Retienen pasaporte del cardenal Baltazar Porras en Maiquetía y le impiden salir de Venezuela
Provea denunció que el purpurado fue sometido a una requisa con la utilización de perros antidrogas
El cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, arzobispo emérito de Caracas, y el doctor José Antonio Rodríguez, Gran Prior de Venezuela de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, fueron retenidos este miércoles en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía cuando intentaban viajar a España, vía Colombia.
La orden religiosa emitió un comunicado firmado por su canciller, José Leonardo Carta Tirado, en el que califica el incidente como un “grave atropello” y una “injustificada retención” por parte de funcionarios de inmigración.
Según el texto, las autoridades confiscaron y anularon el pasaporte venezolano del cardenal Porras, bajaron su equipaje del avión y le notificaron una prohibición indefinida de salida del país.
El purpurado, que viajaba para participar en una solemne ceremonia de investidura en España, presentó además su pasaporte diplomático del Estado Vaticano, emitido por su dignidad cardenalicia. Pese a ello, las autoridades le negaron el embarque.
El comunicado denuncia que el cardenal recibió un “trato humillante” que incluyó la requisa de sus efectos personales y vestimenta con perros antidrogas. El Gran Priorato de Venezuela considera estos hechos una “violación flagrante del Derecho Internacional”, en particular de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que protege la inviolabilidad personal y la inmunidad de los agentes diplomáticos.
Con “sentimientos de profunda indignación”, la orden elevó la denuncia formal a la Secretaría de Estado del Vaticano y al Gran Priorato de España, una de las jurisdicciones históricas más antiguas de la institución. Entre sus exigencias figura la restitución inmediata de los documentos confiscados y garantías plenas para el libre tránsito internacional del cardenal Porras.
Según reportes de organizaciones como Provea (Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos), el cardenal ya regresó a su residencia en Caracas y se encuentra bien físicamente, aunque este incidente se enmarca en un patrón de restricciones y hostigamiento contra él y la Iglesia por sus críticas al chavismo.
