Volcán Puracé registra más actividad horas después del sismo de 7,4 en Colombia

Horas después del fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado a las 7:34 a. m. con epicentro en San José del Palmar (Chocó), el volcán Puracé —en la cadena volcánica Los Coconucos— , Colombia, mostró un nuevo pulso de actividad con emisiones de gas y ceniza. Reportes y registros visuales de la mañana de este lunes, alrededor de las 10:30 a.m., muestran columnas de ceniza desplazadas hacia el suroccidente por el viento, según testimonios y material difundido desde la zona.
Hasta el momento, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) no ha emitido un boletín extraordinario que confirme una relación directa entre el sismo tectónico de Chocó (de profundidad intermedia, asociado a la dinámica de subducción de la placa de Nazca) y la actividad del Puracé.
El volcán se encuentra desde el 1 de agosto en estado de alerta naranja por cambios importantes en sus parámetros internos, y las autoridades mantienen el monitoreo permanente desde el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) sigue el seguimiento desde la Sala de Crisis Nacional y reitera no acercarse a las zonas de los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga.
Actividad de días previos
El incremento sostenido comenzó a notarse desde el 20 de julio de 2026, con aumento de la energía de las señales sísmicas vinculadas al movimiento de fluidos (gases y líquidos magmáticos) bajo el cráter, a profundidades menores a 1-3 km. Esto se acompañó de columnas de gas y ceniza de hasta 3.400 metros sobre la cima, temperaturas estimadas cercanas a 140 °C y emisiones de dióxido de azufre (SO₂) que alcanzaron máximos históricos de hasta 4.200 toneladas diarias, los valores más altos desde el inicio del monitoreo instrumental.
El 1 de agosto, el SGC elevó la alerta de amarilla a naranja. En los días siguientes se registraron múltiples emisiones de ceniza (hasta seis en 24 horas en algunos periodos), con caída de material en veredas del municipio de Puracé, Coconuco y sectores del norte de Popayán. También se observó deformación del terreno entre los edificios volcánicos y aumento de concentraciones de CO₂ en el suelo.
En los boletines del 7 al 9 de agosto, el SGC reportó que, aunque el número de sismos y la altura de las emisiones de ceniza habían disminuido temporalmente (por ejemplo, tres emisiones con altura máxima de unos 300 metros entre el 8 y el 9 de agosto), el flujo de SO₂ se mantenía por encima del promedio histórico (alrededor de 1.900-2.100 t/día) y el CO₂ en suelo continuaba en ascenso. La sismicidad de largo periodo y el tremor continuo persistían bajo el cráter a menos de 1 km de profundidad, mientras los sismos por fractura de roca se mantenían en niveles bajos.
El SGC ha subrayado que, bajo alerta naranja, pueden presentarse fluctuaciones temporales a la baja sin que ello signifique un retorno a la estabilidad. El cambio a alerta amarilla solo se evaluaría tras un periodo prudencial de análisis integral de todos los parámetros.
Las autoridades recomiendan a la comunidad atender exclusivamente la información oficial del SGC, las alcaldías y la Gobernación del Cauca, y seguir las instrucciones de las entidades de gestión del riesgo. No se han reportado órdenes de evacuación hasta el momento. El seguimiento continúa las 24 horas.