.

Representación equilibrada 

“Las tensiones unitarias en momentos complejos de decisiones difíciles siempre han existido y gracias a Dios las hemos superado. En los momentos difíciles hay que tener prudencia, sentido de trascendencia y paciencia, mucha paciencia” respondió el dirigente de PJ, Juan Carlos Caldera, al ser consultado sobre las diferencias de cara al 1 de agosto. 

Caldera, quien estuvo presente en el cónclave de Panamá, en el mes de mayo, subrayó a Efecto Cocuyo que el proceso de negociaciones apenas arranca el 1 de agosto por lo que hay camino por delante para lograr acuerdos. El manifiesto que se produjo en el país centroamericano proponia una negociación directa con el interinato, con Machado como coordinadora, para unas elecciones libres, pero EEUU optó por Figuera que es “menos incómoda” para el chavismo.

Sobre la reunión que mantuvo Machado con la PUD este 15 de julio, trascendió que no estuvo presente Figuera. El objetivo del encuentro era reunir información sobre la vía de diálogo anunciada y definir una posición pública al respecto. No se informó  sobre ningún acuerdo.

“Se le puede dar el beneficio de la duda. Dinorah Figuera llega a la mesa por ser presidenta de la Asamblea de 2015  y representante de la oposición. Si ella negocia está obligada a negociar como una opositora y defender los intereses de esa oposición mayoritaria, pero igual debemos esperar cómo se comporta en la mesa de negociación. Si no se defienden los intereses de la mayoría, repito, la mesa pierde legitimidad muy rápidamente y va a recibir más críticas que aplausos, pero si se alinea tendrá el apoyo de todos”, reiteró Alarcón. 

Que no se exacerben los ánimos, previo al 1 de agosto y posteriormente, añadió, dependerá de que fluya la comunicación entre Figuera y Machado, lo cual no se percibe en estos momentos. A su juicio, ni la líder opositora ni Ramos Allup están pidiendo estar físicamente en la mesa de negociaciones sino estar representados, lo cual estima será la posición conjunta que tendrá la PUD.

“Una mesa de negociación en contra del liderazgo que hoy en día representa la mayoría del país tenderá a fracasar. Los que están en la mesa de negociación necesitan la legitimidad que les da el estar en comunicación estrecha y en buena sincronía con quienes representan el liderazgo político mayoritario, eso es fundamental. Creo que sería muy difícil para ellos poder avanzar si todo el país los ve con desconfianza porque, ya hay gente que cuestiona lo que están haciendo allí”, enfatizó el analista político. 

Sobre si Machado saldría a “dinamitar” la mesa de negociaciones si resulta excluida, Barone recuerda que la líder opositora sabe que su principal respaldo es EEUU, aunque el gobierno de Donald Trump no la quiera ahora en el proceso de negociaciones. En este sentido descarta por ahora que la exdiputada salga a descalificar la iniciativa avalada por el Departamento de Estado.

“Veo más bien un esfuerzo por poder participar de alguna manera, es lo justo; aunque EEUU privilegia la vía institucional que implica el reconocimiento a la AN 2015. Al final las acciones del chavismo llevaron a esto, a que EEUU tutelara no solo al gobierno interino sino al control de las negociaciones y cómo puede participar la oposición. La apuesta es porque se encauce a Venezuela por el camino de que todos podamos elegir libremente a nuestros gobernantes”, añadió.