Falta de trenes en Metro de Caracas aumenta riesgo de transmisión del coronavirus, dice ONG - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 19 AGOSTO, 2020 12:03

Falta de trenes en Metro de Caracas aumenta riesgo de transmisión del coronavirus, dice ONG

Texto por María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin

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Al registrarse los primeros casos de coronavirus en Venezuela, voceros del Gobierno de Nicolás Maduro aconsejaron cerrar el Metro de Caracas por el alto riesgo de que este se convirtieran en un foco de contagios.

No obstante, el 17 de marzo, las autoridades se decantaron por restringir el acceso al subterráneo y anunciaron que solo empleados de sectores exceptuados de la cuarentena (según el decreto de alarma nacional) podrían viajar en el sistema Metro de Caracas y el Ferrocarril de los Valles del Tuy.

Para ello debían presentar en la entrada un carnet o constancia de trabajo como prueba de que era empleado de los sectores priorizados (salud, transporte, seguridad y servicios básicos).

La empresa de transporte informó, además, que realizaría jornadas de desinfección periódica y reforzarían la limpieza de los trenes y otras áreas de las estaciones. Otra norma fue el uso obligatorio del tapabocas.

Sin embargo, en las últimas semanas, videos y fotos en las redes sociales muestran una aglomeración de usuarios similar a los tiempos de prepandemia, cuando empleados y pasajeros denunciaban un colapso total del sistema.

Todo esto ocurre mientras el Distrito Capital permanece como la región de más casos activos de coronavirus.

Menos trenes

Ese amontonamiento de usuarios en los trenes, andenes y escaleras se debe principalmente a dos razones: la falta de trenes y un “relajo” en los controles de acceso, advierte la asociación Metro Comunidad.

De acuerdo a la organización, que reúne a empleados activos y jubilados de la empresa, la actual oferta de trenes es la siguiente:

🚇 Línea 1: Máximo 10 trenes.

🚇 Línea 2: Máximo ocho trenes en la mañana. “Ya en plena hora pico normalmente salen dos trenes, quedando muchas veces entre seis o cuatro para toda la Línea 2”, dice Jesús Hernández, integrante de Metro Comunidad.

🚇 Línea 3: Máximo cinco trenes, “aunque normalmente ofertan entre tres y cuatro. Pero hemos tenido días de hasta solamente dos trenes”.

“Una oferta de 10 trenes en Línea 1 implica unos tiempos de espera, si están bien distribuidos los trenes en la línea, mayor a 30 minutos”, detalla Hernández.

Cita el caso de la estación Plaza Venezuela, que recibe pasajeros de las líneas 2 y 3: “una espera de 30 minutos o más conlleva a que el andén se llene de usuarios. Además, si solamente tenemos 10 trenes es inevitable que los trenes vengan llenos, al máximo de su capacidad o más”.

El exoperador afirma que “esta situación que está ocurriendo prácticamente todos los días desde que se declaró la pandemia” e insiste “es imposible que no haya aglomeración de personas en el Metro en cualquiera de sus líneas con tan pocos trenes ofertados, aún con las restricciones para el ingreso”.

Otro nudo crítico es la Línea 3 que se “alimenta” del Ferrocarril de los Valles del Tuy, donde también “se hacen colas inmensas y los andenes con pequeños para la cantidad de gente que tiene que recibir”.

Continúan las fallas

El representante de Metro Comunidad señala que a esto se suma que los trenes habilitados prestan servicio con fallas.

Precisa que en la Línea 1 del Metro de Caracas de una flota de 48 trenes CAF (Españoles), 38 están estacionados por falta de repuestos para subsanar las averías.

Los trenes que quedan son “liberados con fallas”, incluyendo que algunos tienen vagones con motores y frenos están aislados. “Es como si fuera un peso muerto arrastrado por los demás vagones”, explica. Otros tienen fallas de puertas, en el sistema de iluminación y el aire acondicionado.

Agrega que de cinco trenes que funcionan en la Línea 3, tres de ellos tienen un vagón que no presta servicio, es decir al que no pueden acceder los usuarios porque está aislado y tiene las puertas bloqueadas.

Por estas circunstancias, la empresa de transporte tuvo que pedir prestados trenes metrópolis al Metro de Los Teques para que circulen en las líneas 2 y 3 del subterráneo caraqueño.

El personal especializado para hacer reparaciones también es escaso, la mayoría renunció por los bajos salarios.

La ONG Familia Metro coincide en señalar que no es que haya aumentado el número de usuarios desde que comenzó la cuarentena, sino que “con tan pocos trenes pareciera que el Metro está full”, dice su presidente Ricardo Sansone.

Aunque no hay forma exacta de calcular cuántos pasajeros usan el sistema, Sansone estimó que a diario circulan unas 350.000 personas.

Relajo en la vigilancia

Ambas organizaciones, consultadas por separado, aseguran que no ha cambiado la instrucción de permitir la entrada solo a trabajadores priorizados, aún cuando Caracas entra en flexibilización de la cuarentena.

Jesús Hernández señala que, sin embargo, en el último mes han notado “un relajo” por parte de los funcionarios que fueron asignados para el control de la entrada. Especialmente en las estaciones no tan concurridas.

Todas las estaciones están trabajando con uno solo de sus accesos abiertos. Su custodia quedó en manos de la Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional Bolivariana y los milicianos.

La vigilancia es discrecional, opina Hernández, porque mientras se ha reportado en algunos indiferencia, en otros hay denuncias de funcionarios que no dejan pasar a la gente si tiene carnets vencidos.

El vocero de Metro Comunidad cuestiona que, además, la gente está usando muy mal las mascarillas. “Se dejan al descubierto la nariz, si va a hablar por teléfono se quitan las mascarillas”… es inevitable que el Metro de Caracas se convierta en un alto foco de contagio“.

Un espacio que facilita la transmisión del virus

La doctora Patricia Valenzuela, miembro de la Sociedad Venezolana de Infectología, destaca que “las aglomeraciones en espacios no ventilados, o salones no ventilados, pequeños, son el momento o los lugares que facilitan la transmisión de SARS-CoV-2 que produce COVID-19 (la enfermedad)”.

La razón es que se deja de respetar el distanciamiento físico “y las gotitas de saliva van a alcanzar con más facilidad el rostro, los ojos, la nariz o la boca de la persona que tengas más cerca”. Esto especialmente si no se está usando el tapaboca correctamente o si no se tiene protección ocular o con los lentes o un escudo facial.

Explica que cuando la gente habla, ríe, grita, estornuda y tose, “esas gotitas también pueden caer en algunas superficies, que posteriormente son tocadas por otras personas y que éstas a su vez se tocan la cara y así contribuyen a la transmisión del virus“.

Sobre el Metro de Caracas, Valenzuela considera que “un retraso en los horarios en que transitan los trenes también está favoreciendo que se acumule mayor cantidad de gente en los andenes”.

Estas son algunas de las medidas que sugiere deberían aplicarse:

📏 Guardar la distancia de un medio y medio a dos metros. Dejar al menos un asiento vacío entre persona y persona. Crear marcas en el piso para indicar la distancia.

👨‍👩‍👦‍👦 Establecer un número restringido de usuarios por vagón. Que no viajen personas de pie.

🧼 Realizar la limpieza del tren varias veces al día, especialmente pasamanos, tubos, puertas y asientos.

🚇 Instalar dispensarios de gel antibacterial a base de alcohol (con 70 % de concentración) en los acceso al metro y vagones, para que las personas puedan desinfectarse las manos al entrar y salir del sistema.

🥵 Mantener operativos los aires acondicionados para evitar el exceso de sudor, fluido que también facilita la transmisión del virus.