Recepción de huellas para el RR pasa desapercibida por los caraqueños

LA HUMANIDAD · 26 ENERO, 2022 14:53

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Albany Andara Meza | @AlbanyAndara

Foto por Mairet Chourio (@mairetchourio)

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Caracas despierta, como cualquier otro miércoles, con el sonido del tráfico y los comercios abriendo sus puertas. Si no fuese por los hombres vestidos con el uniforme de la Fuerza Armada Nacional, que custodian algunos edificios y plazas, sería un día cotidiano bajo el sol.

Son las 7:50 a.m. del 26 de enero de 2022 y en Venezuela se lleva a cabo la recolección de manifestaciones de voluntad para activar un referendo revocatorio en contra del mandatario Nicolás Maduro, pero en la capital apenas voltean la mirada a los puntos habilitados. A diferencia de años anteriores, no se requiere la firma de nadie, solo basta con presentar la cédula y poner la huella dactilar.  

La mañana transcurre con poca participación de venezolanos y venezolanas inscritos en el registro electoral. Las personas caminan rápido en las aceras, hacen filas largas en los cajeros automáticos, entran y salen de los mercados populares, se apretujan dentro de los autobuses y pasean a sus perros sin inmutarse del proceso que se realiza en el ámbito nacional y que varios expertos han tildado de fraude

«¿Un revocatorio? Ya, por eso mi sobrina no tuvo clases hoy. Ella me dijo algo sobre el tema, pero no le presté atención», expresó Patricia Vargas, en Chacao. 

Claves de la recolección de firmas para el RR anunciada por el CNE para este #26Ene

Mientras funcionan los 38 espacios habilitados en 22 parroquias caraqueñas, la desinformación sobre el revocatorio reina en Caracas, donde conviven unas cuatro millones de personas.

La fecha de la recolección de manifestaciones de voluntad fue anunciada el pasado viernes 21 de enero por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Este miércoles, se realizan en 1.200 puntos del país de 6 a.m. a 6 p.m., en medio de las protestas de los movimientos que promovieron el referéndum para retirar a Nicolás Maduro del poder. 

Petare y su ruido

A las 7:40 a.m. ya hay bullicio en la parroquia Petare, ubicada en el municipio Sucre, donde siete puntos de recepción están habilitados. El humo de los autobuses, que avanzan con decenas de pasajeros dentro, hace toser a los transeúntes. En la plaza El Cristo se instalaron tres máquinas en un mismo stand, a las 6:00 a.m. Pocos participantes se acercan y los operadores del CNE se cubren con suéteres mientras miran alrededor con aburrimiento. 

Una comisión del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb) permanece de pie en la plaza. Un joven se aproxima a la mesa de recepción, dicta sus datos y coloca su dedo sobre el captahuellas. En total, el proceso dura poco más de tres minutos.

Puntos de recolección de manifestaciones de voluntad para el revocatorio están activos, pero sin colas

A las 10 a.m. el embotellamiento en los semáforos y el ruido de los claxon ensordecen a algunos vendedores ambulantes y policías. Sentada en la plaza, mirando a la estatua del Cristo, está Ismelia Quintero. Sostiene a una niña rubia de la mano.

«¿Sabe si va a venir el alcalde?», pregunta a algunos funcionarios. Estos la miran extrañados y ella señala a una esquina de la plazoleta, donde miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) levantan un toldo. Ceofanb se acerca y piden que se retiren o se coloquen en otro lado.

Una mujer joven los observa enfadada. Lleva puesta una camisa con el nombre de José Vicente Rangel Ávalos, el alcalde oficialista del municipio Sucre. La militante entorna los ojos y hace una seña para que sus compañeros muevan el toldo.

«Hay gente de la alcaldía en las mesas, con el CNE. Hay una muchacha que, cuando la gente se acerca y está indecisa, ella se para y les dice que se vayan», denunció un petareño, que no quiso ser identificado por seguridad. Varios a su alrededor lo secundan y afirman que personal relacionado con el alcalde lleva horas sentado cerca de las máquinas captahuellas. 

Los miembros del Psuv colocan el toldo en la otra acera e Ismelia los mira con confusión.

«¿Entonces vendrá o no el alcalde? Yo fui a la alcaldía hace tiempo y pedí una ayuda porque no tengo para darle de comer a mi hija. Nada. Pero no me han respondido», dice.

A pocos metros de distancia, en el Mariano Picón Salas hay al menos diez efectivos de la Ceofanb, un testigo del Psuv y varios miembros de mesa que parlotean animadamente entre sí. Casi nadie acude a manifestar su voluntad. Varios se detienen a contemplar el sitio unos minutos y fruncen el ceño cuando se enteran de que hay 10 puntos iguales en todo el municipio Sucre.   

Así mismo, adultos de la tercera edad manifestaron que no se atreven a colocar su huella porque tienen miedo a que le quiten la pensión, luego de las declaraciones de Diosdado Cabello, quien aseguró que pedirá la lista de participantes de la jornada. 

Tranquilidad en Chacao

En la Plaza El Indio del municipio Chacao, varias bombonas de gas doméstico se amontonan. Vecinos del sector esperan a que trabajadores del Gas Comunal se las lleven para llenarlas, ajenos a la solitaria mesita instalada a los pies de la escalera de Justicia Municipal, con tres máquinas operativas. Un testigo de mesa anota algo en una lista que lleva en las manos. 

«Yo los vi ahí y no les paré. Vi que alguien tenía el logo del CNE y pensé que estaban registrando gente o algo así. ¿Por dónde se anunció ese revocatorio?», expresó Esther Rivero, habitante del sector. Arrebujada en un enorme suéter, aguarda por su cilindro de gas, impaciente, porque el frío le congela las orejas. El reloj marca las 8:40 a.m. 

A una corta distancia de la plaza, en la Unidad Educativa El Libertador, no hay ni un solo participante. Las operadoras del CNE charlan entre sí, algunas de pie. Corren a sentarse en cuanto llega la prensa y contestan algunas preguntas sobre el proceso. 

«Es muy sencillo y no tardas nada. Pero viene ha venido muy poquitita gente», apuntan. 

En Chacao solo hay dos puntos de recepción para los 119 mil habitantes que conviven allí, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), de 2016. Es el este de Caracas, donde la mayoría ignora al despliegue militar y de mesitas carentes de identificación clara. 

Recepción de huellas para el RR pasa desapercibida por los caraqueños

La normalidad del centro

En el centro caraqueño, dentro de los límites del municipio Libertador, las aglomeraciones se forman y se deshacen una y otra vez, el ritmo en esta zona de la ciudad es más frenético.

Los mercados abren y hay una fila larga de personas en un cajero del Banco de Venezuela. Pocas cuadras antes de llegar a La Hoyada, un grupo se reune en torno a un herido, tendido en el asfalto. Les toman fotos a la moto volcada y el bus estacionado que se encuentran al lado.

La atención está puesta en la cotidianidad y no en los puntos de recepción que funcionan en el Liceo Andrés Bello de Caracas y el liceo Fermín Toro. En el primero se crea, por unos minutos, una fila de tres personas, que se asoman curiosas y entran a dejar su huella dactilar.

El Andrés Bello es también uno de los centros de votación más grandes de la capital. Allí hay tres máquinas habilitadas y dos efectivos de la Ceofanb que custodian la entrada y no dejan pasar a los periodistas, pero se apartan cuando alguien se acerca con la cédula en la mano. 

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Los funcionarios tampoco permiten que la prensa ingrese por mucho tiempo en el Fermín Toro, ubicado a algunas calles de distancia del Andrés Bello. Hasta las 9:45 a.m., a ese centro solo acudieron cuatro personas. Varios obreros trabajan en obras de remodelación de los muros del centro educativo. Mientras el 25 de enero la fachada estaba llena de escombros, este miércoles está libre de ladrillos, madera o clavos. 

Finalmente, en la Plaza del Banco Central, una testigo del Psuv desayuna apresuradamente y mira de reojo la mesa habilitada con dos máquinas que está en medio del lugar, custodiada por la Policía Nacional. Un muchacho joven, con una mochila en la espalda, es uno de los pocos que se aproxima y coloca el dedo en el captahuellas. 

«Me enteré por las noticias. Se me olvidó y hoy cuando venía pasando vi y me recordé. Mis motivo para hacerlo es la crisis que vivimos. Probablemente mañana digan que no se alcanzaron las firmas, o huellas, no sé, pero no está de más expresar tu inconformidad con el régimen», indicó el estudiante de Comunicación Social, de 23 años, que quiso resguardar su identidad. 

Ya se anticipaban puntos desolados para la recolección de expresiones de voluntad, considerando que el Movimiento Venezolano por el Referendo Revocatorio (Mover) desconoció el cronograma publicado por el CNE. Además, el uno de los rectores del organismo electoral, Roberto Picón, explicó que es físicamente imposible recoger más de 4 millones de firmas (el 20% necesario para activar el referéndum) en un período de doce horas. 

Caracas comienza una tarde tranquila, como cualquier otro miércoles. 

Picón: De no ser exitosa recolección del 20 %, no se puede hacer otra solicitud de RR