«Después del 21Nov vienen reacomodos políticos y negociaciones», aseguran analistas

POLÍTICA · 21 OCTUBRE, 2021 19:33

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Deisy Martínez


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Para los analistas participantes en el Conversatorio Elecciones Regionales ¿Y después qué? el escenario antes de los comicios regionales y municipales del 21 de noviembre no es muy prometedor, especialmente para la oposición venezolana y las expectativas de los ciudadanos votantes.

En cuanto a los escenarios post regionales, coincidieron, se anticipan reacomodos tanto en el chavismo como en la oposición, la redefinición de estrategias y que continúen las negociaciones entre las delegaciones de Nicolás Maduro y la plataforma unitaria.

En el evento vía Zoom que organizó la Escuela de Gobierno y Acción Política Rómulo Betancourt y moderó el exdiputado nacional, Jesús Yánez, participaron el expresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Andrés Caleca, la analista política y electoral, Egleé González Lobato, y el secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), José Luis Cartaya.

Sobre los resultados electorales, se anticipa una victoria del Psuv en la mayoría de los cargos a elegir – 3.082 en total- producto de la división del antichavismo y de no saber comunicarle a la ciudadanía qué esperan lograr con la participación en los comicios. Esto es, ganar  «músculo» para un eventual referendo revocatorio o unas presidenciales anticipadas o en el año 2024.

 Gobierno como  «promotor» de la abstención

Caleca recordó, en el inicio del evento, que las elecciones regionales no ponen el peligro el mandato del gobernante Nicolás Maduro, por cuanto este seguirá allí después del 21 de noviembre. Esto y la crisis del país, traducida en múltiples problemas como la hiperiflación y el quiebre de los servicios públicos que los gobernadores y alcaldes no van a poder resolver, es percibido por los electores, principalmente los de oposición. De allí el riesgo de la abstención.

Advirtió que esa narrativa abstencionista no solo es promovida por sectores extremos de oposición, sino también por Miraflores porque si la gente no va a votar se benefician los candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

«La designación de Tibisay Lucena -como ministra para la Educación Universitaria- es una provocación de cara a las elecciones y busca la abstención, es una política del Psuv hacer ver que la oposición no hará la diferencia si las gana. Esto, sumando a mantener la opacidad, que no haya campaña incentivando al voto, que se filtren informaciones desestimuladoras del voto, son mecanismos de aliento a las corrientes abstencionistas», asegura.

Oposición necesita unirse y reorganizarse

Caleca considera que por la cercanía del 21 de noviembre, la oposición ya perdió la oportunidad de elegir a los mejores candidatos y transmitir un mensaje contundente de unidad y de rescate del voto como mecanismo de lucha para el cambio político. De allí que el reto, sostiene, que tendrá la oposición tras las regionales será la redefinición de liderazgos y la reorganización de los partidos, tradicionales y actuales.

«El 22 de noviembre la lucha será la misma desde hace 20 años. Los partidos tradicionales no han podido recuperarse, siguen viviendo la crisis estructural histórica antes del chavismo y que se ha profundizado con el autoritarismo, el TSJ les confiscó sus símbolos, su institucionalidad y en cuanto a Primero Justicia y Voluntad Popular están implosionando, hoy día son cascarones vacíos igual que los partidos tradicionales», criticó.

Subrayó que el reto, después de los comicios es reconstruir la unidad organizativa de la oposición porque nunca lograrán derrotar al poder político en Miraflores desde la desunión.

 ¿Sucesión dentro del chavismo?

 González Lobato aporta otro escenario, quizás menos anticipado: un reacomodo en las filas del chavismo, pero con miras a una posible sucesión en el poder, es decir de Maduro a otro dirigente del Psuv. Esto, señala, una vez que evalúen los resultados electorales y en torno a cuáles liderazgos se mueven sus partidarios.

Este panorama, indica, requiere de que continúen las negociaciones con la oposición en México y de la tranquilidad que le pueda aportar y le permita llegar a 2024 sin mayores obstáculos.

«¿Maduro busca que le levanten las sanciones ? No creo tanto porque ya Irán le enseñó como evadirlas, lo que busca es garantizar la sucesión del poder dentro del oficialismo para 2024 y para ello necesita de una negociación, de tranquilidad, por eso es tan importante para él que la oposición participe, que haya observación internacional de organismos como la Unión Europea y que se posicionen candidatos presidenciales de un lado y otro», apuesta.

Aclara que ello no quiere decir que a última hora, el chavismo pueda  «darle una patada»  a todas las mesas, la de México y la electoral.

En cuanto al día de los comicios anticipa una dispersión de la votación opositora entre todas las candidaturas inscritas ante el CNE, especialmente en las gobernaciones y por lo tanto la pérdida de la mayoría de estos cargos.

No deja de mencionar que si se logra una observación internacional real para estas elecciones, que se centre en el proceso y no en ninguna parcialidad política, todas las condiciones que se logren servirán para futuros comicios, bien sea revocatorio, 2024 o incluso presidenciales adelantadas.

 Mayor democracia interna

Sin comprometer la opinión de la plataforma unitaria opositora, Cartaya coincide con González-Lobato en que el chavismo buscará reequilibrar fuerzas, movido por las diferencias que asegura, persisten entre Maduro y Diosdado Cabello. Cree que las primarias para escoger las candidaturas para el 21 de noviembre fueron la primera válvula de escape.

«Con las primarias, el chavismo adelantó el voto catigo para Maduro, el cual recayó en malos alcaldes y gobernadores, sacados por la misma militancia o por la dirección del Psuv que puso a otra persona. Se abrió la puerta a nuevos liderazgos», dijo.

En cuanto a la votación para las regionales, apuesta a una polarización entre el Psuv y la MUD, en la que la llamada Alianza Democrática que agrupa a partidos de la «mesita de diálogo» y quienes se prestaron para confiscar partidos como Acción Democrática y Voluntad Popular, quedará muy disminuida.

Esto, prevé, puede llevar a una parte de esa dirigencia a querer regresar a sus partidos originales o a un acercamiento a sectores de la oposición provoto como el que encabeza Henrique Capriles Radonski.

 Sobre la oposición mayoritaria que esta vez acude a elecciones, indica que los partidos que la conforman deben dedicarse posteriormente a adelantar procesos internos para democratizarse. Advierte que eso pasa por escuchar y darle paso a nuevos liderazgos, de lo contrario, alerta, será muy difícil rescatar la unidad.

«Después del 21 viene reacomodo y negociaciones, recomposición de las fuerzas internas dentro de la oposición u oposiciones. La Plataforna Unitaria se mantendrá en la ruta electoral y presionará por un cronograma electoral de presidenciales adelantadas, limar las asperezas y volverse a reunificar, de lo contario se le entregará a Venezuela en bandeja de plata a Maduro», sostiene.