ONG venezolanas denuncian ante la FAO grave crisis de seguridad alimentaria y cuestionan cifras oficiales
Cuestionan las cifras aportadas por Delcy Rodríguez en Roma

Un grupo de organizaciones académicas y de la sociedad civil venezolana presentó una carta pública dirigida a los jefes de Estado y de Gobierno que participan en el Foro Mundial de la Alimentación 2026 de la FAO, en Roma, en la que denuncian el colapso de la seguridad alimentaria y nutricional en Venezuela y llaman a una acción multilateral urgente.
La misiva, suscrita por la Alianza Venezolana por la Salud (AVS), el Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES) de la Universidad Central de Venezuela, el Centro de Investigaciones Agroalimentarias “Edgar Abreu Olivo” (CIAAL) de la Universidad de Los Andes, la Fundación Bengoa, el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS) y el Grupo Social CESAP, advierte sobre una realidad que, según las firmantes, “las narrativas oficiales e incluso algunos informes multilaterales recientes tienden a invisibilizar”.
De acuerdo con los datos presentados, en julio de 2026 el costo de la Canasta Alimentaria Familiar se ubicó en 727,94 dólares, mientras que el salario mínimo no alcanza el equivalente a 1 dólar y el ingreso integral con bonificaciones apenas llega a unos 240 dólares. “Esta brecha, afirman, deja a alrededor del 80 % de los hogares sin capacidad de adquirir una dieta saludable y confina a entre 8,4 y 3,4 millones de personas a niveles de inseguridad alimentaria moderada y severa, respectivamente”, afirma la misiva.
En el plano nutricional, las organizaciones reportan una prevalencia de desnutrición aguda en menores de 5 años del 9,1 % a nivel nacional en 2025, por encima de los umbrales de alarma de la OMS. En estados como Sucre, Zulia, Portuguesa y Carabobo, las cifras suben a niveles de entre 18 % y 24 %. En lactantes menores de 6 meses, la desnutrición aguda alcanza el 17 %, mientras que el retraso en el crecimiento (desnutrición crónica) afecta al 10,5 % de los niños a escala nacional y llega hasta el 26 % en comunidades vulnerables.
El documento también señala el deterioro en la utilización biológica de los alimentos por el colapso de servicios básicos (agua potable, electricidad, saneamiento y combustible) y la postración de la producción agropecuaria, con la pérdida de aproximadamente 250.000 trabajadores agrícolas (una caída del 20 % de la fuerza laboral rural) y una producción nacional que se mantiene un 10 % por debajo de los niveles de 2014-2016.
Las firmantes cuestionan de manera particular el informe SOFI 2026 de la FAO, que reportó una caída en la prevalencia de subalimentación del 17,6 % al 5,9 %. Advierten que el indicador de Disponibilidad para Consumo Humano utilizado se basa en un promedio nacional que no refleja el consumo real ni las profundas desigualdades, generando una imagen distorsionada de la situación.
En su petitorio, las organizaciones solicitan garantizar asistencia humanitaria neutral y despolitizada a través del Programa Mundial de Alimentos y agencias asociadas; exigir transparencia y auditoría de las estadísticas nutricionales venezolanas; y acompañar un plan de restauración agroalimentaria que incluya programas de alimentación escolar, transferencias monetarias indexadas e inversiones para reactivar la producción de pequeños y medianos productores.
“El derecho humano a una alimentación adecuada para las y los venezolanos no puede ser sacrificado por conveniencias diplomáticas ni silenciado por discursos oficiales”, concluye la carta, en un llamado a la responsabilidad de las naciones presentes en el foro de la FAO.