Álex Saab, auge y caída del hombre que calculaba

Álex Saab acumula una historia de corrupción, juicios internacionales y compra de políticos venezolanos. Hasta tuvo una campaña con influencers: #freeAlexSaab

Alex Saab escoltado por agentes de la DEA a su llegada este sábado, al aeropuerto de Opa-locka, en el condado de Miami-Dade (EEUU). FOTO: EFE

Tantas veces Álex Saab. El empresario colombo-venezolano, exdiplomático y ministro del gobierno venezolano fue entregado por la administración de Delcy Rodríguez a la justicia estadounidense, en un proceso de deportación inédito en Venezuela, donde residía desde el canje por diez ciudadanos de EEUU que lo devolvió a la libertad en 2023.

El caso Saab es emblemático. Los venezolanos pagaron por una estructura de corrupción que incluyó el fraude alimentario de los Claps. La pudrición entró en la casa de millones de venezolanos y expuso la salud de niños y adultos; luego vendría la corrupción de la Operación Alacrán, con la cual cooptaron a diputados de partidos de oposición que hoy sirven claramente a los intereses del oficialismo; por si eso fuera poco, Saab fue el centro de dos grandes negociaciones que hicieron posible lo increíble: fue extraditado a EEUU desde Cabo Verde, procesado, indultado, exaltado al salón de la fama de los héroes del chavismo y defenestrado a la par que su padrino y presunto socio Nicolás Maduro.

En junio de 2020 fue declarado diplomático venezolano luego de su detención en Cabo Verde y el 16 de mayo de 2026 solo se convirtió para el gobierno chavista en un ” ciudadano colombiano”.

La caída

A mediados de enero, Saab fue destituido de su cargo como ministro de Industria, posteriormente el 4 de febrero los rumores de su eventual detención fueron desmentidos por el abogado Luigi Giuliano. “Está tranquilo en su casa”, dijo en una aparente mentira.

Sin embargo, no fue visto ni escuchado en público desde aquel momento. Hasta que este sábado 16 de mayo se conoció extraoficialmente su entrega a las autoridades estadounidenses. Horas después una foto lo mostraba con una barba encanecida y la mirada extraviada, ya en manos de los estadounidenses y presumiblemente en territorio de EEUU.

El portal Cuentas Claras Digital daba la exclusiva de la entrega de Saab. Efecto Cocuyo confirmó la noticia con el exgobernador Carlos Tablante.

En pocos minutos, se conoció la ruta de un avión que iba al principal aeropuerto de Venezuela a buscar a Saab, las dudas sobre esta información circulaban, pero pronto fueron resueltas: un comunicado oficial detallaba que Saab estaba siendo deportado a los Estados Unidos.

En menos de cinco horas desde que se difundió la información ya Saab estaba en Miami, una fotografía lo muestra con un traje deportivo de color gris.

Auge y poder

La saga de Saab es un periplo de imposibilidades: en 2020 fue capturado en Cabo Verde, deportado a Estados Unidos para enfrentar un juicio y en un canje sorpresivo, que incluyó a un individuo buscado por la justicia estadounidense volvió a Venezuela en diciembre de 2023, donde siguió sentado a la diestra de Maduro.

En ese ínterin fue develado como diplomático y defendido con pasión por los voceros del gobierno, entre ellos la propia Delcy Rodríguez.

Con esta entrega se sella una saga que incluye una trama de corrupción con comida llena de gorgojos, leche en polvo falsificada, edificios sin terminar, el exilio de los periodistas del portal Armando.Info, la Operación Alacrán, un juicio inconcluso, un perdón de Biden.

Desde 2018 los venezolanos han visto el auge y caída de un personaje protegido por Nicolás Maduro y la propia Rodríguez.

El empresario barranquillero llegó al entorno de Maduro de la mano de Piedad Córdoba.

Sus primeros negocios estuvieron como un constructor de viviendas, pero pronto encontraría la verdadera mina: la importación de alimentos del programa Clap: Comités Locales de Abastecimiento y Producción.

Los periodistas del portal investigativo Armando.Info pagaron con el exilio y la persecución la develación de los negocios de Saab con el gobierno de Maduro y su presunta vinculación como testaferro del exmandatario.

Saab también se convirtió en hombre clave para burlar las sanciones internacionales contra el gobierno de Venezuela. El oro, el petróleo a descuento y el puente comercial con Irán e India pasaron por sus ecuaciones para mantener a flote la economía de la administración de Nicolás Maduro.

En junio de 2020, el avión donde viajaba hizo escala en Cabo Verde para surtir combustible. Allí fue detenido por petición de EEUU.

Durante más de un año, el mundo asistió a una batalla legal, de relaciones públicas y propaganda bajo la etiqueta #freeAlexSaab. Caracas lo invistió retroactivamente con el título de “diplomático” para forzar su inmunidad en los tribunales del iarchipiélago africano.

También resultó ser acreditado como ciudadano venezolano. Estas acciones fueron vanas. En octubre de 2021 fue extraditado a EEUU. Allí fue presentado en un tribunal de Florida con la típica braga anaranjada. Su imagen enfrentando a la justicia dio la vuelta en los medios venezolanos.

Alex Saab

Pero aún estaba lejos de concluir esta historia. El arresto de Saab activó de inmediato una contra-ecuación en Caracas. La mesa de negociación política en México fue congelada. El jefe de la delegación, Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional, anunció a Saab como parte de la bancada del gobierno de Venezuela.

Para la justicia estadounidense, el caso se perfilaba como un juicio sobre el lavado de dinero y los secretos financieros del chavismo. Pero en la Casa Blanca de Joe Biden hubo otro cálculo: un canje por diez prisioneros estadounidenses, entre ellos un prófugo de la justicia conocido como “Fat Leonard”.

La negociación se fraguó en diciembre de 2022 cuando Roger Carstens, enviado especial de EEUU para el tema de rehenes, fue recibido en Caracas. La oferta inicial del régimen de Maduro fue rechazada, pero luego se reactivó.

Así, un año después Saab retornó a Venezuela, recibió una bienvenida de héroe. En Caracas lo esperaba su esposa Camila, también convertida en funcionaria del gobierno, y él fue nombrado “Ministro de Industrias y Producción Nacional”. En enero de 2026, la interina Delcy Rodríguez lo destituyó y prometió que estaría a cargo de nuevas tareas.

Sin embargo, lo que era un rumor sobre su caída en desgracia se confirmó totalmente al ser informada su “ deportación” y enfatizar en el comunicado oficial que es ciudadano de nacionalidad colombiana.

Autor(a)

Periodista venezolana, analista política. Especialista en Comunicación Organizacional con certificación en Periodismo Emprendedor en CUNY Graduate School of Journalism. Autora de Politikom, Con la Vagina bien puesta y co autora de Marketing Politico. Herramientas para ganar elecciones. Amo las campañas electorales, por dentro y por fuera.