“Que no se vuelva a repetir, era la madre de todos”, así fue el sepelio de Carmen Teresa Navas
Familiares, vecinos y familiares de presos políticos, activistas por los derechos humanos y demás familiares le dieron el último adiós a Carmen en el Cementerio del Este

El féretro blanco de Carmen Teresa Navas entró al Cementerio del Este, ubicado en La Guairita, estado Miranda, arropado por una bandera de Venezuela y rodeado de coronas de flores.
Tenía 83 años de edad. A su alrededor, decenas de mujeres que comparten la misma búsqueda y exigencias sostuvieron fotografías, pancartas y banderas. El acto fúnebre marcó el cierre de una secuencia que comenzó hace más de dieciséis meses, cuando la mujer inició el recorrido por distintas instituciones del Estado para conocer el paradero de su hijo, el preso político Víctor Hugo Quero Navas, muerto bajo custodia del Estado.

La movilización comenzó en la Funeraria Vallés, en Caracas. Allí se concentraron familiares, vecinos, activistas por los derechos humanos, estudiantes y ciudadanos particulares para acompañar el cuerpo de quien fue la representación visible de las familias que denuncian la desaparición forzada en el país.
El recorrido hacia el camposanto transcurrió entre consignas que exigían la libertad de todos los presos políticos, un lema que Carmen, a su avanzada edad, asumió para que alguien le dijera dónde estaba su hijo.
Durante más de un año y cuatro meses, Carmen Teresa Navas acudió a las sedes de los organismos de seguridad, tribunales y ministerios portando un retrato impreso de su hijo, de 57 años de edad.
La mujer mantenía la esperanza de que Víctor Hugo permaneciera con vida en algún centro de detención, a pesar de la falta de respuestas oficiales. El Estado venezolano omitió entregar información sobre su ubicación durante ese período, manteniendo el caso bajo el estatus de desaparición forzada.

La certidumbre sobre el destino de Quero Navas llegó el pasado 7 de mayo, cuando el Ministerio para el Servicio Penitenciario notificó a la familia el deceso del ciudadano. De acuerdo con el registro oficial entregado posteriormente, el hombre murió bajo custodia estatal el 25 de julio de 2025, a las 11:25 p. m., en el Hospital Militar de Caracas.
La información confirmó que la madre continuó la búsqueda en oficinas públicas durante casi diez meses después de que las autoridades competentes sepultaran los restos de Victor Hugo sin notificación previa a Carmen Teresa Navas, quien había dejado claro mediante instituciones y medios de comunicación que desde enero de 2025 estaba buscando a su hijo.

Sepultada junto al hijo que buscó por meses
En el Cementerio del Este, la sepultura de la señora Carmen se ejecutó en la misma parcela donde reposan los restos de su hijo. Al momento del descenso del ataúd, las madres de otros detenidos tomaron la palabra. Entre los grupos presentes se encontraban las representantes de los prisioneros vinculados a la denominada Operación Gedeón, quienes dieron unas palabras debido al vínculo que mantuvieron con la fallecida en las manifestaciones para exigir la liberación de sus familiares presos políticos.
“El dolor de una madre no se apaga. Tu lucha no fue en vano, nosotras las madres que estamos aquí seguiremos alzando la voz. Vuela alto, Carmen”, exclamó una de las integrantes de los familiares de la Operación Gedeón, mientras los asistentes arrojaban flores sobre la fosa de la familia Quero Navas.

Los presentes responsabilizaron directamente a las autoridades por el deterioro de la salud de Navas, asociando su fallecimiento al impacto emocional derivado de la opacidad institucional sobre la muerte de su hijo.
“No podemos seguir resistiendo esto, tienen que liberar a todos los presos políticos, no queremos seguir pasando por esto”, se escuchó entre los asistentes.

Las compañeras de lucha de Carmen insistieron en que el caso refleja cómo las personas adultas mayores tienen que asumir las tareas de defensa y búsqueda de sus familiares presos por motivos políticos y desaparecidos en el país.
Activistas de derechos humanos presentes en el sepelio recordaron que en el país más de 600 personas continúan privadas de libertad por motivos políticos en diferentes establecimientos militares y civiles. Asimismo, precisaron que por lo menos 20 de estos ciudadanos se encuentran actualmente en una situación de desaparición forzada.
El sepelio concluyó con la entonación del himno nacional, con la petición de justicia para la familia Quero Navas y con la exigencia de la liberación inmediata de todos los detenidos por motivos políticos en el país.