Dos años de audiencias diferidas y tratos inhumanos: lo que vivió Juan Requesens

POLÍTICA · 30 AGOSTO, 2020 12:35

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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Violación a su inmunidad parlamentaria, tratos crueles e inhumanos, incomunicación y audiencias diferidas o suspendidas, fueron algunas de las vivencias del diputado a la Asamblea Nacional Juan Requesens durante los 752 días que transcurrieron desde su detención hasta que recibió casa por cárcel.

Señalado por la administración de Nicolás Maduro de estar vinculado al atentado contra el mandatario ocurrido en Caracas el 4 de agosto de 2018, el parlamentario padeció violaciones a sus derechos y al debido proceso durante los dos años que estuvo en prisión, según su defensa y organizaciones de derechos humanos.

Estas son las claves sobre su caso:

Una detención arbitraria

A pesar de contar con inmunidad parlamentaria, el diputado Juan Requesens fue detenido de forma violenta en su residencia por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) sin una orden judicial el 7 de agosto de 2018.

La administración de Maduro lo trasladó a la sede del Sebin en El Helicoide. El 8 de agosto, el Tribunal Supremo de Justicia indicó que su detención fue flagrante. La Asamblea Nacional Constituyente decidió allanar su inmunidad ese mismo día. Requesens estuvo incomunicado durante tres días.

Tratos crueles e inhumanos

El 10 de agosto, el ministro de Información y Comunicación, Jorge Rodríguez, difundió un video de Requesens en el que señala que facilitó un contacto migratorio con uno de los implicados en los hechos del 4 de agosto para que facilitara su ingreso al país.

Más tarde se difundió otro material audiovisual en el que el diputado se ve en ropa interior, manchada de lo que parecen ser restos de heces. En total, la administración de Nicolás Maduro utilizó nueve videoconfesiones para armar el caso contra la oposición.

Su partido, Primero Justicia, denunció que el parlamentario fue obligado a declarar en condiciones infrahumanas. Sus familiares y la Asamblea Nacional también denunciaron tratos crueles e inhumanos. Diputados exigieron un examen médico legal para descartar la presencia de cualquier tóxico.

Sin acceso al expediente ni al defendido

Su defensa no podía acceder al expediente ni había visto al diputado. Su familia finalmente pudo visitarlo después de 44 días. Su abogado pudo acceder al expediente 53 después de su arresto y pudo verlo luego de 93 días desde la detención, pero solo por un lapso de 30 minutos.

La esposa de Juan Requesens, Orianna Granati, logró visitarlo el 16 de noviembre. El 3 de diciembre, después de 111 días, su abogado pudo tener acceso a la acusación del parlamentario. Además aseguró que no había elementos de convicción para afirmar que participó en los hechos que se le imputan.

Audiencias diferidas

Desde el inicio, Requesens vivió el diferimiento de sus audiencias, reseña Acceso a la justicia. Su audiencia de presentación fue fijada para el 11 de agosto, pero su abogado, Joel García, informó que fue diferida “sin que se indicaran las razones”.

El 11 de agosto se fijó su audiencia de presentación, con horas de retraso. Fue diferida la madrugada del día siguiente. Casi 100 horas después de su detención, Requesens habló por teléfono con su familia, que lo reclamaba como “desaparecido”. El 13 de agosto inició la audiencia de presentación, nuevamente con retraso, por lo que fue diferida.

Al término de la primera audiencia, en la madrugada del 14 de agosto, le imputaron los delitos de instigación pública continuada, terrorismo, financiamiento al terrorismo, asociación para delinquir, homicidio calificado por motivo fútil en grado de frustración, homicidio calificado con alevosía en grado de frustración y posesión ilícita de armas y municiones. Se ordenó privativa de libertad.

Su audiencia preliminar fue diferida el 18 de diciembre y reprogramada por el tribunal para el día 24 de enero de 2019. Llegado el día, la audiencia no se celebró porque el tribunal no dio despacho. Cuatro días después, la audiencia se volvió a fijar para el 22 de febrero de 2019.

La audiencia comenzó el 22 de febrero, pero se fijó el 8 de marzo para su continuación. El 8 de marzo se difirió otra vez y se reprogramó para el 1 de abril. Ese día se volvió a diferir por falta de traslado y fue reprogramada para el 3 de abril. Continuó durante todo abril y el 2 de mayo fue diferida para el 6 de mayo. Se difirió dos veces más por falta de traslado y se reanudó el 22 de mayo. En junio se volvió a diferir y finalmente terminó el 11 de junio.

Sesiones suspendidas

El 1 de julio de 2019 se dictó la sentencia y se declaró la admisión de los cargos imputados al diputado Juan Requesens. Se mantuvo la privativa de libertad en su contra y se ordenó el pase a juicio de la causa.

La audiencia de juicio pautada para el 25 de noviembre se difirió por falta del traslado del diputado a la sede del Tribunal y se fijó para el 2 de diciembre.

Inició el 2 de diciembre, la sesión continuó el 4 y el 9 de diciembre, y luego se suspendió nueve veces hasta el 12 de febrero, día en que el juicio no pudo continuar por falta de traslado. Luego se postergó cinco veces más hasta marzo, cuando inició la emergencia nacional por coronavirus.

Preso, pero en mejores condiciones

El 7 de agosto de 2020 cumplió dos años preso. “No son dos años de prisión sino de lucha”, dijo su padre, Juan Requesens Gruber.

Se fijó el 11 de agosto de 2020 como fecha para la continuación del juicio ilegal contra el diputado y de otros 16 acusados, pero se volvió a diferir por falta de traslado. Se anunció el 20 de agosto de 2020 para la continuación del juicio, pero se difirió para el 31 de agosto.

El viernes 28 de agosto de 2020, el diputado Juan Requesens recibió una medida cautelar sustitutiva de casa por cárcel. “Esto no es ninguna libertad, él sigue estando preso pero con mejores condiciones en su casa”, dijo su abogado Joel García. Su familia celebró poder compartir de nuevo con él, pero junto a organizaciones de derechos humanos, pide libertad plena.

Según el diario ABC de España, Requesens no puede declarar a los medios y permanece con un grillete electrónico con GPS en el tobillo y custodia policial.