Regreso a clases presenciales en Venezuela: ¿qué opinan padres, sindicatos y maestros?

LA HUMANIDAD · 16 SEPTIEMBRE, 2021 07:45

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Albany Andara Meza | @AlbanyAndara


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Octubre de 2021 es el mes propuesto por el gobierno para que 10 millones de estudiantes venezolanos regresen a las aulas, después de un promedio de 18 meses de educación a distancia debido a la pandemia del COVID-19. Según lo planteado por Nicolás Maduro, el retorno a clases presenciales se realizará bajo un esquema 7+7. Esto quiere decir que los alumnos asistirán al salón una semana y luego pasarán la siguiente semana de cuarentena.

Para los sindicatos de maestros y profesores, el plan de comenzar el nuevo Año Escolar 2021-2022 no corresponde con la realidad que se vive en todo el país. 

“Cualquier propuesta, incluyendo el 7+7, si no está sostenida en un plan de seguridad que contemple las condiciones necesarias para que pueda darse el hecho escolar, va a ser completamente un fracaso”, indicó Raquel Figueroa, coordinadora de la Unidad Democrática del Sector Educativo y dirigente sindical de la Federación del Colegio de Profesores de Venezuela, a Efecto Cocuyo. 

Desde los sectores del magisterio se exigen medidas que garanticen un regreso a clases seguro. Así mismo, destacan el deterioro de la infraestructura de los planteles, sobre todo en el interior de Venezuela y en los estados que fueron profundamente afectados por las lluvias de agosto. Por ejemplo, en el municipio Tovar de Mérida hay escuelas que se utilizan como refugios para damnificados y otras que sufrieron pérdidas totales.

¿Están las escuelas en condiciones para volver a clases presenciales? #EncuestaCocuyo

“Estamos claros que necesitamos nuestras clases presenciales con nuestros muchachos. Lo que estamos pidiendo es que el Estado no juegue con la vida del personal educativo: deben garantizar las condiciones para empezar. Hoy no las tenemos”, expresó el profesor Edgar Machado, presidente del Sindicato Venezolano de Maestros del Distrito Capital, quién también recordó que 90% de los colegios de Caracas cuenta con una infraestructura en mal estado. 

Venezuela no es el único país que no cumple con las condiciones para recibir a los jóvenes en los colegios. Según el informe regional de la Unicef en abril, Perú y Ecuador también entran en la lista. El primero no ha pautado una fecha de inicio de clases y en el segundo se reanudaron el 1 de septiembre de 2021. 

¿Qué exigen los sindicatos para volver a clases? 

Las condiciones exigidas al Estado por los sindicatos educativos se dividen en seis aspectos, según puntualizó Raquel Figueroa. 

1️⃣Existe la necesidad de una desinfección total de todos los planteles, “pero esa desinfección no debe corresponder solo a un día, sino que debe ser progresiva”.

2️⃣Se requiere un plan permanente de entrega de instrumentos de bioseguridad como tapabocas o gel. “Eso es necesario e indispensable”, dijo.

Edgar Machado indicó que el Ministerio de Educación debe establecer un protocolo de bioseguridad para trabajar en las escuelas y no dejarlo a criterio de cada plantel.

“¿Cómo se van a atender a los grupos que pasan de los 25 jóvenes en un salón de clases?, ¿se van a dividir?, ¿cómo vamos a controlar la bioseguridad dentro de los planteles?”, preguntó . 

3️⃣Hay que garantizar el servicio de agua en las escuelas, un problema que suelen sufrir los centros educativos en el ámbito nacional.

4️⃣El restablecimiento del programa de alimentación escolar,

5️⃣Urge la atención al déficit de especialistas,

6️⃣Y el aumento del salario docente. Esos son los puntos solicitados al Ministerio de Educación.

Así mismo, Machado señaló la importancia de los planes de vacunación para todo el personal educativo. Comentó que si no se realiza un esquema eficiente de inmunización, las escuelas y liceos se convertirán en grandes focos de contagio. A la fecha, los gremios dicen que menos de 15% de los docentes han sido vacunados contra el coronavirus

“Lo que le pedimos al ministerio es que sea serio y responsable, que diga la verdad sobre cuántos maestros están protegidos hasta los momentos. Ahora mismo, el total de la población de docentes, obreros y administrativos no está 100 % inoculada. Ojo, nosotros queremos trabajar, pero trabajar con seguridad”, afirmó Machado.

¿Qué dicen los maestros? 

Dai Uzcatia, maestra de la red de colegios Fe y Alegría, indica que los bajos salarios del sector docente han provocado que muchos desistan de volver a las aulas. Tan solo en la escuela donde trabaja están solicitando 10 profesores nuevos de educación inicial, cultura, informática y deportes.

“La mayoría de los profesores están en ese dilema, porque buscaron otra alternativa de entrada de dinero a sus casas. Lo que puede pasar es que ellos abandonen la educación porque no es rentable. Tengo compañeras que no van a regresar: algunas están dando tarea dirigidas y dicen que es preferible. Yo estoy a la expectativa”, explicó a Efecto Cocuyo. La parte administrativa y la organización docente de Fe y Alegría comenzará el 16 de septiembre.

¿Cuánto le cuesta a los maestros volver a dar clase en las escuelas?

Por otro lado, Uzcatia también trabaja como maestra en el Simón Rodríguez de los Ruices, un colegio nacional. Comentó que varios maestros del plantel se sienten ofendidos por el pago y el trato que reciben allí. Denunció que una de las coordinadoras dijo que el Ministerio de Educación paga el bono Simón Rodríguez (3,75 dólares al cambio) y que las maestras deben costearse ellas mismas los implementos de bioseguridad porque en el colegio “no hay nada”. 

“Tú no le puedes pedir a un maestro que vaya a trabajar a un salón de clases por un sueldo que no llega a 4 dólares, sin garantía de bioseguridad ni un salón en condiciones. Yo no pienso volver. Estoy vacunada, pero no regresaré. Creo que la vocación también tiene un límite”, dijo Rebeca Moreno, profesora de matemáticas a Efecto Cocuyo

Alejandro Fernández, profesor de Educación Física en la municipal Coromoto de Petare, comentó que no tiene sentido volver porque no hay un plan establecido de cómo se van a dictar las clases.

“Supongo que comenzarán sin Educación Física, porque es imposible dictarla sin que los muchachos tengan que quitarse los tapabocas”, acotó. 

Jesica Pernía, profesora de educación primaria, se mostró de acuerdo con el inicio del nuevo año escolar presencial: “Yo trabajo en un colegio privado con espacios adecuados y un buen protocolo de seguridad. Sé que mi realidad no es la de otros, pero la verdad es que el virus podría durar años y no podemos tener todo ese tiempo a los niños en casa. Ellos necesitan su rutina escolar de vuelta”. 

La posición de los padres venezolanos

Lila Vega, pediatra y coordinadora de la Red Venezolana de Padres y Representantes, expresó que el regreso a clases presenciales debe ser seguro, flexible y voluntario, respetando a los maestros y las familias que decidan no volver por motivos de seguridad o personales.

Por otro lado, aseguró que otro año de clases remotas afectaría profundamente a los jóvenes venezolanos, en especial a aquellos que no pudieron estudiar por la crisis de servicios públicos o el poco acceso a Internet. Aunque está consiente de que la infraestructura de los planteles se encuentra en un estado precario, afirmó que es necesario el retorno a las aulas como ya ha advertido la Unicef en varios países latinos. 

“Si hay alguna condición de infraestructura que conlleve inseguridad por supuesto que no se puede abrir la escuela. Pero si es un tema de llaves, pisos, de ventanas sin vidrios: así se puede comenzar el año escolar. Una vez que estén abiertas, es mucho más fácil corregir esas fallas. Creo que se debe hacer un esfuerzo por comenzar, independientemente de que la infraestructura no esté completamente a tono”, comentó. 

La red de padres rechaza el esquema 7+7 propuesto desde el gobierno. Según Vega, los colegios deben abrirse todas las semanas porque, de lo contrario, se perdería la continuidad del aprendizaje y estarían frente a un proceso intermitente de enseñanza. 

“Hay que estar conscientes de que las escuelas van a necesitar cerrar en un momento dado: van a haber casos de COVID-19, eso no lo podemos evitar. Y cuando eso pase, tal vez tengamos que cerrar un salón o dos. Al final va a ser muy engorroso abrir la escuela una semana sí, la otra no y luego cerrarla porque se detectaron algunos casos”, explicó. 

La doctora finalizó recordando que las escuelas son espacios de protección y equidad por excelencia, por lo que es urgente regresar a los salones con una estrategia funcional.

Otros como Carmen Rodríguez, vendedora, están reacios a enviar a sus hijos a las aulas. “Seguiré pagando clases asistidas, pero no voy a arriesgar a mi muchacho. Mucho lo he cuidado durante estos meses de pandemia. Tampoco se si es seguro ponerle la vacuna, tiene 13 años”, respondió. 

¿Cuál es la dinámica escolar en otros países?  

Uruguay fue el primer país de América Latina en abrir las escuelas. Comenzó por etapas desde el 22 de abril de 2020 y terminó la última fase el 29 de junio de ese año. De acuerdo con la Unicef, el modelo uruguayo de retorno a las aulas fue sumamente exitoso. 

Clases presenciales - Uruguay

Foto: EFE. Retorno a clases en Uruguay, durante julio de 2021

De carácter voluntario, con estrictos protocolos de sanidad garantizados por el Estado y horarios flexibles, en Uruguay se consiguió reintegrar a más de 60 % de los estudiantes de primaria y 70 % de los de educación media. Su estrategia se basó en un retorno escalonado con jornadas que no excedían las 4 horas diarias. Además se dividieron los salones en dos grupos y hubo recreos por niveles. 

En Colombia, país vecino de Venezuela, las clases iniciaron progresivamente en la segunda semana de julio de 2021. En Argentina, las escuelas empezaron a abrir a mediados de febrero y en México el 30 de agosto. La forma en la que Venezuela abrirá las puertas de sus escuelas, abandonadas desde marzo del año pasado, aún mantiene a la expectativa a todos los protagonistas del sector educativo.