Justicia para sanar: reconocimiento del Estado es clave en el proceso de duelo de las víctimas
El duelo que produce la desaparición forzada es uno de los más complejos y difíciles de procesar según los expertos en psicología

Los días de Carmen Navas buscando a su hijo, Víctor Hugo Quero, terminaron de forma trágica, con la confirmación de la muerte del comerciante bajo la custodia del Estado, tras 16 meses de incertidumbre. La conclusión de la desaparición forzada del exmilitar tuvo un impacto notable en la opinión pública venezolana, cuya indignación se hizo presente en las redes sociales y también en las calles.
El duelo que produce la desaparición forzada es uno de los más complejos y difíciles de procesar, según los expertos en psicología, puesto que constituye un dolor continuado por el no saber si su hijo, hija, esposo, primo o hermano sigue vivo o muerto.
La desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad establecido en el artículo 7 del Estatuto de Roma; incluso, la Organización de Naciones Unidas detalla que este delito es usado para infundir terror en la ciudadanía por parte de grupos adversos o gobiernos opresores para mantener controlada a su población.
Al momento de que funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) detuvieron a Quero el 1 de enero de 2025, y no informaron sobre su paradero, se constituyó el delito; mientras, su madre, después de 16 meses, visitar 21 centros, entregar 4 escritos y asistir a 11 comparecencias, no le informaron sobre la muerte de su hijo ni su lugar de reclusión hasta el 7 de mayo de 2026.
Lo que le sucedió a Carmen Navas impacta en quienes siguen esperando información sobre sus familiares presos políticos.
La noche del 11 de mayo, Marino Alvarado, defensor de los derechos humanos en Provea, informó sobre un nuevo caso de desaparición forzada: Ernesto Solano, de 23 años, y Belkis Fuentes, quienes fueron detenidos por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) y, desde su detención, no informan sobre su paradero.
Alvarado enfatiza que esta es la tercera desaparición forzada registrada en los últimos 15 días. Según datos de Justicia Encuentro y Perdón, actualmente están documentados 21 desaparecidos bajo custodia estatal. El duelo de sus familiares aún está activo.
De la mano de Manuel Llorens, psicólogo clínico e investigador especializado en Clínica y Magíster en Psicología Comunitaria de la Manchester Metropolitan University, evaluamos el proceso de este tipo de duelo y una serie de recomendaciones para afrontarlo.
El doctor Llorens enfatiza que la sanación depende de la asunción de responsabilidades institucionales y del reconocimiento del daño..
¿Qué es el duelo?
Llorens explica que las desapariciones y muertes bajo custodia del Estado presentan dificultades únicas para los familiares, desde el duelo de la pérdida, a la incertidumbre que genera no saber si están vivos o no.
“Los duelos de los familiares de personas desaparecidas son sumamente complejos por la ambigüedad que genera. La persona no está presente, pero queda duda de si está viva o no está viva o en qué condiciones está”, señala el experto y añade que esta situación impide que el proceso de pérdida siga un curso biológico normal.
Se ha desarrollado, explica, el término “duelo ambiguo” para describir la complejidad de los procesos emocionales de pérdida cuando, en cierta medida, la persona ya no está, pero tampoco ha desaparecido por completo.
La persona que experimenta este duelo vive una tensión constante entre aceptar la pérdida y mantener la esperanza de obtener respuestas.
La recuperación emocional, subraya Llorens, exige el conocimiento de los hechos para integrar la muerte en el marco de la realidad.
“Los familiares también necesitan tener claridad sobre los hechos para poder darle sentido a la experiencia de pérdida, porque parte de lo que implica un duelo implica poder llorar la pérdida, pero también implica darle sentido en el marco existencial mayor”, precisa.
La justicia como camino a la sanación
El procesamiento del duelo en contextos de derechos humanos mantiene un vínculo directo con el reconocimiento estatal de lo ocurrido, sostiene Llores y advierte que la reparación psíquica depende de la asunción de responsabilidades institucionales.
“Si no hay algún tipo de aclaración de qué fue lo que ocurrió y si no hay algún tipo de sentencia que permita colocar esas responsabilidades donde corresponden, normalmente esos procesos de duelo siguen abiertos”, apunta.
El duelo no ocurre solo en la intimidad, sino que posee una dimensión pública vinculada a los marcos de justicia de la sociedad, dice el especialista. “El duelo tiene un elemento privado personal de la pérdida del ser querido, pero tiene una dimensión pública que tiene que ver con los marcos de justicia y de sentido con que entendemos nuestras vidas”.
Para el experto, la responsabilidad del Estado facilita que el familiar desplace el foco de la lucha legal hacia su bienestar interno.
También identifica que el impacto de casos como el de Quero afecta la estabilidad emocional del entorno social al tocar una herida colectiva y señala que este suceso remueve la espera de otras personas con parientes privados de libertad.
“Este caso habla ya no de un duelo individual, sino de los duelos que como sociedad nos corresponde hacer para poder sentir que sí podemos caminar hacia una restitución”, asegura.
Escucha empática, grupos de apoyo y afrontamiento familiar
✅ El primer paso para las familias que atraviesan por la desaparición forzada de uno de sus miembros es la escucha empática de sus situación, sin juzgarse ni problematizar la situación; más bien, no se trata de dar consejos o pedir que se “pase página”, sino de validar las emociones y respetar las creencias de la familia sobre la suerte del desaparecido.
✅ Entender que existe la ambivalencia, sentimientos como la culpa por intentar llevar una vida normal o la alternancia entre esperanza y desesperación son reacciones normales ante una situación traumática prolongada.
✅Transformar la búsqueda en una participación activa dentro de asociaciones de familiares ayuda a romper el aislamiento emocional y devuelve una sensación de control sobre la situación.
✅Compartir historias y recuerdos del desaparecido con la familia y la comunidad contribuye a encontrar un significado y a conciliar ideas antagónicas sobre su ausencia.
✅Promover el diálogo abierto, incluyendo a niños, niñas y adolescentes según su madurez, evita que los más jóvenes asuman culpas infundadas o responsabilidades que no les corresponden.
✅Las reuniones con otras personas en situaciones similares ofrecen beneficios que la ayuda profesional individual a veces no alcanza: Al ayudar a otros, el familiar recupera su autoestima y sale de la posición pasiva de víctima.
✅Participar en actividades lúdicas o creativas (como el dibujo o la narración) permite un respiro necesario del estrés constante, generado por la culpa o ansiedad de no saber qué ocurrió con su familiar.
✅Es indispensable que las familias continúen con sus ritos como celebrar fechas importantes (cumpleaños, aniversarios) como recordatorio de algún miembro faltante en el hogar. Incluso incentivar a practicar sus creencias espirituales como forma para afrontar el duelo.
✅Llorens enfatiza que el reconocimiento del daño y la solidaridad comunitaria fortalecen la capacidad de resiliencia de los dolientes. Sugiere que el acompañamiento mediante actos simbólicos o religiosos otorga una cuota de sentido a la pérdida, siempre que la familia exprese su consentimiento.
✅La búsqueda de apoyo psicosocial es vital para el acompañamiento de las víctimas de este delito.
Redes de asistencia y recursos para el acompañamiento
La sociedad civil ofrece alternativas para recibir atención psicológica especializada de forma gratuita en Venezuela.
La Universidad Católica Andrés Bello dispone de la PsicoLínea Ucab para primeros auxilios psicológicos los jueves de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. a través de los números 0414-1217882 y 0424-1723981. Este servicio permite recibir intervención profesional inmediata en momentos de crisis emocional o pérdida.

La Federación de Psicólogos de Venezuela gestiona el Servicio de Atención Psicológica Integral mediante un formulario en su cuenta de Instagram. Organizaciones como Psicólogos Sin Fronteras (+58 424-2925604) y Cecodap (+58 424-1804002) brindan acompañamiento en crisis y protección.
La Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (Avesa) también ofrece atención presencial en Caracas a través del número +58 424-1659742.