Oposición debe acumular fuerza por la vía electoral, opinan expertos

La efectividad de no participar en los comicios dependerá de la ruta alternativa propuesta que parece no estar clara para la dirigencia

La estrategia de la oposición se apalancó, especialmente desde 2019, en la amenaza poco probable de una intervención extranjera y en los intentos de provocar el quiebre en el componente militar para forzar la salida de Nicolás Maduro. Pero el “cese de la usurpación” no ocurrió.

A casi dos años de la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, politólogos consultados recomiendan a las fuerzas opositoras cambiar su “estrategia del quiebre” por una que apele a la acumulación de la fuerza a través de elecciones que permitan ganar espacios de poder, legitimarse con el voto popular y les evite caer en la parálisis o el abandono de la acción política.

Los especialistas sostienen que aún en procesos electorales injustos e inconstitucionales, la oposición puede ganar espacios si participa con unidad estratégica.

El politólogo Ricardo Sucre destaca dos ideas que considera claves del polémico comunicado que emitió la Conferencia Episcopal Venezolana este 11 de agosto, el primero es que “el pueblo está abandonado por la dirigencia en general, está sin referentes políticos”, el segundo que “el pueblo favorece la vía electoral para resolver sus problemas”.

“La iglesia católica les está diciendo a los políticos que tengan cuidado con lo que deciden porque eso los pueden conducir a la nada, a un gobierno en el exilio o a la clandestinidad que es la nada”, advierte Sucre.

El problema, según el analista es que la oposición “está entrampada” en su propia narrativa. “Si participan en la elección entonces les van a decir alacranes. Su apuesta siempre fue un quiebre provocado por factores exógenos y ahora deben decidir si siguen con el quiebre o asumen una estrategia de acumular fuerza que pasaría por participar en elecciones”, expresa.

Aunque reconoce como válidas las razones por las cuales 27 partidos de oposición no competirán en las parlamentarias y sostiene que participar sin unidad sería igualmente desastroso, el profesor de la Universidad Central de Venezuela ve poco probable que la oposición obtenga alguna ganancia de no medirse electoralmente este año porque no muestra claridad sobre la ruta alternativa.

También destaca el deseo de los venezolanos de votar. “Creo que la oposición va a apelar a la abstención y no va a funcionar, el pueblo no quiere abstención. Las élites son las que quieren el conflicto porque están protegidas, tienen su familia afuera, tienen sus dólares. Pero el ciudadano está abandonado”, responde.

Destaca que las fuerzas democráticas deben recuperar su musculatura y una forma de hacerlo es abrir sus cuadros partidistas para que participen en las elecciones regionales que están por venir.

Otra opción que contempla el politólogo es que la oposición, en caso de no participar en la elección de la AN, se apegue a la exigencia de garantías constitucionales que hace un grupo de exfuncionarios del Consejo Nacional Electoral que introdujo un recurso de amparo para suspender los comicios.

Pero a este escenario exige pensar mecanismos innovadores de protesta que sean efectivos para presionar por condiciones competitivas.

En su opinión, la abstención no alcanzará niveles históricos porque la gente quiere expresarse a través del voto. “La abstención de 2018 fue de 54%, la abstención de este año puede ser de 48%”, estima.

A diferencia de otros analistas, Sucre cree que si bien el Parlamento tendrá mayoría chavista, por los efectos propios de la pandemia y el llamado a no participar, el sector de la oposición que sí participa y las otras fuerzas políticas que también se han anotado tendrán una presencia nada despreciable en la nueva Asamblea Nacional.

“Veo una relación de pugna en la Asamblea Nacional. El gobierno va con la mentalidad de obtener una AN complaciente, pero creo que los que van a llegar no van a tener esa posición”, señala.

También ve probable que el régimen de Nicolás Maduro busque encarcelar a Guaidó después del 5 de enero de 2021, fecha en la que vence el periodo constitucional del Legislativo electo en 2015.

Con omisión no se gana

“Por omisión la oposición no va a ganar nada”, con esta afirmación el politólogo y constitucionalista Luis Salamanca resume su postura sobre lo que debe ser la estrategia de la dirigencia política de cara a las parlamentarias del 6 de diciembre.

Salamanca explica que frente a un régimen autoritario se debe luchar en todos los terrenos, principalmente en el electoral que es donde mayores avances ha obtenido la oposición en los últimos años.

“Frente a una dictadura no puedes amarrarte a una única opción, no puedes decir solo con negociación o solo con el voto llegaré al poder porque no tienes control de la solución final. La solución final puede llegar por cualquier vía inesperada. Ahora, mientras llega esa solución tienes que ir trabajando en función de quitarle poder al régimen, no darle poder”, expresa.

Salamanca va más allá y considera que la decisión de no participar en las parlamentarias de este año le regala tiempo y oxígeno a Nicolás Maduro.

“Si Guaidó no participa estaría dejándole la Asamblea Nacional al régimen de Maduro con lo cual la oposición pierde la capacidad institucional para llegar a otros actores, como la Fuerza Armada Nacional. Con un Poder Público en tus manos puedes obtener avances, pero si no lo tienes estás fuera”, argumenta.

El bloqueo que ejecutó el gobierno chavista a la Asamblea Nacional de mayoría opositora fue un hecho que desmoralizó a quienes votaron por ese Parlamento. No obstante, el politólogo recuerda que la victoria parlamentaria fue la que le permitió a la oposición asumir un gobierno interino con respaldo de más de 50 países.

“La victoria de 2015 sirvió para seguir avanzando con más claridad en la construcción de lo que yo llamo un contrapoder para enfrentar al autoritarismo de Maduro. Este contrapoder despojó a Maduro de una serie de atribuciones, especialmente a nivel internacional, y le clavó una cuña a la maquinaria del régimen que le impidió funcionar de manera ideal porque amplio el espacio de conflicto y lo sacó de su zona de confort”, expone.

Aclara que la participación de la oposición debe ser en un bloque unitario, con una sola tarjeta si es posible, similar a la estrategia implementada para las elecciones parlamentarias de 2015, y con Guaidó a la cabeza como fuerza motriz porque solo así pueden ganarle a los abusos de poder y a la violación de la Constitución y de las leyes.

Sin embargo, este escenario fue descartado por 27 partidos de oposición.

Si solo participa la Mesa de Diálogo Nacional y otros partidos pequeños, el profesor universitario afirma que el voto opositor se dispersará y el poder de convocatoria no va a calar.

Trump, una variable de la ecuación

Salamanca destaca la elección presidencial de Estados Unidos que fue convocada para noviembre de este año y en la que Donald Trump tiene posibilidades de perder.

“En este momento Trump tiene todas las de perder. Si esto ocurre, Guaidó va a perder su principal asidero, el anclaje de su apoyo internacional se va a debilitar”, advierte.

A su juicio el líder opositor también se quedará sin asidero político y legal en Venezuela después del 5 de enero de 2021. “El más interesado en mantener la Asamblea Nacional debería ser Juan Guaidó. Maduro aplicó la continuidad administrativa en 2013 porque él controlaba todo, (Hugo) Chávez le había dejado el poder amarrado, pero Guaidó no tiene ese poder, tienes que tener fuerza para poder imponer una continuidad administrativa”, sentencia.