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Narrativas digitales, partidos políticos y activación ciudadana

“En la arena política contemporánea de América Latina, las redes sociales dejaron de ser simples canales de transmisión para convertirse en el epicentro de la lucha por el poder”

Narrativas digitales, partidos políticos y activación ciudadana

En la arena política contemporánea de América Latina, las redes sociales dejaron de ser simples canales de transmisión para convertirse en el epicentro de la lucha por el poder. Como señala Manuel Castells, la comunicación es el espacio donde se construyen las relaciones de poder, y hoy ese espacio opera bajo una lógica digital acelerada. Las campañas electorales de la región ya no se articulan en torno a propuestas programáticas complejas, sino mediante el “imperativo narrativo”: relatos simplificados donde el candidato se erige en protagonista absoluto.   

El auge del egotelling: cuando el candidato es el único protagonista

Los datos del Laboratorio Digital de Narrativas Políticas revelan un fenómeno contundente en el continente: el 73,69% de los contenidos analizados priorizan las narrativas frente a un escaso 26,31% de contenido programático basado en políticas públicas. Dentro de este ecosistema, predomina el storytelling personalizado o egotelling, donde los dirigentes políticos actúan como influencers que exhiben su vida cotidiana, mascotas y pasatiempos para conectar emocionalmente con las audiencias.   

Esta dinámica genera una paradoja comunicacional. Aunque las plataformas digitales nacieron bajo la promesa de la horizontalidad, las campañas replican una estructura radial y vertical: el candidato ocupa el centro del escenario monologando, mientras la ciudadanía se limita a observar y reaccionar desde la periferia. Como advierte el investigador Ismael Crespo, la polarización emocional y las cámaras de eco reducen la política a una confrontación de identidades cerradas, donde el voto duro se atrinchera y el debate deliberativo queda anulado.   

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Brevedad, ansiedad y burbujas: cómo consumen política los jóvenes

A tono con la aceleración social que describe el sociólogo Hartmut Rosa, la atención ciudadana se ha vuelto efímera. En la ciberdemocracia latinoamericana, la retina manda: los videos breves (reels) de entre 15 y 30 segundos dominan las estrategias de comunicación, dejando rezagados a los formatos densos y a herramientas como los memes, que apenas alcanzan 0,48% de uso oficial.   

En este engranaje, el rol de los jóvenes es fundamental pero contradictorio. Por un lado, constituyen el segmento demográfico más activo en el consumo de contenidos digitales rápidos; por el otro, enfrentan el riesgo de la apatía hacia la res pública debido a la desconexión entre los relatos de campaña y sus problemas cotidianos. Los jóvenes no buscan discursos paternalistas, sino narrativas auténticas que validen sus demandas de transformación social, empleo y sostenibilidad.

Recomendaciones estratégicas para partidos políticos y movimientos sociales

Para superar la trampa del monólogo digital y reconectar con la ciudadanía, los actores políticos deben implementar un giro copernicano en su praxis comunicativa:

Migrar del storytelling al storydoing: Los partidos deben demostrar con acciones tangibles y participación comunitaria lo que pregonan en redes, reduciendo la distancia entre la promesa virtual y la realidad material.   

Abrir las compuertas de la escucha activa: Es imperativo transformar las redes de un megáfono unidireccional en un espacio de co-creación. La ciudadanía organizada y los movimientos sociales exigen canales reales de deliberación y no meras reacciones pasivas (likes).   

Incorporar la agenda real frente al proselitismo vacío: Temas estructurales como seguridad, educación y salud no pueden seguir relegados a porcentajes de un solo dígito en las publicaciones oficiales. La ciudadanía demanda respuestas técnicas complejas envueltas en relatos honestos.   

Empoderar las periferias retricas: Los jóvenes y los liderazgos de base deben ocupar el centro de la narrativa digital (storytelling tercerizado), permitiendo que la voz colectiva sustituya al ego individual del dirigente.   

En definitiva, la revitalización de la democracia en América Latina depende de que los partidos políticos abandonen sus burbujas analógicas y algoritmos de autocomplacencia. La tecnología digital ofrece una infraestructura sin precedentes para la movilización; el desafío radica en ponerla al servicio de la deliberación ciudadana y la transformación social.

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Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores.

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Autor(a)

Politólogo con especialización en gerencia social. Actualmente es el coordinador general del Centro Gumilla en el Estado Lara. Profesor universitario de pre y postgrado. Analista político y de tendencias electorales. Columnista de opinión. Locutor y conductor de programas de radio.