Mesa de diálogo cierra agosto con el TSJ en la mira: analistas perciben “logro moderado”
Primer paso sobre el TSJ es “relativo, circunstancial e incompleto”, dice Ricardo Rios, mientras Guillermo Tell Aveledo habla de una oportunidad de incidir

El mes de agosto cierra con la mesa de diálogo entre el gobierno encargado y la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 instalada, la firma de un primer acuerdo y el inicio de la ejecución de un primer paso dirigido a la renovación institucional con el proceso de selección de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Para algunos analistas hay progresos pero hacia la “normalización” del interinato en el poder y la cooperación económica. Otros se mantienen expectantes, a partir de lo que se considera un avance importante: el chavismo no tiene otra opción que someterse a una designación de magistrados con mayor control de la sociedad civil y bajo supervisión de Estados Unidos, al que interesa atraer a inversionistas con seguridad jurídica, a través de un Poder Judicial independiente.
¿El diálogo evoluciona satisfactoriamente a pesar de los intentos de controlar la narrativa pública y los ruidos externos? Para el consultor político Ricardo Ríos, la aprobación en primera discusión de la reforma parcial de la Ley Orgánica del TSJ para darle más espacio a la sociedad civil en la selección de los magistrados, es un “logro moderado”, cuyo verdadero alcance se sabrá una vez que resulten nombrados esos cargos y si realmente se trata de independientes.
Para el politólogo Guillermo Tell Aveledo persiste una prolongación de un “estado presente” al no ser abordados con prontitud los temas electorales como la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un cronograma para comicios, entre otros. Aclara que no es lo mismo que normalización y por eso la sociedad se mantiene a la expectativa.
Oportunidad moderada
La poca información que emana de la mesa de diálogo que encabezan el jefe del Parlamento de mayoría chavista, Jorge Rodríguez y la presidenta de la Comisión Delegada Dinorah Figuera, se conoce a través de declaraciones de miembros de la delegación opositora, aunque no proporcionan muchos detalles.
Cuando se refiere a las conversaciones, el chavismo en la AN lo hace de manera general, intentando posicionarlas siempre como iniciativa del gobierno nacional, luego para reivindicar una legitimidad del Parlamento electoral en 2025 y hasta para negar el tutelaje de Washington. De allí la pregunta de si realmente se perciben avances.

“Hasta hace apenas pocas semanas, el doctor Rodríguez había afirmado que no se iban a discutir los temas que la agenda de negociación está abriendo. En ese sentido, la reapertura del proceso de cambio de los magistrados del TSJ en la magnitud planteada, presenta una rara oportunidad de incidir en el cambio político a un relativo corto plazo. Estimo que este puede ser un paso significativo que se sume hacia un cambio institucional”, es la mirada de Aveledo.
Tras la firma del primer acuerdo del 12 de agosto, para iniciar el cambio completo del TSJ (32 cargos) y los esfuerzos para el desbloqueo del oro venezolano depositado en Inglaterra, Figuera comunicó que el cronograma de ejecución de ambos puntos iniciaria este mismo mes de agosto.
Este 27 de agosto, la AN presidida por Rodriguez aprobó en primera discusión la reforma del artículo 65 de la Ley Orgánica del TSJ que eleva de 21 a 23 los miembros del Comité de Postulaciones Judiciales, encargado de seleccionar a los candidatos a magistrados para la aprobación final de la plenaria. Con el cambio, la sociedad civil pasa a tener mayoría en el Comité con 12 representantes frente a 11 diputados.
Rios, presidente de Poder y Estrategia, coincide en que el tema del TSJ es un “primer logro moderado”, al que añade otros adjetivos: relativo, circunstancial e incompleto, hasta tanto no se confirme quiénes van a ocupar los cargos de magistrados y si habrá cuotas políticas.
“Inicialmente lo que podemos evaluar es quiénes van a conformar ese TSJ, para ver hasta dónde ese acuerdo realmente tiene algún nivel de relevancia desde el punto de vista político. Septiembre que inicia la semana que viene, va a ser la prueba de fuego, porque ya hay un segundo encuentro y tienen que obtenerse resultados más tangibles y seguramente sobre el CNE”, expresa.
Tras la primera discusión en la AN, persisten dudas sobre si la oncena de diputados que integraban el Comité de Postulaciones Judiciales designado en mayo, con mayoría chavista, será ratificado o si se escoge una nueva comisión preliminar que llamara a las postulaciones de los 12 representantes de la sociedad civil.
Antes de la reforma de la ley, el diputado (2015) y miembro de la delegación opositora en la mesa, Ramon Lopez (Primero Justicia), había adelantado en qué consistia el cambio y que el objetivo era aumentar la influencia y el control de la sociedad civil en el proceso. Aunque la ONG Acceso a la Justicia ha señalado que el artículo 270 de la Carta Magna no dice que dicho Comité tenga que estar conformado por diputados, por lo que la AN incurrió en una “desnaturalización” al establecer en la ley que son 11 legisladores.
Control de daños
En una entrevista radial el 26 de agosto, Lopez también aseguró que para diciembre ya se habrán logrado importantes avances con “buenas noticias” para el país. Igualmente aclaró que EEUU no tiene una silla en la mesa pero que se mantiene contacto permanente con el Departamento de Estado, principal impulsor de las negociaciones que de acuerdo con el secretario de Estado, Marco Rubio, son el inicio de la tercera fase de la transición para Venezuela.
Dicha supervisión de Washington fue la que negó indirectamente Jorge Rodríguez durante una intervención en la plenaria que abordaba la reforma de la ley del TSJ. El también coordinador de la delegación del gobierno interino en las negociaciones, dijo que era la primera vez que un diálogo se daba entre venezolanos sin intervención extranjera como en procesos anteriores. Asimismo recordó que la AN de 2025 es la que designará al TSJ porque es el único Parlamento legal y vigente.
A Ríos y Aveledo no les sorprende que el jefe negociador del interinato aún intente controlar la narrativa sobre lo que sucede en el país a partir de los eventos del 3 de enero, para la audiencia chavista. Atribuyen tal holgura a la cooperación económica con la Casa Blanca.
“La composición de la comisión de postulaciones y del comité independiente que verificará las credenciales es parte del acuerdo político; pero la responsabilidad formal recae en la institución del Estado que, recordemos, no está disuelta. Pese a la abrumadora mayoría del Psuv en el cuerpo legislativo, ¿tiene la misma holgura y el mismo margen de maniobra que podía tener en otras oportunidades? Sería difícil afirmarlo”, apuntó Aveledo.
Frente a las expresiones de Rodriguez, el decano de la Facultad de Estudios Jurídicos y Políticos de la Universidad Metropolitana (Unimet) subraya que EEUU es el garante y habilitador principal de las conversaciones, aunque no tenga un representante directo en la mesa y pueda conceder una “relativa discrecionalidad” a los actores involucrados.
“Ninguno de ellos actúa en un vacío. Pero no es lo mismo eso a un control: el talento político y la voluntad de acuerdo será clave para determinar el elenco de los actores institucionales de esta etapa, y aún esto no es por sí mismo garantía contra cooptaciones o regresiones autoritarias, y en ello las acciones del garante (EEUU) serán fundamentales”, advirtió el profesor universitario.
Rios no duda de que Rodriguez intentó hacer control de daños en el seno del chavismo. Sostiene que dicho discurso cada vez es menos creíble frente a hechos concretos que confirman el tutelaje del gobierno de Trump sobre Venezuela.
“Cuando necesitas decir que eres el jefe es porque estás perdiendo espacio, poder, porque disminuye su capacidad, pero tiene la libertad, digamos, dentro del tutelaje de intentar manejar la narrativa, pero lo contradicen evidencias de ese tutelaje, como por ejemplo que EEUU se adueñe de una proporción de las reservas petroleras venezolanas”, dijo.
El liderazgo sigue al margen
Otro integrante de la mesa y diputado de PJ, Jorge Millan se refirió en entrevista con Efecto Cocuyo, al primer punto del acuerdo que es el desbloqueo del oro venezolano en Inglaterra. Pese a las dudas aseguró que habrá mecanismos de trazabilidad que protegerá a los fondos de la corrupción y que lleguen a su destino, que son las víctimas del doble terremoto del 24 de junio. Cifras oficiales estiman casi 18.000 damnificados.
Sobre la ausencia de María Corina Machado en la delegación opositora, Millán aseguró que Figuera, hizo esfuerzos por incluir a una representación del liderazgo, pero que la Premio Nobel de la Paz 2025 optó solo por observar. Mientras, otras voces como la del secretario general de AD, Henri Ramos Allup, se siguen quejando de que la mesa de diálogo está “chucuta” porque solo dos partidos (PJ y Voluntad Popular) integran la delegación.
Millan sostuvo que hay una obligación tácita de transitar hacia la democracia a partir de las negociaciones con el interinato, independientemente de quien lidere el proceso. Reconoció que los tiempos que requieren las conversaciones no son los mismos de la expectativa ciudadana que clama por un cambio.
Ríos señala que independientemente de su popularidad y de que sigue siendo la líder de la oposicion en términos de opinión pública, Machado sigue sin tener incidencia en las negociaciones. Resaltó además que la exdiputada también parece estar al margen de los “cabildeos”, que a su juicio han sido determinantes en el devenir político venezolano.
Pone como ejemplo el lobby para el regreso del cuestionado empresario Alejandro Betancourt a Venezuela, avalado según medios internacionales por EEUU que lo considera un operador económico clave. Eso no está ocurriendo con Machado.
Sin embargo, Aveledo considera que Machado aún tiene margen de maniobra, incluso más amplio que meses atrás, pero considera importante, que junto a los partidos políticos que la respaldan, actúe desde los distintos espacios en la promoción de su mensaje, en la organización de sus cuadros y en el trabajo de preparación de las tareas de gobierno al que aspiran, de cara a eventuales elecciones.
“A la vez tienen la posibilidad creciente de promover manifestaciones y movilización en este tanteo informal de garantías y libertades. Con respecto al propio proceso, la dirección presente y los temas planteados deberían redundar en mejores oportunidades de participación para su causa, y también para la de otros actores que deseen competir, siendo Machado quien figura principalmente, incluso en los sondeos más conservadores”, sostuvo.
En un contexto de falta de acción, advirtió, no puede descartarse el surgimiento de otros liderazgos, como hecho natural o inducido por ciertos sectores e intereses.
El pasado 20 de agosto, Figuera declaró que a la par del proceso para la designación del nuevo TSJ, el mes de septiembre será de discusión de garantías políticas y civiles en la mesa, lo cual incluye el tema del regreso de los exiliados y las inhabilitaciones políticas contra dirigentes y partidos a fin de que puedan participar sin restricciones arbitrarias en los procesos electorales venideros y en la vida pública.
Ríos recordó que el Rodrigato cederá lo necesario en materia petrolera a EEUU a cambio de permanecer en el poder- este viernes 28 de agosto, Trump anunció un acuerdo con el interinato para el control sobre más de 65 mil millones de barriles de petróleo venezolano- pero no lo tienen garantizado. De allí que, insistió, la composición del nuevo TSJ y luego el CNE y hasta qué punto serán autónomos, dirá mucho sobre si el país se dirige hacia una transición democrática.
